Declaran inocente al anticastrista Luis Posada Cariles

viernes, 8 de abril de 2011

MÉXICO, D.F., 8 de abril (apro).- A sólo 13 semanas de que inició el juicio en contra de Luis Posada Carriles por los 11 cargos de perjurio, fraude y obstrucción de procedimiento que se le imputaban, el anticastrista fue declarado inocente, según el veredicto de un jurado emitido este viernes en un tribunal de Texas, Estados Unidos.

El cubano-venezolano, que es reclamado por Cuba y Venezuela por terrorismo, afrontaba las acusaciones por supuestamente mentir en su solicitud de asilo político y ciudadanía estadunidense.

Siete mujeres y cinco hombres —en su mayoría de origen hispano— lo absolvieron de los cargos de perjurio en los que la Fiscalía Federal lo acusaba de negar su presunta participación en los atentados con explosivos registrados en Cuba en 1997, que causaron la muerte a un turista italiano. 

Aunque Posada Carriles no afrontaba cargos por esos ataques, los fiscales federales intentaron probar que había mentido sobre ese asunto en su audiencia para pedir asilo, en 2005.

También fue declarado inocente de cargos de obstrucción de procedimiento por supuestas ofensas relacionadas con terrorismo internacional, así como de las acusaciones de supuestamente mentir en su entrevista de naturalización sobre su ingreso al país y por negar que utilizó alias y un pasaporte expedido por el gobierno de Guatemala.

Posada Carriles dijo que ingresó vía terrestre a través de la frontera de Matamoros (México) con Brownsville, ayudado por un "coyote" (traficante de personas).

La Fiscalía sostuvo que llegó por mar a Florida desde Isla Mujeres (México).

Además de las acusaciones que le hacen Cuba y Venezuela, que incluyen su presunta participación en un atentado contra un avión comercial cubano en 1976, que dejó 73 muertos, Posada Carriles fue condenado en 2004 a ocho años de cárcel en Panamá por cargos contra la seguridad colectiva y falsedad de documentos, pero fue indultado el mismo año.

El exagente de la CIA ha admitido públicamente su responsabilidad en una serie de atentados con bomba en hoteles de La Habana, que en el verano de 1997 costaron la vida al empresario italiano Fabio di Celmo.

No obstante, en lugar de ser  juzgado por asesinato y delitos contra la integridad física, fue enjuiciado por perjurio y fraude, y hoy fue exonerado de los cargos.

En enero de este año, Peter Kornbluh, director de los proyectos de documentación sobre Chile y Cuba del National Security Archive, organización no gubernamental con sede en Washington, describió  en el semanario Proceso (No. 1784) el posible escenario en caso de que Posadas fuera exonerado.

“La administración Obama tendrá que enfrentar el hecho de que el sistema legal de Estados Unidos es inadecuado para lograr que Posada rinda aunque sea mínimamente cuentas por sus actos violentos y que, a fin de cuentas, efectivamente está dando refugio a un terrorista internacional”, escribió el investigador.

Cabe señalar que el trato que recibió Posada Carriles por parte del gobierno estadunidense fue muy diferente al que recibieron cinco agentes antiterroristas cubanos enviados a Estados Unidos a mediados de los años noventa, como parte de la Red de Avispas, una operación de espionaje para reunir información de inteligencia sobre las actividades de los partidarios de Posada y otros grupos de exiliados cubanos violentos en Florida.

El trabajo de los agentes cubanos sobre estos grupos arrojó información que condujo al arresto de Posada en Panamá, en noviembre de 2000, por el intento de asesinato de Fidel Castro.

Los llamados cuban five –Gerardo Hernández, Antonio Guerrero, Ramón Labañino, Fernando González y René González– fueron arrestados en 1998, mantenidos incomunicados, procesados por cargos mayores como conspiración o inclusive homicidio, y recibieron sentencias que van de 15 años a cadena perpetua.

En contraparte, durante la administración de George Bush, Posada incluso fue considerado un héroe por la línea dura del exilio anticastrista.