Presidente sirio ofrece reformas; la oposición exige su renuncia

lunes, 20 de junio de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- El presidente de Siria, Bashar al-Assad, se comprometió nuevamente a realizar reformas políticas en el país que esta vez incluirían abrir el camino para la formación de nuevos partidos. La oferta, que arrancaría al partido Baaz su hegemonía en el país al ser el único que existe, fue recibida por los opositores como una maniobra más para no abandonar el poder, en el que la familia al-Assad, lleva más de 40 años. El mandatario sirio ofreció un discurso a través de la televisión estatal, el tercero desde el inicio del levantamiento a mediados de marzo. Reconoció como legítimas las demandas populares que exigen reformas democráticas pero insistió en que hay “saboteadores” que se aprovechan de la situación. Convocó a un “diálogo nacional” pero al mismo tiempo advirtió que "no hay una solución política con quienes portan armas y matan". Ante partidarios de la Universidad de Damasco, al-Assad informó que el diálogo dará inicio en breve y para ello está formando un comité encargado de estudiar enmiendas constitucionales, entre ellas la que abra el camino para formar partidos políticos distintos al Baaz. Según el presidente sirio, el primer paquete de reformas estaría listo en septiembre próximo o, a más tardar, a finales de este año. El mensaje de al-Assad develó su interés por poner fin a la ola de protestas que, a la fecha, según organismos de derechos humanos, ha dejado más de mil 400 muertos, y también mantenerse en el poder a pesar de la exigencia de la oposición para que renuncie. "No puede haber desarrollo sin estabilidad y no se pueden lograr reformas a través del vandalismo. Queremos que la gente respalde las reformas, pero debemos aislar a los verdaderos reformadores de los saboteadores", insistió. Luego del mensaje, que duró 70 minutos, decenas de activistas salieron a las calles en varias ciudades para protestar. Llamaron “mentiroso” al presidente sirio y afirmaron que no hubo señal alguna de que busque transitar a una democracia verdadera. "No dio una visión sobre cómo empezar una nueva etapa para dar comienzo a una transferencia de una dictadura a un régimen nacional democrático con pluralismo político", dijo a la agencia AP Hassan Abdul-Azim, destacada figura opositora. En respuesta, Estados Unidos pidió este lunes "hechos y no palabras" al presidente sirio. La portavoz del Departamento de Estado estadunidense, Victoria Nuland, advirtió que "lo que es importante ahora son los hechos, no las palabras". Por su parte, el jefe de la diplomacia francesa, Alain Juppé, consideró hoy mismo que no existe "razón alguna para tomar en serio actualmente" a Bashar al Asad. "No es su declaración de hoy lo que cambia el contexto", añadió Juppé, y dijo estar convencido de que el presidente sirio no está en capacidades de enmendarse "después de la represión de una violencia inaudita" impuesta a su pueblo. Mientras, el jefe de la diplomacia alemana, Guido Westerwelle, sostuvo que, aparentemente, el mandatario sirio “no ha comprendido las señales de estos tiempos".