EU y Gran Bretaña aumentarán presión sobre Gadafi

miércoles, 25 de mayo de 2011

MÉXICO, D.F., 25 de mayo (apro).- Dos de las grandes potencias del mundo, Estados Unidos y Gran Bretaña, están resueltas a acabar con el régimen del presidente libio, Muamar El Gadafi, con más de 42 años en el poder.
    El presidente de EU, Barack Obama, y el primer ministro británico, David Cameron, afianzaron hoy su compromiso de aumentar la presión en Libia para forzar la salida del dictador.
    Reunidos en Londres durante la segunda jornada de la visita de Estado del presidente estadunidense a Gran Bretaña, Obama y Cameron ofrecieron una conferencia de prensa, donde señalaron que estaban de acuerdo en incrementar la presión en Libia.
    "El presidente (Obama) y yo hemos estado de acuerdo en que deberíamos incrementar la presión en Libia. El régimen está bajo presión y es algo que se ve en (el hecho de) que los rebeldes han liberado buena parte de Misrata y en su éxito en otras partes del país", dijo Cameron.
    Asimismo, detalló que se revisarán todas las opciones para “aumentar la presión” sobre el régimen de Gadafi, “siempre dentro de los términos de la resolución 1973 del Consejo de Seguridad de la ONU”.
    Sin embargo, no abundó sobre la posibilidad de enviar helicópteros de combate Apache, como ha trascendido en los medios británicos, y sólo se limitó a decir que el objetivo sigue siendo proteger a la población civil.     
    Según ambos mandatarios, no existe la intención de parte de los países aliados de imponer un cambio de régimen en Libia, pero los dos insistieron en que Gadafi debe dejar el poder.
"Continuaremos las operaciones hasta que cesen los ataques de Gadafi contra los civiles. El tiempo corre en contra de Gadafi, que debe dejar el poder y dejar Libia al pueblo libio.
"Seguiremos oponiéndonos con fuerza al uso de la violencia contra de los manifestantes y a cualquier esfuerzo para silenciar a aquellos que anhelan la libertad, la dignidad y los derechos humanos básicos", afirmó Obama.
El mandatario estadunidense descartó el envío de tropas a tierra al país africano para hacer frente a las fuerzas del régimen, y afirmó que “no hay plazos artificiales” para poner fin a la misión de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), como lo han solicitado Francia y el Congreso italiano.
Sin embargo, expresó su confianza en que con la incursión de la OTAN se haya creado “el impulso suficiente para que inevitablemente Gadafi se vea obligado a abandonar el poder".
Será un proceso lento, pero seguro, abundó Obama, quien subrayó que con la misión se ha evitado la muerte de civiles.
Apenas ayer, la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN) lanzó los ataques más intensos desde el inicio de su intervención, a finales de marzo pasado.
    La noche del martes, las fuerzas aliadas lanzaron seis fuertes bombardeos sobre Trípoli, por espacio de 10 minutos, un día después de la ofensiva que lanzó la alianza en las inmediaciones del complejo de Bab al-Aziziya, que según el último recuento del gobierno libio dejó 19 personas muertas y decenas de heridos.
    
Llaman a Afganistán y Yemen a contribuir con la paz

Durante su encuentro, Cameron y Obama también hicieron referencia a los conflictos de Afganistán y Yemen. El primero comparó el momento político que viven algunos países de Oriente Medio y el norte de África con el final de la Guerra Fría.
    El primer ministro británico dijo sentir "la misma pasión por extender la libertad que tuvieron nuestros antecesores".
Al referirse a  Afganistán, Cameron hizo un llamado a los talibanes a que se desmarquen definitivamente de la red terrorista Al Qaeda si quieren tomar parte de un acuerdo político duradero en el país.
Y aprovechó para felicitar a Obama por la operación militar que acabó con la vida de Osama Bin Laden.
“Fue un golpe directo al corazón del terrorismo internacional", dijo Cameron, quien sostuvo que el próximo año será “vital" en el país asiático.
"Ahora es el momento de incrementar nuestros esfuerzos y alcanzar un acuerdo político. Hemos acordado darle a este asunto la mayor prioridad en los meses venideros", añadió.
Por su parte, Obama llamó al presidente de Yemen, Alí Abdulá Saleh, a cumplir sus compromisos y abandonar el poder de inmediato.
Saleh insistió este miércoles en que no tiene intención de permanecer en el poder y que está listo para firmar la iniciativa de los países del Consejo de Cooperación del Golfo para traspasar el poder al vicepresidente yemení, Abdi Rabo Mansur Hadi, en un plazo de 30 días.     
Después de firmado el convenio se realizará la convocatoria de elecciones presidenciales y parlamentarias, que se celebrarían dos meses después.