Gran Bretaña: Recesión, desigualdad y pobreza

viernes, 9 de noviembre de 2012
LONDRES (apro).- A pesar de que Gran Bretaña logró salir a tumbos de la recesión más profunda que padece desde la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), la peor en 70 años, luego de registrar un leve crecimiento en el tercer trimestre del año, sigue padeciendo de fuertes desigualdades sociales y una brecha cada vez mayor entre ricos y pobres. Según confirmó el 25 de octubre la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS, en sus siglas en inglés), el PIB británico creció 1% entre julio y septiembre pasado, luego de tres trimestres consecutivos de contracción. La ONS indicó también que la venta de entradas por los Juegos Olímpicos de Londres, que se celebraron entre julio y agosto pasado, ayudó con 0.2% en la cifra de crecimiento. El PIB británico no crecía en 1% desde el otoño boreal de 2007. El país registró un incremento de actividades en el sector hotelero y de restaurantes, además de una mejoría en las agencias de empleo. El sector industrial creció 1.1%, después de haber caído 0.7% en el trimestre previo. Sin embargo, se registró una baja de 2.5% en el sector de la construcción. La economía británica estaba en recesión desde hacía nueve meses y no lograba recuperarse desde la crisis financiera de 2008. De acuerdo con la ONS, la economía británica se contrajo 6.4% entre el comienzo de 2008 y mediados de 2009, en medio de la crisis económica internacional y, desde entonces, Gran Bretaña recuperó sólo la mitad de su crecimiento. El nivel del PIB en el tercer trimestre de 2012 fue casi el mismo que el del tercer trimestre de 2011. Después del anuncio, el primer ministro británico, el conservador David Cameron, escribió en su cuenta de Twitter: "'Aún hay mucho por hacer, pero estas cifras del PIB muestran que estamos en el camino correcto, y que nuestra economía está sanando". De acuerdo con Cameron, Gran Bretaña "está haciendo un buen progreso". En ese sentido, el ministro de Economía, George Osborne, afirmó que al país le queda aún un recorrido arduo para el crecimiento pleno. "Los débiles datos procedentes de la eurozona nos recuerdan que aún enfrentamos muchos desafíos económicos aquí y en el exterior", agregó. Osborne reiteró que el gobierno "logró reducir el déficit fiscal en 25%, creó más de un millón de empleos en el sector privado, bajó la inflación e hizo crecer a la economía". Por su parte, el ministro de Economía en la sombra, el laborista Ed Balls, elogió la buena noticia, aunque manifestó en declaraciones a la BBC que las cifras "demuestran que el crecimiento subyacente sigue siendo débil". "Un impulso único de las Olimpiadas es siempre bienvenido. Pero no es un substituto para un plan que garantice y mantenga la fuerte recuperación que Gran Bretaña desesperadamente necesita si busca crear empleos, reducir el déficit fiscal y mejorarle la vida a la gente", señaló el parlamentario opositor. Según Balls, "no hay tiempo para ser complacientes y tener buenos deseos". Las cifras son un estimativo preliminar de la ONS, ya que podrían ser revisadas a la baja o al alza dependiendo nuevas mediciones. David Kern, economista jefe de la Cámara de Comercio británica, indicó horas después del anuncio que aunque los datos son positivos "el estimativo debe ser puesto en contexto". "El crecimiento de 1% para el PIB en el tercer trimestre está afectado por distorsiones en el segundo trimestre debido a (los festejos por) el Jubileo de Diamantes de Isabel II y la venta de entradas a las Olimpiadas. Comparado con un año atrás, las cifras muestran que la economía está estancada", afirmó el especialista. A mediados de octubre, la ONS había informado que hay más británicos en empleo pleno que desde 1971. Entre junio y agosto pasado, el desempleo cayó en 50 mil casos a 2.53 millones. El desempleo juvenil retrocedió en 62 mil casos a 957 mil, la cifra más baja en un año. Con respecto de la inflación, el mes pasado cayó a 2,2%, su nivel más bajo en tres