Beatificación mediática

viernes, 29 de abril de 2011

Tres días –del 30 de abril al 2 de mayo– durarán los actos para beatificar a Juan Pablo II: testimonios sobre su vida y obra ofrecidos por quienes fueron sus principales colaboradores; procesiones y vigilias acompañadas de orquestas sinfónicas y coros monumentales; magna eucaristía encabezada por Benedicto XVI en la plaza de San Pedro; veneración de los restos de Karol Wojtyla antes de ser sepultados en la capilla de San Sebastián... Pese al boato, el Vaticano se resiste a cooperar con los gastos que implica atender a cientos de miles de peregrinos. 

ROMA, 29 de abril (Proceso).- A una semana de que se celebre la ceremonia de beatificación de Juan Pablo II, las autoridades del Vaticano y de la alcaldía de Roma no se ponen de acuerdo sobre el número de peregrinos que podrían llegar en los próximos días a la capital italiana.

Las cuentas no cuadran. Mientras el Vaticano estima que serán 300 mil peregrinos para la vigilia de preparación del 30 de abril en el Circo Máximo de Roma –acto con el cual arrancará la ceremonia de beatificación– y otros 300 mil para el día siguiente en San Pedro, las autoridades romanas prevén que el número de visitantes podría llegar al millón y medio sólo para la celebración del 1 de mayo.

Saber la cantidad de peregrinos es importante pues a partir de ello se calcula el gasto que implicará atenderlos y brindarles servicios. Cada peregrino implica un gasto de entre 3 y 4 euros. El Vaticano estima que el gasto ascenderá a 1 millón 200 mil euros; la alcaldía de Roma lo calcula en 7 millones y medio. La diferencia no es poca.

¿Quién pagará esos gastos? 

La alcaldía de Roma espera que el Vaticano la ayude a solventarlos. De hecho, en los primeros días de abril le hizo llegar al Vaticano una solicitud en la que anotó los gastos que se tienen que cubrir para los tres días que durarán las fiestas.

Según la alcaldía de Roma, sólo para los servicios de limpieza, transporte, vigilancia urbana y protección civil se ocuparán 2.6 millones de euros. Otros 900 mil serán para auxiliar a los peregrinos en su llegada al Vaticano desde los aeropuertos, estaciones de tren, metro y autobuses. Para auxiliar a los visitantes colaborarán más de 2 mil 500 voluntarios.

“Habrá en total 35 puntos para recibir y asistir a fieles y turistas, además de que se intensificarán las corridas de todo el transporte público entre el sábado y el domingo. Durante estos días (sábado 30 de abril y domingo 1 de mayo) se distribuirá más de un millón de botellas de agua en tres unidades de emergencia que habrá en las calles. Además se alistará un hospital en la calle para las emergencias”, informó el gobierno de Roma en un comunicado.

Costos que en conjunto significan un gasto importante. Por tal motivo la Ópera Romana –instancia dependiente del Vaticano encargada de organizar las peregrinaciones– informó que ya entregó 450 mil euros a Roma y espera recabar en los próximos días más fondos provenientes de fundaciones e instituciones privadas.

Sin embargo, a escasos días de celebrarse la beatificación, Gianni Alemanno, alcalde de Roma, declaró que “no ha habido señales claras por parte de la Santa Sede” para contribuir con esos gastos. Dijo también que no excluía “los buenos oficios” de la Secretaría de Estado de la Santa Sede y del gobierno italiano para recibir una ayuda extraordinaria en los próximos días.

 

La ceremonia 

 

El Vaticano detalló que la ceremonia de beatificación de Juan Pablo II tendrá cinco momentos importantes, donde obviamente se subrayará la importancia de la personalidad del nuevo beato y el gran impacto que tuvo su pontificado.

El primero será la vigilia del sábado 30 que comenzará en punto de las 20:00 horas encabezada por el cardenal Agostino Vallini, vicario del Papa para la diócesis de Roma.

Este primer acto, que se calcula terminará a las 22:00 horas, será animado por el Coro de la Diócesis de Roma y la orquesta del Conservatorio de Santa Cecilia.

Después de una procesión solemne se escucharán los testimonios de quienes fueron colaboradores de Wojtyla, como Joaquín Navarro-Valls, el cardenal Stanislaw Dziwisz, además del testimonio de la religiosa francesa Marie Simon-Pierre, cuya curación fue considerada un milagro que se le atribuye a Juan Pablo II y por lo cual se convertirá en beato.

