AIEA acusa a TEPCO de negligencia en accidente en Fukushima

lunes, 4 de abril de 2011

MÉXICO, D.F., 4 de abril (apro).- La Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) concluyó que empresa operaria de la central nuclear de Fukushima I, Tokyo Eletric Power (TEPCO), no tomó las medidas necesarias para evitar el accidente provocado por el terremoto y tsunami del pasado 11 de marzo.

Al celebrar la primera sesión de la Convención de Seguridad Nuclear en Viena, para tratar de fortalecer la seguridad de las centrales nucleares, el director general de la AIEA, el japonés Yukiya Amano, criticó por primera vez a TEPCO, ya había sido cuestionada por el propio gobierno nipón.

"En retrospectiva, las medidas tomadas por el operador no fueron suficientes para evitar este accidente", dijo Amano a la prensa, en el marco de la reunión multilateral. Y recordó que en el 2007 ya se había producido un accidente en una de las centrales operadas por TEPCO, en la de Kashiwazaki, en la prefectura de Nigata.

En su discurso de apertura de la Convención, Amano dijo que la industria nuclear no puede seguir como si no hubiera pasado nada en Fukushima, por lo que indicó que la AIEA quiere fortalecer el régimen internacional de seguridad.

El objetivo de la Convención es lograr y mantener un nivel de máxima seguridad en la industria nuclear, siempre bajo los principios establecidos por las normas de la AIEA, sin embargo no tiene normas obligatorias o sanciones para el caso de que no se cumpla lo acordado.

 

TEPCO verterá agua contaminada en el mar

Previo a la realización de la convención, TEPCO informó que arrojará al Océano Pacífico unas 11mil 500 toneladas de agua con 100 veces el límite legal de radiactividad.

Según la empresa, la radiactividad del agua que será desalojada a partir del martes 5, es relativamente baja y el objetivo es hacer espacio en los depósitos especiales de la planta y en los sótanos de las unidades 5 y 6 para trasladar ahí el agua con radiactividad más elevada que está en los edificios de turbinas de los reactores 1, 2 y 3.

El agua que inunda los edificios de esos reactores, explicó el diario japonés Yomiuri, dificulta las labores de TEPCO para enfriarlos.

La filtración de agua contaminada al mar desde la planta Fukushima, que se detectó desde hace unos días, se cree que proviene del núcleo del reactor 2, por el alto nivel de radiactividad que presenta. Sin embargo, el dato no ha sido confirmado.

Por eso, los operarios de TEPCO vertieron un líquido con colorante blanco en un túnel cercano al reactor 2, para tratar de averiguar la ruta del agua radiactiva que se filtra al mar.  En ese túnel el sábado pasado se detectó una grieta de unos 20 centímetros que permite que agua altamente radiactiva se escape hacia el mar.

 Los operario de TEPCO intentaron sellar la grieta con hormigón y polímero en polvo para que absorbiera el agua pero no hubo éxito. Otra posibilidad que la empresa piensa llevar a cabo es tapar la grieta con productos químicos o instalar una barrera en el litoral para contener el agua radiactiva.

TEPCO lleva tres semanas tratando de frenar la crisis nuclear generada por el sismo de 9 grados Richter y el tsunami que azotó la costa noreste de Japón. Desde entonces han tratado de enfriar los seis reactores con agua dulce y de mar, pues los sistemas de refrigeración se averiaron con las olas provocadas por el tsunami.

Ahora la prioridad es drenar el agua que inunda parte de las instalaciones, ya que el agua se ha acumulado por toda la planta debido a que TEPCO se ha visto obligada a implementar métodos improvisados para bombear agua a los reactores, y dejar que salga por donde pueda, para bajar las temperaturas y la presión en los núcleos.

"Queremos deshacernos del agua estancada y descontaminar el lugar para que podamos regresar a nuestra tarea primaria de restaurar el sistema sostenible de enfriamiento (de los reactores) lo más pronto posible", dijo Hidehiko Nishiyama, portavoz de la Agencia de Seguridad Nuclear e Industrial, para justificar la descarga de agua contaminada al océano.

El domingo pasado, funcionarios gubernamentales admitieron que probablemente pasarán varios meses antes de que los sistemas de enfriamiento sean restaurados.

Además del planteamiento de arrojar agua contaminada al océano, las autoridades japonesas solicitaron a Rusia el envío de un sistema de almacenamiento de residuos radiactivos denominado Landysh, diseñado para depositar desperdicios procedentes de submarinos nucleares ya inactivos.

Con ello Japón planea reducir la cantidad de desechos de la central de Fukushima I que se vierten al mar, confirmó  Rosatom, la corporación nuclear rusa que apoyará en las labores.

El sistema, que está en uso desde 2001, costó entonces 35 millones de dólares y fue financiado por Japón.

 

Plantas antitsunamis

En tanto, la Agencia de Seguridad Nuclear de Japón (NISA) entregó hoy un documento al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), en el que propone medias de emergencia nuclear, que incluyen la construcción de puertas herméticas y mejores muros de contención contra tsunamis.

Tomando como referencia el desastre de la planta nuclear Fukushima, en el documento se plantea la prevención de desastres similares al ocurrido, anticipando la altura de las olas de tsunami de grandes proporciones.

Según Koichiro Nakamura, subdirector de la NISA, los muros de contención de Fukishima I estaban construidos para soportar un tsunami de olas de siete metros de altura, pero las del pasado 11 de marzo superaron los 14 metros.

 A partir de ahora, señaló en rueda de prensa, la NISA verificará las medidas tomadas para mejorar la seguridad de las centrales atómicas de Japón. Incluso, dijo que analizarán el mecanismo inicial del tsunami para comprender todos los aspectos del accidente y tomar medidas “correctivas y drásticas fundamentales”.

         Entre las medidas también se prevé evitar daños al núcleo del reactor, y a las piscinas que contienen el combustible usado y altamente radiactivo, a través de fuentes alternativas de suministro eléctrico y del uso de agua de mar como refrigerante, técnica que no ha sido eficaz del todo en Fukushima.

Además, se prevé la construcción de muros de contención en centrales ubicadas en la costa, tan altos como para impedir la entrada de agua de mar y puertas herméticas en las instalaciones de la planta.

Pese a que Japón sólo ha solicitado la ayuda de países que cuentan con expertos en energía nuclear para sortear la crisis en la planta de Fukushima, la ayuda humanitaria no se ha hecho esperar.

La Cruz Roja recaudó alrededor de mil millones de euros para los afectados por el terremoto y tsunami. Además, la Comisión Europea anunció una ayuda adicional por 10 millones de euros para alimentos, mantas, colchones y demás necesidades para unas 30 mil personas que siguen alojadas en campamentos provisionales.

La cifra de muertos en el país asiático a la fecha es de 12 mil 175 y la de desaparecidos asciende a 15 mil 489, de acuerdo con el último reporte policial. Durante el fin de semana, después de una operación aérea y marítima conjunta entre Estados Unidos y Japón se lograron recuperar 32 cuerpos más.