Niegan a Garzón practicar diligencias por cobros en universidad de EU

lunes, 30 de enero de 2012
Madrid, (apro).-  La víspera de que el juez Baltasar Garzón suba al banquillo de los acusados para declarar por el caso de los crímenes del franquismo, el magistrado del Tribunal Supremo, quien lleva e juicio por cobros supuestamente recibidos por unos cursos en Nueva York, le denegó al juez la práctica de algunas diligencias que había solicitado su defensa para clarificar lo recibido por dichas conferencias en la universidad neoyorkina. El magistrado Manuel Marchena negó hoy a la defensa de Garzón la práctica de dichas diligencias, argumentando que carecen de relevancia y “poco o nada” pueden aportar. Apenas el viernes pasado, Marchena –quien también forma parte del tribunal que enjuicia a Garzón por el caso de las escuchas del caso Gürtel, relativo a la mayor trama de corrupción política en España— emitió un fallo por el presunto delito de cohecho impropio por el llamado caso de los cursos de Nueva York, en el que participó Garzón en 2005 y 2006, cuando disfrutaba de un permiso de estudios en esta ciudad. El sábado pasado, el juez Garzón reaccionó a ese auto emitido por Marchena, al mostrar su más “absoluto y contundente rechazo” a las conclusiones del magistrado al imputarle indiciariamente un delito de cohecho impropio. A través de una nota de prensa, Garzón reiteró: “(Que nunca ha) “solicitado, gestionado, administrado ni recibido personalmente o por terceros ni directa o indirectamente cantidad alguna, en metálico ni en especie de ninguna de las corporaciones” que patrocinaron los cursos, entre ellos el Banco Santander y Telefónica. Asimismo, señala que el instructor de la causa realizó una interpretación “sesgada y parcial” de lo ocurrido y vulnera sus derechos por denegar la práctica totalidad de las pruebas solicitadas por su defensa. “Es difícil reparar graves perjuicios ya irrogados”, sostiene. Y añade, que la inculpación por el delito de cohecho, “contradice lo ampliamente probado en la causa” y realiza afirmaciones “graves e inciertas” contra él y otras personas, en alusión, sin citarlas, a miembros de su familia que no tienen nada que ver con la investigación “prospectiva” que Marchena ha realizado sin respetar sus derechos. En respuesta al auto de Marchena y a la carta de Garzón, los abogados Antonio Panea y José Luis Mazón, quienes acusaron a Garzón en esta causa, dijeron hoy que tienen previsto recurrir el auto del magistrado del Tribunal Supremo, y van a solicitar que también sea encausado por prevaricación y un delito continuado de extorsión, que es penado con cárcel. Dicen que Garzón se coloca en “una postura insostenible al negar la evidencia de sus solicitudes de patrocinios a grandes empresas ex clientes o potenciales clientes de la Audiencia Nacional, que constan acreditadas en el proceso. Solicitó casi 2 millones 600 mil euros y obtuvo por sus gestiones un millón 237 mil euros”. A su vez, Marchena desechó el desahogo de pruebas solicitadas por la defensa de Garzón, como la declaración de la persona que realizó gestiones del pago de impuestos sobre el patrimonio del juez acusado durante 2002, para demostrar que disponía en Nueva York de una única cuenta bancaria en Citibank, así como una comisión rogatoria a Estados Unidos para reclamar al Center on Law and Security, que organizó los cursos, la documentación de las subvenciones obtenidas del banco Santander. Tampoco le fue aceptada una petición para que una empleada de la Universidad de Nueva York y un traductor aclararan el error de la página web de dicha institución que presentaba a Garzón como la persona que gestionó y obtuvo la financiación para la realización de dichos cursos. Este martes, el juez Garzón vuelve al Tribunal Supremo, para comparecer y declarar por el caso de los crímenes del franquismo, por el que es acusado por la organización de ultraderecha Manos Libres y la Asociación Libertad e Identidad.

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