Moda, belleza y "jihad"

sábado, 23 de abril de 2011

La irrupción de la revista Al Shamikha, que sólo puede adquirirse vía internet, preocupa a los expertos en seguridad de Gran Bretaña... En las páginas de esa publicación hay tips de moda y consejos de belleza para las mujeres árabes jihadistas, mezclados con explosivos artículos que enseñan cómo sabotear corporaciones, gobiernos y entidades occidentales enemigas. Especialistas consultados por Proceso dicen que la revista, vinculada con Al-Qaeda, busca promover una guerra santa global pero con un toque de glamour como el de Elle, Vogue o Marie Claire.

LONDRES, 23 de abril (Proceso).- Las mujeres jihadistas tienen ya una nueva revista. Auspiciada por el grupo Al-Qaeda, la publicación incluye consejos sobre belleza y moda, además de artículos sobre cómo preparar bombas en la cocina del hogar y la forma más eficaz de participar en ataques suicidas.

Al Shamikha (La mujer majestuosa) incluye notas sobre cuidados de la piel a base de tratamientos con miel y leche, así como tips para que las lectoras encuentren al hombre perfecto para casarse con él (un mujaidín o atacante suicida), realizar atentados o lanzar la jihad (guerra santa) por internet.

También aconseja cómo llevar de forma más agraciada el velo islámico (“como lo indica el propio Alá”); qué medidas tomar en caso de una emergencia en casa y cómo seguir mejor la etiqueta de una cena estrictamente musulmana.

Uno de los artículos alienta a las musulmanas a criar a hijos para que se conviertan en mujaidines o atacantes suicidas.

“A partir del martirio, la creyente musulmana logrará seguridad, protección y felicidad”, indica el editorial de la revista, que pide a las lectoras fieles “no salir de casa excepto cuando es muy necesario”.

Uno de los textos narra la historia de una mujer llamada Umm Muhanad, oriunda de Afganistán, quien alaba a su marido Khamal por la valentía que mostró durante un ataque suicida en Kabul en 2010, que terminó con la muerte de varios soldados estadunidenses y civiles que pasaban por el lugar.

Muhanad insta a las mujeres musulmanas a vivir “por la causa islámica”, con el fin de lograr “el precio más alto: el martirio por Alá”.

El primer número de la revista, de 31 páginas y cuyo precio es de cinco libras esterlinas (casi ocho dólares), fue lanzada por el grupo Al Fajer Media, que cuenta con vínculos directos con Al-Qaeda y que incluso dice estar en contacto con el buscado Osama bin Laden.

Aunque Al Shamikha sólo puede adquirirse a través de internet, las autoridades británicas ya lanzaron una ofensiva para impedir su venta por considerar que viola las leyes del país contra la incitación al odio racial y religioso.

Gran Bretaña reforzó en febrero pasado sus leyes de tolerancia religiosa, pues considera que son necesarias para evitar un atentado terrorista como el ocurrido en Londres el 7 de julio de 2005.

En ese ataque, los suicidas eran británicos musulmanes, jóvenes, en su mayoría, desencantados con las políticas británicas hacia Medio Oriente, Irak y Afganistán; todos habían sido “indoctrinados” a partir de lectura de panfletos y publicaciones extremistas.

La portada de Al Shamikha muestra el barril de una arma subautomática junto a la imagen de una mujer con un velo negro completo (niqab), una clara incitación a la violencia por parte de las mujeres musulmanas, y del vínculo que busca crear entre el Islam y el extremismo.

La edición incluye entrevistas exclusivas con esposas de “mártires” que lanzaron ataques suicidas en Irak y Afganistán, y lo más sorprendente es que, en su mayoría, los artículos son escritos por mujeres.

Un video publicitario para la próxima edición de la revista promete consejos sobre cuidados de piel, como también cómo lanzar una “jihad electrónica” para sabotear a corporaciones, gobiernos y entidades occidentales “enemigas”.

El objetivo de Al Shamikha, según el editor Saleh Youssef, “es educar a las mujeres e involucrarlas en la guerra contra los enemigos del Islam”.

“Debido a que las mujeres constituyen la mitad de la población –y uno podría decir que son la población misma debido a que dan a luz a una nueva generación – los enemigos del Islam buscarán prevenir que la mujer musulmana sepa la verdad sobre su religión y su rol, ya que saben muy bien qué pasaría si las mujeres entran en el campo de la jihad”, sostiene Youssef en un comunicado. Las autoridades británicas desconocen dónde se encuentra el editor, quien además se muestra reacio a hablar en público. 

