Prisión provisional a autor de los atentados en Noruega; son 76 los muertos

lunes, 25 de julio de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- Anders Behring Breivik, presunto responsable del atentado en Oslo, Noruega, en el que perdieron la vida 76 personas, reconoció haber participado en los hechos, y afirmó no sentirse culpable. La tragedia fue "atroz", pero "necesaria”, admitió Behring en los interrogatorios policiales previos a la audiencia en el juzgado de distrito en Oslo. En conferencia de prensa, el actuario del juzgado, Geir Engebresten, señaló que aunque Behring dijo haber actuado solo, en sus declaraciones aludió a “otras dos células” de su organización. Behring, de 32 años de edad, definido como fundamentalista cristiano, afirmó que con los ataques perpetrados el pasado viernes 22 pretendía defender a su país y a Europa del islam y el marxismo, por lo que se declaró dispuesto a pasar toda su vida en la cárcel. Antes de la matanza, Behring difundió en internet un manifiesto de mil 500 páginas en el que se asume como un "cruzado" comprometido con la lucha contra el islam, y en particular contra el marxismo. En el documento, redactado en inglés y titulado "A European Declaration of Independence-2083", Anders Behring Breivik explica que en el otoño de 2009 fue cuando decidió preparar los ataques. De acuerdo con la agencia NTB de Noruega, el acusado llegó al tribunal por una puerta trasera del edificio, en un automóvil Mercedes blindado. Algunas personas que se encontraban en el lugar y que vieron el vehículo que lo transportaba se acercaron y le gritaron “cobarde” y “canalla asesino”. Tras una audiencia de 40 minutos, la juez Kim Heger afirmó que el acusado permanecerá al menos ocho semanas en prisión preventiva, de las cuales cuatro permanecerá en aislamiento total. Según la juez, la intención de Behring no era causar tal número de víctimas mortales con el ataque, que en un inicio se calculó en 93 y hoy se redujo a 76. Para la audiencia celebrada este lunes, el sospechoso había solicitado comparecer con el uniforme de policía que usó el viernes en el campamento de la juventud socialdemócrata, así como la presencia de los medios de comunicación para lograr una mayor repercusión de sus tesis. Ninguna de las dos peticiones le fue concedida. La audiencia se realizó a puerta cerrada a petición de la policía. "Existen informaciones concretas que indican que una audiencia pública, en presencia del sospechoso, puede provocar una situación extraordinaria y extremadamente delicada para la investigación y la seguridad", explicó antes de la audiencia la juez Heger para justificar la decisión. La policía precisó que el número de personas que perdieron la vida en el tiroteo contra jóvenes laboristas en la isla de Utoya fue de 68 y no de 86, como se había señalado en un principio, y el atentado con coche bomba contra la sede del gobierno en Oslo se elevó a ocho muertos, en vez de siete. De acuerdo con un portavoz del gobierno, los cuerpos de los jóvenes fueron evacuados de la isla y por eso se pudo precisar el número de víctimas mortales. En la isla de Utoya, disfrazado de policía y en posesión de dos armas de fuego, una de ellas un fusil automático, Behring disparó –el pasado viernes 22– durante más de una hora contra los jóvenes que habían asistido a un campamento de verano de la juventud laborista. Los sobrevivientes relataron que el agresor disparó contra muchachos que trataban de huir nadando, remató a los heridos y disparó también contra las tiendas de campaña. De acuerdo con las leyes de Noruega, la pena máxima que podría alcanzar Behring es de 21 años de prisión, pero algunas voces han empezado a reclamar el restablecimiento de la pena capital. En conferencia conjunta, tras entrevistarse con el primer ministro británico, David Cameron, el presidente español José Luis Rodríguez Zapatero calificó la masacre como un “hecho muy grave” que exige "una respuesta europea, compartida, en defensa de la libertad y la democracia". En tanto, todos los países nórdicos guardaron un minuto de silencio, a una misma hora, en solidaridad con Noruega.