Desafía Gadafi a comunidad internacional

miércoles, 9 de marzo de 2011

MÉXICO, D.F., 9 de marzo (apro).- En medio de los ataques entre las fuerzas leales a Muamar Gadafi y la oposición por el control de los puertos  petroleros, el líder libio desmintió que negocie con el Consejo Nacional Libio (CNL) su salida del país que gobierna desde hace 41 años y advirtió a la comunidad internacional que “dará batalla” si interviene en el conflicto.
    Incluso, el todavía presidente ofreció una recompensa de 500 mil dinares (unos 400 mil dólares) a quien le entregue a Mustafá Abdeljalil, quien encabeza el CNL, constituido por las fuerzas opositoras.
    Mediante un comunicado urgente, difundido por la televisión estatal, Gadafi ofreció también 200 mil dinares (160 mil dólares) a quien proporcione información que lo lleve a Abdeljalil, hasta hace unos días su ex ministro de Justicia, a quien describió como un “agente de espionaje”.
    Y en una entrevista transmitida por la cadena de televisión francesa LCI, grabada la noche del martes 8, el líder libio acusó a los países occidentales de llevar a cabo un “complot colonialista” contra su país, y desmintió cualquier negociación con el CNL. Además, negó toda legitimidad a la oposición y de nueva cuenta los ligó con Al Qaeda.
     Entre los países occidentales que “quieren colonizar Libia de nuevo” señaló a Estados Unidos, Reino Unido y Francia. Y prometió dar batalla si la comunidad internacional impone una zona de exclusión aérea sobre Libia.
    Gadafi afirmó en una entrevista con la televisión turca TRT que la imposición de una zona de exclusión aérea permitirá a los libios "percatarse de cuáles son las verdaderas intenciones (de los países occidentales): apoderarse del petróleo"  y eso, dijo, los llevará a "tomar las armas" para defender a su país.
    Por su parte, Abdeljalil lanzó un ultimátum al dictador para que renuncie al poder  y deje el país sin ser procesado por los crímenes que se le imputan.
    “Si deja Libia inmediatamente, en las próximas 72 horas, y detiene los bombardeos, nosotros, como libios, no lo perseguiremos por sus crímenes”, dijo a la televisora Al Jazeera.
    Según informó el martes pasado la televisión qatarí --que  cobrara fuerza y presencia internacional por su cobertura en el conflicto--, Gadafi estaría dispuesto a dimitir siempre y cuando no fuera perseguido por crímenes de guerra, se le garantizara, junto con su familia, la salida del país y la ONU le asegurara el derecho a disponer de sus bienes.
Pero hoy, Gadafi no sólo desmintió esa información, sino que desafió nuevamente a los rebeldes y echó mano nuevamente de su poderío militar.
    Este miércoles 9 las fuerzas aéreas de Gadafi lanzaron bombas contra dos depósitos de petróleo ubicados en Ras Lanuf y Brega, que están bajo control de los rebeldes.
    Ras Lanuf se estremeció por una serie de explosiones que provocaron un incendio con llamaradas y enormes columnas de humo que se levantaban sobre la refinería de As Sidra.
    El portavoz del CNL en Bengasi, Abdel Hafiz Ghogan, aseguró que "varios pozos petroleros fueron bombardeados, así como refinerías" de la región de Ras Lanuf.
    Sin embargo, sostuvo que la oposición consiguió avanzar y volver a apoderarse de Bin Jawad (50 km al oeste), de donde habían sido expulsados el domingo pasado.
La situación fue diferente en Zauiya, la ciudad más cercana a Trípoli, donde las milicias oficiales recuperaron el centro de la ciudad con ayuda de tanques y francotiradores. En los enfrentamientos, según fuentes médicas citadas por Reuters, al menos 40 personas murieron.
     Mientras tanto, la comunidad internacional sigue realizando evaluaciones de la situación en Libia. El embajador de Estados Unidos en el país africano, Gene Cretz, y otros altos funcionarios norteamericanos se reunieron con miembros de la oposición que piden la renuncia de Gadafi, quien lleva 41 años en el poder.
    El Departamento de Estado se negó a revelar la identidad de los opositores con los que se reunió Cretz, sólo se limitó a señalar que Washington se mantiene en contacto con rebeldes que están fuera y dentro del CNL.
    Por su parte, el portavoz de la Organización del Tratado de Atlántico Norte (OTAN) Oana Lungescu, negó que haya planes de reunirse con enviados del régimen libio luego de que se informara que tres jets privados de Gadafi salieron de Libia este miércoles.
    Según el ministro de Relaciones Exteriores de Italia, Franco Frattini, uno de los aviones aterrizó en El Cairo, con un emisario que llevaba un mensaje de Gadafi, al parecer, a los miembros de la Liga Árabe que se reunirán el sábado 12 para abordar el tema de la situación en Libia.
Los otros dos aviones, trascendió, se dirigían a Bruselas con funcionarios leales al régimen para reunirse mañana con la Unión Europea y la OTAN, que sostendrán reuniones paralelas para analizar distintas fórmulas tendientes a aumentar la presión sobre el régimen de Gadafi. Entre ellas, la posibilidad de impulsar una operación militar sobre el terreno, el envío de ayuda humanitaria,  e imponer una zona de exclusión aérea para evitar los bombardeos a la población civil.
En Londres, en tanto, el grupo autodenominado “Abajo los tiranos” ocupó la residencia de Saif al-Islam, hijo de Gadafi, ubicada en el suburbio de Hampstead Garden, al norte de esta capital y, aseguró, la mantendrán  en su poder hasta que sea devuelta al pueblo libio, su verdadero propietario.
Montgomery Jones, portavoz del grupo,  señaló a la cadena de noticias BBC de Londres que Saif al-Islam Gadafi y el régimen de su padre tomaron millonarias sumas que pertenecen al pueblo libio, con las que adquirieron residencias como ésta, de estilo gregoriano, con cinco plantas, ocho dormitorios, piscina y sauna,  y cuyo valor  se estima en más de 17.7 millones de dólares.

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