Fuerzas de Gadafi atacan zona portuaria de Misrata

martes, 26 de abril de 2011

MÉXICO, D.F., 26 de abril (apro).- La zona portuaria de la ciudad de Misrata, la tercera en importancia en Libia, fue nuevamente blanco de cruentos ataques por parte de las fuerzas del régimen de Muamar El Gadafi que impidieron la llegada de ayuda humanitaria y la salida de miles de africanos que huyen de la violencia.
Según la Media Luna Roja libia, desde el inicio del conflicto han muerto mil 500 personas, la mayoría de ellas civiles.
La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA) contabilizó 300 civiles muertos y más de mil heridos, sólo en el hospital de Misrata, aunque la cifra proporcionada data del pasado 18 de abril.
No obstante, el organismo señaló que la ONU ha confirmado muertes de civiles, niños, personal humanitario y médico tanto en Misrata como en otras ciudades de Libia.
A pesar de ello, las tropas gubernamentales bombardearon hoy la zona portuaria de Misrata, única ciudad en el oeste bajo control de los rebeldes, e impidieron con los ataques la salida de cientos de personas que tratan de huir de la violencia, reportó hoy la agencia AFP.
Incluso, un barco de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) se vio obligado a permanecer en altamar ante la imposibilidad de arribar al puerto para rescatar a miles de africanos que intentaban salir del país. También la entrega de ayuda quedó bloqueada.
Jalid Abú Falra, doctor del principal hospital de la ciudad, dijo a AFP que varios refugiados resultaron heridos por el bombardeo de hoy y que probablemente hubo arios muertos, aunque no pudo precisar cuántos.
    Una veintena de vehículos del régimen fueron detectados por las fuerzas rebeldes, mientras aviones de la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN) sobrevolaban la ciudad.
    "Misrata es la clave de Trípoli. Si (Gadafi) abandona Misrata, abandonará Trípoli. No es tan loco como para hacer eso", explicó el portavoz militar del Consejo Nacional de Transición (CNT) de la oposición en Bengasi, coronel Ahmed Omar Bani.
    Sin embargo, dijo otro portavoz del CNT, Jalal Al Gallal, Gadafi libra "una batalla perdida" porque los rebeldes son más numerosos, están "mejor equipados, entrenados y organizados, y más determinados que nunca".
    Además, agregó, el apoyo de los ataques de la OTAN hace que para Gadafi sea cada vez más difícil, o imposible ganar.
    Después de los ataques de la Alianza contra la residencia de Gadafi en Trípoli, los aviones aliados continuaron la ofensiva. El lunes por la noche, según testigos citados por AFP, cinco explosiones sacudieron el este de Libia.
Fuentes oficiales en Trípoli informaron de nuevas agresiones de los aviones de la OTAN sobre posiciones en la capital.
    Otras posiciones del Ejército regular en áreas estratégicas del oriente del país fueron blanco de ataques en las últimas horas, luego que Italia anunció su decisión de contribuir con aviones de combate para atacar directamente objetivos gubernamentales.
    Pero la OTAN aseguró hoy que ninguno de los ataques realizados tenía el objetivo de alcanzar al líder libio, ya que el mandato del Consejo de Seguridad de la ONU es proteger a los civiles, no imponer un cambio de régimen.
    En ese sentido, Rusia adelantó que no apoyará ninguna otra resolución del Consejo de Seguridad sobre Libia que incluya aumentar la “injerencia extranjera”.
    Esto debido también a que algunos de los países aliados, como Italia, pretenden plantear la posibilidad de dotar de armas a los rebeldes en la próxima reunión del Grupo de Contacto para Libia que se llevará a cabo la próxima semana en Roma.
    Hasta ahora, ninguna de las acciones extranjeras tendientes a establecer un alto al fuego en Libia ha prosperado, ni la de la OTAN ni de la Liga Árabe o la Unión Africana (UA), debido a que las posiciones de un lado y otro están radicalizadas.
    Los rebeldes han puesto como primer condición para sentarse a negociar, la renuncia de Gadafi a sus 42 años en el poder, mientras el gobierno propone realizar reformas, incluso hacer una nueva constitución pero bajo la coordinación del líder libio.
    En un nuevo intento para frenar el conflicto que lleva más de dos meses, el ministro de Relaciones Exteriores, Abdelati Al-Obeidi, se reunió nuevamente con responsables del Consejo de Paz y Seguridad de la UA para insistir en la necesidad de conseguir una solución a la violencia.
    También miembros del CNT se reunieron con el consejo de la UA, que tiene su sede en Etiopía, así como con delegados de otras organizaciones internacionales para tratar de hallar una solución al conflicto, basado en el diálogo.
    Al-Obeidi dijo que Trípoli hace esfuerzos para lograr la paz y expresó su respaldo a las iniciativas presentadas por Turquía, la UA, Grecia y países latinoamericanos.
Pero el CNT rechazó todas las propuestas pues insistió en que Gadafi debe dimitir de si cargo y salir del país junto con su familia.