Una parte importante de esta vigilia será el rezo del rosario, que se celebrará simultáneamente en cinco santuarios marianos en todo el mundo, incluida la Basílica de Guadalupe en la Ciudad de México.

Los otros son el de Lagiewniki, Cracovia; el de Kawekamo, Tanzania; el de Notre Dame du Lebanon, Líbano; y el de Fátima, Portugal.

El segundo momento de la ceremonia de beatificación es la misa que se celebrará el 1 de mayo en la Plaza de San Pedro, presidida por Benedicto XVI a partir de las 10 de la mañana. Aunque una hora antes todos los asistentes participarán con rezos a la Divina Misericordia.

La celebración donde también participarán la Capilla Musical Pontificia, el Coro de la Diócesis de Roma y la orquesta del Conservatorio de Santa Cecilia terminará con la fórmula de beatificación, cuando se descubrirá la imagen, hasta ese momento oculta, que representa al nuevo beato. Se cantará el himno del beato en latín, hasta que termine la ceremonia.

En el tercer momento de la beatificación, el comunicado de la Oficina de Prensa del Vaticano indica que todos los fieles “podrán venerar los restos del nuevo beato el mismo domingo 1 de mayo, una vez que termine la ceremonia”.

Los restos de Juan Pablo II quedarán expuestos hasta que se agote el flujo de fieles que deseen venerarlos ante el altar de la Confesión.

El cuarto momento es la misa de acción de gracias por la beatificación, que está programada para el lunes 2 de mayo a las 10:30 de la mañana en la Plaza de San Pedro. Será presidida por el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado vaticano.

El quinto momento tiene que ver con la sepultura de los restos de Juan Pablo II. Se realizará en la Basílica de San Pedro, en la capilla de San Sebastián y será una ceremonia privada.

La fecha de celebración del beato será el 22 de octubre, aniversario del inicio de su pontificado (en 1978). Así lo estableció el decreto emanado de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, según se publicó el pasado 12 de abril en el diario L’Osservatore Romano.

Según esta publicación, sólo las diócesis de Roma y las de Polonia tendrán la obligación de celebrar a Juan Pablo II, pues no le fue concedido el culto universal, como había sido solicitado desde que se planteó la beatificación.

 

Invitados 

 

Apenas el viernes 15 la Oficina de la Presidencia de México informó que Felipe Calderón asistirá a la ceremonia de beatificación de Juan Pablo II.

Felipe Cuéllar, responsable de asuntos políticos y prensa de la embajada de México en el Vaticano afirma a Proceso que la invitación a Felipe Calderón se le hizo en su calidad de jefe de Estado y que hasta el miércoles 20 sólo tenían información de que el presidente viajaría con su esposa. 

“Desconocemos todavía la comitiva del presidente. Hasta donde sabemos no tendrá ningún encuentro privado, sólo el saludo a Su Santidad (Benedicto XVI)”, expresó Cuéllar.

En la embajada de México tampoco tienen registrado que el presidente Calderón vaya a tener otro encuentro en Roma.

Un día antes de que la Presidencia confirmara la visita de Calderón, fuentes del Palacio del Elíseo, en Francia, informaron que el presidente Nicolas Sarkozy no asistirá a la ceremonia de beatificación, a pesar de que el supuesto milagro de Juan Pablo II se le hizo a una monja francesa. Según el diario Le Monde en su edición del jueves 14, Sarkozy declinó la invitación después de que partidos de izquierda de su país advirtieron que, de acudir a la celebración, violaría los principios laicos del Estado francés. 

Sarkozy acudirá a Roma pero sólo sostendrá una reunión con el primer ministro italiano Silvio Berlusconi para abordar el tema de la inmigración ilegal proveniente del norte de África. Su lugar en la ceremonia de beatificación lo ocupará el primer ministro François Fillon, según publicó el diario Le Figaro también el jueves 14.

Hasta el miércoles 20 el Vaticano aún no informaba cuántos jefes de Estado asistirán, pero trascendió que, además de Calderón, sólo otros dos estarán presentes: el presidente italiano Giorgio Napolitano y el mandatario polaco, Bronislaw Komorowski. 

Reportaje publicado en la edición 1799 de la revista Proceso, actualmente en circulación.

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