años. Howard Archer, economista jefe del grupo de análisis IHS Global Insight, indicó que a pesar de las buenas noticias financieras "la economía está lejos de haber salido de la crisis". "Es posible que la economía sufra nuevas recaídas en el contexto de unas condiciones internas y globales, especialmente de la eurozona, muy difíciles. Por ello es prematuro que el ministro del Tesoro considere cantar aún victoria", concluyó. Cuatro días más tarde, un informe del grupo contable KPMG sumó malas noticias, al informar que uno de cada cinco trabajadores en Gran Bretaña gana menos que el mínimo básico para sobrevivir. El organismo indicó que dicha proporción es aún mayor entre los camareros y aquellos que trabajan en bares y cafeterías, donde casi 90% gana por debajo del mínimo. KPMG destacó en el informe que 20% de los trabajadores del país no llega a ganar el llamado “sueldo básico de vida”, un paquete establecido por el gobierno para garantizar un estándar básico de vida. Ese básico es de 8.30 libras esterlinas (13.3 dólares) la hora en Londres y 7.20 libras (11.5 dólares) en el resto del Reino Unido. Aunque ese mínimo es voluntario, todos los empleados deben pagar a sus trabajadores el salario nacional mínimo, que no puede ser menor de 6.19 libras la hora (10 dólares). "Son épocas difíciles para mucha gente, pero aquellos que ganan el mínimo están sufriendo más que la mayoría", declaró Marianne Fallon, a cargo de asuntos corporativos de KPMG. "Pagar el sueldo básico hace una enorme diferencia a los individuos y sus familias, y sin embargo no le cuesta mucho más al empleador. Resolver el problema de la pobreza en los trabajadores es vital para mejorar la vida de muchas personas y ayudar a una mayor movilidad social en este país", continuó. El reporte concluyó que Irlanda del Norte cuenta con la mayor proporción de personas que ganan por debajo del mínimo, 24% del total de los trabajadores, seguido por Gales, con 23%. Los niveles más bajos se registraron en Londres y en el sudeste de Inglaterra, donde sólo 16% de los trabajadores gana menos del básico vital. Al analizarse los sectores de empleo, 90% de las personas que trabajan en bares y 85% de los camareros y camareras no logran ganar el mínimo básico que les garantice un estándar digno de vida en Gran Bretaña. Cerca de 780 mil vendedores y asistentes de comercios no perciben el básico, siendo también este uno de los grupos más afectados. Frances O'Grady, la flamante secretaria general del Congreso de Sindicatos británicos (TUC), la primera mujer en ese cargo, calificó la situación de "shoqueante", al indicar que es "increíble" que, en la era moderna, "uno de cada cinco trabajadores gane menos de lo necesario para mantener un estándar decente de vida". "El salario mínimo y vital no es un lujo, y permite que los trabajadores de bajos salarios no deban tener que elegir entre cosas que el resto de la sociedad toma por hecho, como pagar la calefacción de la casa o un abrigo para los hijos en pleno invierno", subrayó. De acuerdo con la jefa del TUC, "muchos más empleadores podrían adoptar el pago del salario mínimo y vital, y esperemos que así lo hagan en los próximos meses". Otro informe, del think-tank independiente The Resolution Foundation, informó el 31 de octubre que los estándares de vida de millones de británicos con ingresos medios y bajos se estancarán como consecuencia de la lenta recuperación económica en Gran Bretaña. La entidad afirmó además que los estándares de vida podrían quedar estancados hasta por los menos por diez años, y no mejorarían hasta después de 2020. Según la fundación con sede en Londres, la situación se debe a una caída en el número de puestos en los sectores de administración y manufacturación en el Reino Unido. Además, advirtió que el alto índice de desempleo seguirá depreciando los salarios, y por ello se mostró a favor de más subsidios públicos para impulsar el mercado laboral. "De acuerdo con las tendencias actuales, los pronósticos para las familias de recursos