Presidente sirio ofrece amnistía a opositores y los reprime

martes, 31 de mayo de 2011

MÉXICO, D.F., 31 de mayo (apro).- El presidente de Siria, Bashar al-Assad, decretó una amnistía general para todos los presos políticos y quienes hayan cometido algún delito en el marco de la revuelta contra el régimen, iniciada por la oposición a mediados de marzo, sin embargo, fuerzas rebeldes rechazaron la determinación, debido a que continúan los actos de represión.
    La noticia fue calificada como “insuficiente” y “tardía” por los rebeldes reunidos en la ciudad costera de Natalia, en el sur de Turquía, pues denunciaron que no cesaron los actos de represión que, según los insurgentes, dejó un saldo de una persona muerta y varias heridas.
Alrededor de 400 personas, integrantes de todas las corrientes políticas y confesiones religiosas, participan en una reunión de tres días en Turquía para respaldar la petición de renuncia de Al-Assad.
    La medida del gobierno, difundida por la televisión estatal SANA, también se aplicará a prisioneros de diversos partidos políticos, entre ellos los que pertenezcan al partido Hermandad Musulmana, que fue proscrito en el país.
    "El presidente Asad concedió por decreto una amnistía general para todos los crímenes cometidos antes del 31 de mayo de 2011.
La amnistía afecta a todos los presos políticos, así como a los miembros de la cofradía de los Hermanos Musulmanes", destacó la agencia estatal.
    Antes, el presidente sirio anunció en Damasco un diálogo nacional con la oposición dentro de dos días, como una prueba más de su apertura al diálogo.
    Una comisión para del diálogo nacional “será formada antes del jueves con los miembros de todos las corrientes políticas” y de los sectores económico y social, dijo Mohamad Said Bjeitan, el número dos del partido oficial Baas, al diario Al Watan.
    No obstante, descartó que el partido, considerado en la Constitución siria como “el dirigente del Estado y la sociedad”, vaya a renunciar a su preponderancia.
    Cuando inició conflicto, a mediados de marzo, Al-Assad, en un primer intento por desalentar el alzamiento de la oposición, levantó el estado de emergencia que llevaba varios años vigente, sin embargo los insurgentes continuaron las protestas en demanda de mayores reformas democráticas y la liberación de presos políticos.
    Semana tras semana, realizaron manifestaciones después de salir de las mezquitas los viernes de oraciones. Las movilizaciones fueron reprimidas de forma violenta y han dejado a la fecha, según organismos de derechos humanos sirios, más de mil muertos y 10 mil desaparecidos o detenidos.
    Los actos de represión provocaron la reacción de la comunidad internacional, Estados Unidos y la Unión Europea, impusieron sanciones que incluyeron al presidente y colaboradores de su círculo familiar y de gobierno.
Sin embargo, ni las manifestaciones ni la condena internacional o las sanciones han hecho mella en el gobierno de Al-Assad, que el mismo día que anunció amnistía para todos los opositores a su gobierno, reprimió con mano dura las manifestaciones de hoy.
    La ciudad de Rastan, cerca de Homs, fue el epicentro de los actos de represión ejercidos este martes por las fuerzas de seguridad.
    “Se oyeron disparos de ametralladora en Rastan. Las operaciones prosiguen", dijo un militante de derechos humanos de Siria a la agencia AFP.
    Añadió que Rastan está completamente aislada y “un gran número de personas resultaron heridas en esta ciudad", por ataques del ejército con tanques y disparos de artillería.
    Según el testigo, desde el domingo al amanecer, varios tanques rodeaban las localidades de Rastan, Talbiseh y la aldea de Teir Maaleh, para reprimir las protestas en los alrededores de Homs, ciudad ubicada a 160 kilómetros al norte de Damasco.
    La coordinación local de comités en Siria, que organiza y documenta las protestas en el país, informó que una persona murió durante la represión en Rastan, lo que elevó a 16 el número de muertos en los tres últimos días.

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