Declaran rebeldes libios el fin del régimen de Gadafi

lunes, 22 de agosto de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- Luego de seis meses de combates, más de 10 mil muertos y medio millón de exiliados, el régimen del líder libio Muamar El Gadafi comenzó a resquebrajarse. Con la entrada de los rebeldes a Trípoli, principal bastión de Gadafi en Libia y el arresto de al menos dos de los hijos del dictador, el presidente del Consejo Transitorio libio (CNT), Mustapha Abdeljalil, dio hoy en Bengasi por finiquitada la era del coronel Gadafi, después de 42 años en el poder. El 15 de febrero inició el levantamiento armado en Libia para exigir la renuncia de su presidente, quien echó mano de su poderío militar para aplacar la revuelta. Un mes después de que inició la rebelión, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU) emitió la resolución 1973 impulsada por Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia y Líbano, en la que se autorizaron las “medidas necesarias” para proteger a la población civil. Un par de semanas más tarde, el 29 de marzo, los países que realizaron incursiones militares en Libia cedieron sus aviones y armamento a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) bajo la operación Protector Unificado, que coordina hasta hoy el apoyo al bando libio. Luego de la incursión de los rebeldes a Trípoli el pasado domingo 21, no se sabe con exactitud sobre el paradero del líder libio. La última noticia de él se produjo el sábado 20, cuando ante la inminente llegada de los rebeldes a la capital libia, bastión de Gadafi, éste difundió un mensaje por los medios oficiales para llamar a sus seguidores a defender la ciudad. “Ha llegado la hora de que peleen por su política, su petróleo, su territorio. Estoy con ustedes en Trípoli, juntos hasta todos los confines", dijo Gadafi en un intento por evitar la entrada a Trípoli de los rebeldes. Algunas versiones señalan que Gadafi habría huido del país en un avión enviado por Sudáfrica, aunque Estados Unidos tiene la creencia de que el dictador continúa en Libia. La toma de Trípoli inició el fin de semana. Desde el sábado, los rebeldes habían anunciado que Gadafi pensaba abandonar el país y para el domingo lograron entrar a Trípoli. Los rebeldes no encontraron mucha resistencia por parte de las fuerzas proGadafi, incluso la guardia personal del dictador depuso las armas y se unió al bando rebelde, según un líder de la oposición, Abdel-Rahman. Advirtió sin embargo que aún hay focos de resistencia y mientras Gadafi siga oculto, el "peligro sigue ahí". Se produjeron intensos combates que, según el vocero del régimen Moussa Ibrahim, dejaron al menos mil 667 personas muertas sólo durante sábado y domingo. Los combates continuaron el lunes cerca del complejo residencial de Gadafi. En la madrugada se registraron enfrentamientos en el centro de mando gadafista, llamado Bab al-Aziziya, cuando tanques del gobierno surgieron del complejo y abrieron fuego contra los rebeldes que trataban de ingresar, según narró Abdel-Rahman un vecino del lugar citado por la agencia AP. Para entonces, los rebeldes aseguraban que tenían el control de 95% de la capital libia, aunque Mahmud Nacua, líder rebelde, afirmó que aún "quedan algunos bolsones" de apoyo hacia Gadafi. Sobre el paradero de Gadafi, señaló que aún no saben dónde está pero "los combatientes voltearán piedra tras piedra hasta hallarlo, para arrestarlo y llevarlo a los tribunales", sentenció. Por lo pronto, los rebeldes arrestaron a los dos hijos mayores de su segundo matrimonio: Seif al-Islam Saadi, a quien proponía para sucederlo en el poder y Saadi, su hijo el futbolista frustrado, el tercero en la línea de la descendencia del dictador libio. Uno más había sido capturado: Mohamed, el primer hijo del gobernante libio, el único de su matrimonio con su primera esposa, Fatiha, pero logró huir, tras ser liberado por un grupo de leales a su familia en un enfrentamiento con sus carceleros, según Al Jazeera. Mohamed era el jefe del Comité Olímpico libio y era director de las compañías que controlan las comunicaciones vía satélite y los teléfonos móviles. Gadafi se ha casado dos veces, tuvo ocho hijos y adoptó a dos. De su descendencia, dos han muerto. En 1986, su hija adoptiva Hanna de cuatro años, murió durante un bombardeo estadounidense sobre Trípoli. El 30 de abril de 2011 Saif Al Arab, falleció también durante un bombardeo sobre la capital libia, esta vez por parte de la OTAN. Seif al-Islam, uno de los que permanece retenido por los rebeldes es acusado junto con su padre de crímenes de lesa humanidad en la Corte Penal Internacional (CPI) de La Haya. No obstante, el Consejo Nacional de Transición (CNT), órgano de gobierno del bando rebelde, afirmó que al-Islam será juzgado en Libia. La comunidad internacional exhortó a Gadafi a que renuncie, mientras la OTAN informó que continuará con sus patrullajes de combate aéreo sobre Libia hasta que las fuerzas leales al régimen se rindan. También el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, instó a las fuerzas leales Gadafi a que depongan “inmediatamente” las armas y den paso a una transición sin contratiempos en Libia. "Es crucial ahora que el conflicto termine sin más pérdidas de vidas humanas", y agregó que mientras el régimen de Gadafi se desmorona, ha llegado "la hora de que todos los libios se centren en la unidad nacional, la reconciliación y una transición sin exclusiones". Ante la prensa internacional, Ban Ki-moon afirmó que la ONU hará "todo lo posible por garantizar una transición ordenada que responda a las aspiraciones de paz y democracia del pueblo libio". También se comprometió a interceder ante la comunidad internacional para que se siga protegiendo a la población civil. Para ello indicó que organizará una reunión urgente esta misma semana con líderes de la región y distintas organizaciones. El líder de las Naciones Unidas afirmó que el CNT ha garantizado que las nuevas autoridades protegerán con “cuidado extremo” a la población y las instituciones públicas y se encargarán de mantener el orden y la seguridad en el país. En Londres, el primer ministro británico, David Cameron, anunció que los bienes congelados del régimen de Gadafi, que está “cayéndose a pedazos y en plena retirada”, serán liberados dentro de poco con la finalidad de apoyar a los rebeldes a restablecer el orden en el país.