medios y bajos son malos, incluso si la economía vuelve a crecer", destacó el grupo en un informe elaborado por su Comisión de Estándares de Vida. "Este estancamiento de los estándares de vida pueda ser evitado si se toman las acciones adecuadas. Si se logra un aumento de salarios, una mejora de las habilidades de los trabajadores y se incrementa el empleo femenino, las familias de salarios medios podrían mejorar sus ingresos hasta en 2 mil dólares al año para 2020", agregó. Según la Oficina Nacional de Estadísticas, el ingreso per cápita en el Reino Unido, sin contar los efectos de la inflación, ha caído en más de 13% desde comienzos de 2008. En ese sentido, Resolution Foundation indicó que la recuperación económica se ha concentrado principalmente en el sector de la población más rico del país, y por ello es crucial redistribuir el dinero público entre las familias con sueldos medios y bajos. Clive Cowdery, presidente de la fundación, afirmó que existe poco debate "acerca de si el crecimiento beneficiará a la mayoría de la población". "Esto no pasará automáticamente, pero las cosas pueden mejorar garantizándose que los beneficios de un crecimiento económico sean compartidos por todos", continuó. El mismo día de la presentación del informe de la fundación, el lord Michael Haseltine, exparlamentario conservador y figura prominente de los gobiernos de Margaret Thatcher y John Major, desafió al primer ministro David Cameron a tomar acciones más contundentes, con el fin de estimular la economía. En un reporte pedido por la residencia oficial de Downing Street, Haseltine dijo que la población piensa que Gran Bretaña "no cuenta con una estrategia para el crecimiento y la creación de riqueza". El lord inglés se mostró a favor de que los fondos utilizados para apoyar a la industria sean distribuidos a nivel local, en lugar de a través del gobierno central, como ocurre actualmente. La revisión del lord Haseltine hizo 89 recomendaciones para ayudar a la alicaída industria británica, que según el político conservador debe ser el motor para impulsar el crecimiento en el país. El informe reclamó al gobierno que destine al menos 49 mil millones de libras esterlinas (79 mil millones de dólares) a las autoridades locales, para que éstas, a su vez, ayuden a empresarios y negocios regionales. El objetivo de ese desvío, según Haseltine, es darle vigor a las ciudades del país menos favorecidas y redistribuir el dinero de las arcas públicas. Los problemas económicos en el Reino Unido están teniendo serias implicaciones políticas, como ha dado cuenta el último sondeo de opinión. Según la encuesta del grupo ComRes para el periódico liberal The Independent, publicada el 30 de octubre, el opositor Partido Laborista lidera por una diferencia de once puntos a la agrupación conservadora de Cameron, principalmente como consecuencia de la crisis económica en el país. El sondeo reveló que el partido de Ed Miliband mejoró seis puntos, y encabeza con 44% del apoyo popular, delante de los Tories (conservadores), que cayeron dos puntos, y quedaron con 33%. Esa es la mayor diferencia porcentual desde las elecciones generales de mayo de 2010 y en caso de realizarse actualmente unos comicios, el laborismo obtendría una mayoría de 116 bancas en el Parlamento. Los liberales democráticos, que junto a los conservadores conforman el gobierno de coalición británico, retrocedieron tres puntos, con sólo 12% del apoyo popular. De acuerdo con la encuesta, elaborada a partir de entrevistas telefónicas a 1 mil 3 adultos entre el 26 y 29 de octubre, dos tercios de los votantes consultados, 67%, incluido 40% de los simpatizantes conservadores, consideran que el primer ministro y su titular del Tesoro Osborne "perdieron todo contacto con la gente común". Para 48% de los británicos, la coalición conservadora-liberal democrática "es totalmente incompetente" y no hará más que agravar la ya difícil situación en la que se encuentra Gran Bretaña.

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