Presidente sirio anuncia reformas y repudia sanciones

martes, 24 de mayo de 2011

MÉXICO, DF, 24 de mayo (apro).- De “injerencistas” calificó el presidente sirio Bashar al-Assad las sanciones impuestas por la Unión Europea (UE) y Estados Unidos contra su gobierno por la represión ejercida contra opositores.

El lunes pasado, la UE anunció nuevas sanciones al gobierno sirio que alcanzan ya al mandatario y diez miembros más del régimen, que se suman a los 13 que ya habían sido sancionados el 10 de mayo y a las sanciones impuestas por Estados Unidos, que también incluyen a Al-Assad.

Las fuerzas de seguridad del régimen y el Ejército mantienen el cerco en diferentes ciudades que han sido foco de protestas, como Homs, Daraa y Banias.

Un día después del anuncio de la UE, la prensa gubernamental acusó a ésta y a Estados Unidos de “injerencia” y de querer marginar el papel de Damasco en la región, en específico frente a Israel.

"Con el pretexto de buscar la defensa de los derechos humanos y de instaurar una democracia a la norteamericana, se han tramado complots para servir a los intereses de Estados Unidos a costa de otros", escribió el diario Al Thawra.

El diario Baas, nombre también del único partido que dirige el país, refirió por su parte que "las sanciones ignoran las reformas anunciadas" y acusó a los países que integran la UE de querer "aplicar sus propios objetivos en la región".

Este martes, el presidente sirio afirmó que impulsará reformas en su país, pero advirtió que no permitirá que “grupos radicales” de la oposición realicen protestas violentas.

El anuncio fue hecho por el presidente ruso Dmitri Medvédev, quien dijo que habló vía telefónica con su homólogo sirio, quien le aseguró que el paquete de reformas que lanzó recientemente “es una cuestión de principios” y tiene intención de ponerlo en práctica pronto.

A través de esas reformas, según el mandatario ruso, Al-Assad pretende hacer todo lo posible para que los ciudadanos sirios se expresen de forma libre y pacífica.

Medvédev, quien ha insistido en varias ocasiones a su homólogo sirio que introduzca reformas democráticas a su país, no dijo si la propuesta de Al-Assad también incluye la liberación de los presos políticos, que es una de las demandas de la oposición.

Pese a que Rusia ha criticado el abuso del uso de la fuerza por parte de las fuerzas de seguridad en contra de la oposición, también se ha manifestado en contra de que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, donde tiene voto con derecho a veto, emita una resolución similar a la 1973 adoptada contra el régimen de Muamar El Gadafi en Libia.

La represión en Siria ha dejado a la fecha un saldo de al menos mil 100 muertos y miles de detenidos y desaparecidos desde el inicio de los levantamientos, a mediados de marzo pasado, según la Organización Siria de Derechos Humanos Sawasiah.

Según su fundador, Mohannad al-Hassani, la mayoría de las víctimas mortales eran de la región de Hauran, en el sur del país, donde dio inicio la revuelta en demanda de reformas democráticas.

Ninguna de las cifras proporcionadas por los organismos de derechos humanos, ni las informaciones que brindan los opositores a través de las redes sociales pueden ser confirmadas por medios independientes, debido a las restricciones impuestas por el gobierno a los medios extranjeros.

El régimen ha afirmado, desde el inicio de la revuelta, que la mayoría de las muertes las han perpetrado “grupos armados saboteadores”, detrás de los cuales están grupos islámicos y potencias extranjeras.

 

Mubarak deberá responder por 800 muertes

 

En Egipto, donde Hosni Mubarak fue derrocado después de 30 años en el poder, dará inicio un juicio en contra del expresidente por la muerte de unas 800 personas durante las jornadas de protestas contra el gobierno que se llevaron a cabo en esa nación árabe.

En un comunicado, la Fiscalía General de Egipto informó que Mubarak y sus dos hijos Alá y Gamal fueron remitidos a la Corte criminal, luego de haber cumplido 41 días en arresto preventivo.

Mubarak fue derrocado el 11 de febrero después de una larga jornada de protestas que fueron duramente reprimidas por las fuerzas de seguridad y dejaron más de 800 muertos.

Luego la Fiscalía General lo puso bajo custodia preventiva el 13 de abril, mientras se investigaba su responsabilidad y la de sus hijos en la represión y en supuestos actos de corrupción.

Los cargos de los que se le acusan son asesinato intencional, intento de asesinato, abuso de poder, pérdida deliberada de fondos públicos y enriquecimiento ilícito, según declaraciones de la fiscalía citadas por el diario The Egyptian Gazette.

Mubarak, de 83 años, se encuentra hospitalizado en la ciudad balneario de Sharm-el-Sheik, luego de que el 13 de abril sufriera una crisis cardiaca durante su primer interrogatorio.

Desde ese día permanece bajo custodia militar, pero miles de egipcios se han manifestado en la céntrica plaza Tahrir de El Cairo para exigir que el exmandatario sea enjuiciado. De hecho, se anunció una nueva concentración para el próximo viernes 27 con el fin de solicitar que se acelere el juicio.

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