En su texto, Youssef  expone también que “la nación del Islam necesita de mujeres que sepan la verdad acerca de su religión y acerca de la batalla y sus dimensiones, y que sepan qué se espera de ellas”.

 

Nuevo método de reclutamiento 

 

Analistas y expertos británicos en seguridad consultados por Proceso sostuvieron que la idea de Al-Qaeda es promover una guerra santa global con el mismo atractivo que si se tratara de una revista de moda como Elle, Vogue o Marie Claire.

Paul McIntery, del Instituto contra la Violencia Religiosa, afirmó que el peligro es que la revista logre reclutar a muchas mujeres que desconocen el verdadero fin de grupos como Al-Qaeda.

“Hay muchas mujeres dentro de las comunidades musulmanas que no tienen acceso a la información y no cuentan con una educación formal, esto puede llevar a una manipulación mucho más fácil”, dice McIntery a Proceso.

James Brandon, portavoz del think tank antiextremista de Gran Bretaña Quilliam, sostuvo que Al-Qaeda se da cuenta de cuán efectivas son las revistas femeninas en Occidente y por eso imita ese formato, pero para la mujer jihadista.

“Como resultado crearon una versión jihadista de Cosmopolitan, o digamos una Jihad Cosmo”, agregó. 

Lo cierto es que Al Shamikha no es la primera revista para mujeres jihadistas. Sigue los pasos de otras polémicas publicaciones, todas ellas proscritas en el Reino Unido, entre ellas Las Nietas de Khansa, que fue lanzada en febrero de 2010 pero que sólo alcanzó a editar dos números, antes de ser cerrada por las autoridades. Dicha revista era similar a Al Shamikha.

En tanto, los servicios secretos de Estados Unidos y Gran Bretaña están cada vez más preocupados por las ambiciones de Al-Qaeda a la hora de publicar dichas revistas, que buscan como objetivo final reclutar a más mujeres en el mundo musulmán, según informó el pasado 13 de marzo el periódico inglés The Independent, que ha seguido de cerca el tema del reclutamiento por parte de grupos extremistas islámicos.

El lanzamiento de Al Shamikha se produce nueve meses después de que Al-Qaeda presentó la revista en inglés Inspire (Inspirar), dedicada a jóvenes musulmanes en el Occidente para invitarlos a entrenarse en ataques terroristas y la guerra santa. 

Inspire es editada por el clérigo radical estadunidense Samir Khan, quien según los servicios secretos británicos MI5 se encuentra escondido en Yemen, y es asistido por grupos rebeldes sauditas. 

Antes de escapar de Estados Unidos en 2009, Khan publicó una serie de revistas jihadistas llamadas Jihad Recollections (Memorias de jihad), las cuales, como Inspire, estaban destinadas a extremistas musulmanes cibernéticos, es decir que usaban frecuentemente internet.

Las campañas mediáticas de alta sofisticación de Al-Qaeda son vistas como exageradas o hasta cómicas para los lectores occidentales, pero el MI5 llama a estar alertas, ya que considera que las revistas logran de forma muy eficiente su objetivo: reclutar a cada vez más musulmanes a sumarse a la llamada “guerra santa” contra el “enemigo” de Occidente, especialmente jóvenes musulmanes desencantados de muchos países islámicos, pero también del Reino Unido, Estados Unidos, Francia y Alemania.

En 2008, 2009 y 2010, los estrategas de Al-Qaeda reaccionaron rápidamente a los desastres naturales en Arabia Saudita, Yemen y Pakistán, aprovechando las respuestas ineficientes de los diferentes gobiernos a inundaciones, y el supuesto robo por parte de las autoridades de dinero destinado para causas humanitarias, para encausar y atraer a fieles a la causa “contra las cruzadas de Occidente”.

“Estas revistas parecen en un principio completamente inocentes, pero en el fondo están logrando lo que buscan. Cada vez más jóvenes musulmanes desencantados con las políticas occidentales –y lo hemos visto claramente en Estados Unidos y Gran Bretaña– encuentran en este tipo de mensaje una respuesta a sus dudas y ansiedades. Y esto es peligroso, ya que el mundo islámico se está radicalizando a una velocidad nunca antes vista, un caldo de cultivo con consecuencias irreversibles para el resto del mundo”, sostuvo Brandon.

 

 

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