Bancos españoles, accionistas de grupo que vendió bombas racimo a Gadafi

jueves, 5 de mayo de 2011

MADRID, 5 de mayo (apro).- Por lo menos diez instituciones bancarias europeas --ocho de ellas españolas-- poseen más de una tercera parte de los activos de Instalaza, la empresa nacional que fabricó las bombas de racimo que el gobierno libio de Muamar el Gadafi utilizó para bombardear Misrata, el mes pasado, según confirma un informe de la ong española Semet.
    La Caixa, Banco Sabadell (con representación en México), Banco Popular, Cajalón (grupo Caja Rural) Caja España, Caja Mediterráneo, Bankiter e Ibercaja, el alemán Deutsche Bank y el británico Barkleys Bank, son las instituciones que poseen más de 37% de los activos de Instalaza, y que financiaron la fabricación de los polémicos proyectiles expansivos.
    Human Right Watch documentó en abril pasado que las fuerzas leales a Gadafi lanzaron las bombas de racimo MAT-120, que contienen 21 sub-bombas, sobre áreas residenciales de Misrata.
    La organización internacional denunció que esas bombas habían sido fabricadas en el año 2007 por Instalaza, con sede en Madrid, pero cuyos centros de fabricación se encuentran instalados en Zaragoza.
    Al lanzar hoy la campaña “Banca Limpia” y el informe Negocios Sucios. Bancos españoles que financian armas, Anne Yumi Joh, representante de Setem, denunció la intención de desenmascarar cuáles son las instituciones bancarias que están detrás de la financiación de dichas armas y proyectiles “controvertidos” e ilegales.
Jordi Calvo, representante de la Coalición Internacional contra las bombas de racimo, señaló que esta venta al régimen de Libia fue autorizada por el gobierno español en 2007 y se hizo efectivo en 2008.
Sin embargo, la venta se hizo en el contexto de la aprobación parlamentaria de la Ley para el control de venta de armas y material de doble uso, aquí en España, en diciembre de 2007, que contemplaba la intención de prohibir la venta de las bombas de racimo.
Este tipo de explosivos expansivos han provocado miles de víctimas en los conflictos armados donde han sido utilizados, porque al ser lanzados dispersan decenas de sub-bombas, que al estallar provocan la mutilación de las extremidades, dijo al participar en la conferencia que se celebró en el Colectivo La Latina
    “Podemos pensar que estaban vendiendo sus stocks. Y eso desde el punto de vista moral es muy discutible”, dijo Jordi Calvo.
    Este tipo de proyectiles explosivos fue prohibido desde el 3 de diciembre de 2008, con la firma de un Tratado Internacional signado por 40 países en Oslo, entre ellos México y España.
    Anne Yumi Joh, coordinadora de campaña de Setem y Jordi Calvo advirtieron que este tratado deja muy claro que no se puede sustentar a las empresas que fabrican municiones de racimo.
    Por tanto, Calvo explicó que pretenden que el Parlamento español contemple modificaciones de ley que prohíban explícitamente que la banca española pueda financiar directa o indirectamente la fabricación de armas o proyectiles polémicos, como estos.
    Y que incluya la prohibición de que las fuerzas armadas españolas puedan participar en operaciones con otros países—como en Afganistán o en Libia—cuando haya algún otro ejército que sí haga uso de armas o proyectiles polémicos o explícitamente prohibidos.
    Asimismo, la campaña pretende que los clientes de dichas instituciones bancarias puedan iniciar una presión sobre éstas, con el fin de que dejen de financiar a empresas del sector armamentístico, dijo Anne Yumi Joh.
    En la actualidad, España ocupa el octavo sitio a nivel global en la industria de fabricación y venta de armas y municiones.
    Países como Bélgica, Irlanda, Luxemburgo y Nueva Zelanda tienen legislaciones que prohíben a su banca financiar a empresas de armas. Otras naciones como Noruega, Alemania e Italia impulsan nuevas iniciativas.
    La representante de Semet señaló que el informe detalla que 14 bancos españoles han participado en el financiamiento de armas “controvertidas” o ilegales, como es armamento nuclear y de uranio empobrecido, fabricadas por 19 productores o empresas de dicho ramo.
    “Sólo entre 2006 y 2010, los bancos españoles han invertido casi 2 mil millones de euros en empresas acusadas de producir armas prohibidas, de acuerdo al informe”, dijo Yumi Joh.
    Por otra parte, la portavoz de dicha campaña señaló que los bancos españoles BBVA y Santander –que en México ocupan el primer y tercer lugar a nivel nacional— son los bancos que mayor presencia financiera mantienen en el negocio de las armas. Le siguen Bankia y La Caixa.
     Los fondos de inversión de BBVA están en 12 compañías armamentísticas, mientras que Santander aparece en 13 compañías de armas.
    Algunas de las empresas de la “industria de la guerra” en la que tienen presencia las inversiones españolas son BAE System, Boeing, EDAS-CASA y Thales.
    Por último, Jordi Calvo explicó que los gobiernos pagan el armamento a muy largo plazo, por lo que el apoyo financiero resulta imprescindible para que estas empresas puedan fabricar los pertrechos de guerra, de ahí la importancia que tienen las instituciones bancarias.

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