Emisiones radiactivas de Fukushima podrían superar las de Chernóbil: Tepco
MÉXICO, D.F., 12 de abril (apro).- La empresa Tokio Electric Power Co (TEPCO), operaria de la central nuclear Fukushima I, planteó la posibilidad de que las filtraciones radiactivas de la planta superen en el futuro a las de Chernóbil, en 1986.
Y, como se había anunciado, el gobierno japonés elevó el nivel de alerta de cinco a siete, que es el máximo para mediciones radiactivas.
De acuerdo con la Agencia de Seguridad Nuclear de Japón (NISA), el nivel de alerta se elevó basándose en el análisis de las cantidades de materiales radiactivos que se han liberado al medio ambiente desde los reactores 1, 2 y 3.
Sin embargo, la preocupación de TEPCO es que la crisis nuclear de Fukushima pueda incluso superar a la de Chernóbil.
"La filtración de radiación no se ha detenido completamente y nuestra preocupación es que la cantidad pudiera a largo plazo alcanzar o superar la de Chernóbil", indicó un responsable de la empresa nipona a la agencia de noticias Kyodo.
Hasta ahora, reveló la fuente, la cantidad de partículas emitidas en Fukushima equivale a 10% de las que se liberaron en la planta nuclear soviética, pero “el total de radiación de la planta japonesa podría llegar a ser mayor a la de Chernóbil si continúa la fuga”.
Por separado, Hidehiko Nishiyama, portavoz de NISA, destacó algunas de las muchas diferencias entre Fukushima y Chernóbil, los dos únicos accidentes en la historia que han alcanzado el nivel máximo de siete.
El portavoz de la NISA destacó que nadie ha muerto por exponerse a las radiaciones que emanan de Fukushima, y en Chernóbil perecieron unas 30 personas por exposición directa, además de que el reactor soviético explotó, y con el japonés no ha ocurrido tal cosa.
Y más: en Chernóbil la explosión del reactor se produjo cuando estaba en pleno funcionamiento, mientras que en Fukushima las unidades 1, 2 y 3 se detuvieron inmediatamente después del terremoto de hace poco más de un mes.
Por su parte, el primer ministro japonés, Naoto Kan, dijo que pese a que la alerta de seguridad se elevó a su máximo nivel, la magnitud de la crisis ha mejorado poco a poco, por lo que consideró que hay “cierto control” de la situación.
No obstante, Kan admitió que no es posible predecir lo que va a suceder en la planta y por eso mantiene contacto con TEPCO, de tal manera que se pueda conocer con tiempo una eventual situación de emergencia.
El primer ministro negó que haya retrasado deliberadamente la decisión de elevar la alerta nuclear a su máximo nivel, más bien, dijo, el gobierno ha esperado los datos científicos de la Agencia y La Comisión de Seguridad Nuclear, e insistió en que pese a que “aún no hay espacio para el optimismo”, las emisiones se han reducido.
Asimismo, ofreció brindar todo el apoyo a residentes, agricultores y pescadores que hayan sido afectados por los altos niveles de radiación de la planta Fukushima I.
De su lado, Shimizu Masataka, presidente de TEPCO, afirmó que esa empresa continuará la labor para controlar la fuga, a través de diversas medidas dirigidas a lograr el enfriamiento total de los reactores nucleares y prevenir la dispersión de sustancias radiactivas. Confió en que pronto la planta vuelva a la normalidad.
Y, de nueva cuenta, Masataka ofreció disculpas al pueblo nipón por los daños que generó el accidente nuclear, provocado a raíz del terremoto y tsunami del pasado 11 de marzo.
Las réplicas continuaron a lo largo del martes en la costa noreste de Japón. Esta vez se registró un seísmo de 6.3° Richter, a las 14:07 hora local, con epicentro en la prefectura de Fukushima, sin que se emitiera una alerta de tsunami.
El movimiento fue antecedido por otro, a las 08:09 hora local, con una magnitud de 6.4° Richter, que obligó a paralizar temporalmente las líneas del metro de Tokio y el servicio de tren bala.
Además, la planta de Fukushima tuvo que ser desalojada tras el sismo y, según reportes de TEPCO, no se reportaron anomalías en la central.
En tanto, la Agencia Meteorológica señaló que pese a no haber aviso de tsunami, se pueden producir ligeros cambios en el nivel del mar.