EU: no aparecen los millones de dólares perdidos en Irak

viernes, 17 de junio de 2011
MEXICO, D.F. (apro).- Luego de ocho años de una brutal invasión que costó la vida a más de un millón de personas, el 31 de diciembre de este año, Estados Unidos traspasará el control de Irak al gobierno de ese país. El panorama a corto plazo es desolador. La infraestructura urbana e industrial se encuentra semidestruida. La población civil, particularmente los más jóvenes, enfrentan elevadas tasas de desempleo y persiste el desabasto de los principales servicios públicos, como agua y electricidad, lo que ha generado un creciente malestar social. Lo anterior forma parte del último reporte de Stuart Bowen, inspector general especial para la reconstrucción de Irak (SIGIR), con fecha del 11 de abril del 2011, en el que advierte las difíciles condiciones en las que se encuentra Irak y de los graves retos que enfrentará ese país luego de la partida de las fuerzas estadunidenses a fines de este año. "Durante este cuatrimestre, los ciudadanos iraquíes realizaron numerosas manifestaciones y protestas, algunas de ellas muy violentas en los principales centros urbanos incluyendo Bagdad, Sulaymaniyah, Falluja, Basrah, Mosul, Kirkuk, y Kut", dice el informe. Añade: "Las fuerzas de seguridad de Irak, dispersaron muchas de estas manifestaciones y el resultado de la intervención ha arrojado decenas de muertos y cientos de civiles heridos... A mediados de abril se ordenó que las protestas se restringieran a los estadios de futbol, mientras que las manifestaciones han sido prohibidas en Mosul..." De acuerdo con el reporte, "el motivo de estas manifestaciones es el creciente descontento por los deficientes servicios públicos, por la evidente corrupción, por el desempleo que alcanza 30% y por los constantes cortes de energía eléctrica y escasez de agua. Todo indica que las protestas tenderán a agravarse durante el verano". Y es que a pesar de que el fondo para la reconstrucción de Irak ha recibido un total de 185 mil 490 millones de dólares, el avance ha sido mínimo, no sólo por las dificultades propias de la guerra, sino también por la corrupción que ha generado la enorme cantidad de recursos que han sido enviados y que ha sido ampliamente documentado por los medios de comunicación, incluyendo la revista Proceso (edición 1538), que en un reportaje titulado Corrupción made in USA detalló los numerosos casos de fraude que se cometieron bajo la complacencia, por decir lo menos, del gobierno del entonces presidente George W. Bush. Por si todo lo anterior no fuera suficiente, Washington enfrenta el escándalo internacional por el "extravío" de 6 mil 600 millones de dólares que forman parte de un cargamento de 12 mil millones de dólares en efectivo que el gobierno de Estados Unidos envió a Irak en mayo del 2004, para financiar el proceso de reconstrucción del país. La desaparición del dinero no es sólo un problema de contabilidad que debe ser resuelto antes del 30 de junio, cuando termina la protección estadunidense sobre los recursos de Irak, que se firmó en marzo del 2004, sino que se ha convertido también en un conflicto político que ha enfrentado a los dos gobiernos, ya que el dinero que no aparece, es propiedad de Irak y es el producto de las ventas de petróleo y gas de ese país y que estaban en manos de Washington. Ríos de dinero   En medio de los bombardeos más intensos en Badgad y otras ciudades del territorio iraquí, el gobierno del presidente George W. Bush tomó la decisión de iniciar de inmediato la reconstrucción del país como una forma de apaciguar la intensa ofensiva de la resistencia que enfrentaban las tropas estadunidenses. En mayo del 2004, el Pentágono fletó 20 aviones de carga tipo Hércules C-130 para transportar un total de 12 mil millones de dólares en efectivo que fue entregado a la Autoridad Provisional de la Coalición (CPA, por sus siglas en inglés), que fungió como gobierno de transición entre el 2003 y junio del 2004. Entre las toneladas de dinero enviadas a las zonas de guerra, alrededor de 6 mil 600 millones de dólares simplemente desaparecieron y han resultado infructuosos los esfuerzos de las autoridades estadunidenses por localizarlos. Abdul Basit Turki Saeed, auditor en jefe de Irak y presidente de la Junta Suprema de Auditoría de ese país, dijo a Los Angeles Times el pasado 11 de junio que su gobierno podría acudir a las Cortes internacionales para recuperar el dinero. Para darse una idea de la cantidad de dinero perdido, se necesitarían para guardarlo mil 756 cajas con capacidad de 1.6 pies cúbicos cada, en las cuales se meterían hasta el tope billetes de 100 dólares; Es decir, el equivalente al tamaño de una casa de cuatro recámaras, cocina, comedor, sala y baños, llena de cajas de piso a techo. En el Congreso de Estados Unidos la inquietud por saber qué pasó, va en aumento. "El Congreso no está dispuesto a gastar miles de millones de dólares más para reponer el dinero que no sabemos dónde quedó", dijo en conferencia de prensa el viernes 10 el congresista Henry Waxman, quien fue presidente del comité de investigación de fraude y abuso en Irak hace seis años. Todo esto se da en medio de una serie de roces políticos entre el Congreso de Estados Unidos y el gobierno de Irak. El martes 14 una delegación de congresistas estadunidenses fue declarada non grata en Irak, luego de que los legisladores sugirieran que Irak debería empezar a pagar a Estados Unidos por los costos de la guerra. El comentario enfureció a los políticos de Irak, quienes consideran que no sólo no tienen nada qué pagar, sino que Estados Unidos tiene un saldo en contra después de ocho años de invasión, la destrucción del país y la muerte de más de un millón de civiles. Hasta marzo del 2011, el gobierno estadunidense había destinado un total de 61 mil millones de dólares de sus propios fondos para la reconstrucción de Irak. De ello se han gastado ya 50 mil 800 millones de dólares a un promedio de 17 millones de dólares diarios durante los últimos ocho años. Por su lado, el Pentágono ha dicho que podría localizar el dinero si se le da el tiempo suficiente para revisar los estados financieros. Sin embargo, los intentos que se han hecho para encontrar la documentación, o mejor aún, el dinero, han fracasado desde hace cuatro años, cuando se empezó a documentar el extravío del dinero. La evaluación   De acuerdo con el informe de la SIGIR, Estados Unidos logró grandes avances en sus objetivos desde el 2003, entre los cuales se encuentran entrenar y equipar a más de 700 mil efectivos de las fuerzas de seguridad de Irak (ISF), quienes deberán hacerse cargo de la seguridad y estabilidad del país una vez que las fuerzas estadunidenses abandonen el país. Hasta abril del 2011, Estados Unidos contaba con 45 mil 601 soldados desplegados en Irak. El Departamento de Estado planea aumentar el personal bajo su mando de 8 mil a aproximadamente 17 mil, los cuales serán ubicados principalmente en la embajada de Estados Unidos, lo que la convertirá en la más grande del mundo. En su evaluación sobre el estado de la democracia en Irak, el documento expresa sus preocupaciones: "Aunque la Constitución del 2005 parece ganar adeptos en la sociedad iraquí, el panorama es incierto, ya que el gobierno no cuenta con tecnócratas ni administradores. Por otro lado, la mayoría de los ministerios no han logrado proveer los servicios básicos a la población, y lo más preocupante de todo es que la brecha entre una elite acomodada y una masa empobrecida, se ha agrandado". En lo que respecta a la violencia, el reporte informa que entre el 1 de enero y el 31 de marzo de este año, 487 iraquíes murieron en actos de terrorismo, incluyendo 147 miembros de las fuerzas armadas iraquíes, lo que llevó al Departamento de Estado a extender la advertencia de terrorismo en todo el territorio. Para validar esa declaratoria, el 29 de marzo y el 18 de abril detonaron dos bombas suicidas con más 70 muertos. Permanencia   De acuerdo con el documento, durante la visita a Bagdad del secretario de Defensa, Robert Gates, se abrió la puerta para que algunas fuerzas militares permanezcan en Irak después del 31 de diciembre, pero indica que esta posibilidad sólo podrá concretarse si el gobierno de Irak lo solicita. "Sin embargo, la oficina del primer ministro ya ha rechazado la oferta de Gates y ha expresado su oposición a cualquier medida que permita extender la presencia de Estados Unidos más allá de la fecha señalada". "Además –indica-- la posibilidad de violencia está latente, ya que Mugtada al-Sadr, ha amenazado con movilizar sus milicias Jaish al-Mahdi en caso de que el gobierno actual de Irak firme un acuerdo que prolongue la presencia de las tropas estadunidenses en territorio iraquí más allá del 31 de diciembre". A pesar del difícil panorama que enfrenta Irak en materia social, de seguridad, defensa y política, en el ámbito económico las perspectivas son halagüeñas, básicamente por el excelente desempeño de la industria petrolera, que ha llegado a sus niveles de producción previos a la invasión del 2003, con un promedio de 2.54 millones de barriles de petróleo diario, por lo que de acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), Irak experimentará un crecimiento de su producto interno bruto de 12% este año, el segundo más elevado del mundo.