EU: Por no hablar fluido el inglés, excluyen de la contienda electoral a latina

viernes, 10 de febrero de 2012
SAN DIEGO (apro).- ¿Cuánto inglés debe saber una persona para poder competir en una elección en Arizona? Nadie lo sabe exactamente. Sin embargo, un juez de la Corte Superior de Arizona, con sede en Yuma, ratificó el pasado martes 7 que Alejandrina Cabrera debía ser eliminada de la boleta electoral de los comicios locales del próximo mes de marzo debido a que, en su opinión, no habla un inglés lo suficientemente fluido como para atender los temas relacionados con una ciudad estadunidense. Cabrera buscaba un puesto como regidor en la ciudad fronteriza de San Luis, un poblado de 25 mil habitantes, ubicado justo en la frontera con el estado de Sonora, México, y donde el 97.5% de la población habla español. Como muchos otros habitantes de esta región que han vivido de manera indistinta en ambos lados de la frontera, Cabrera es ciudadana americana, nacida en Yuma, Arizona, pero criada en el estado de Sonora, a donde fue llevada por sus padres cuando era niña. Durante su adolescencia regresó a Estados Unidos donde cursó los últimos tres años de secundaria en Kofa High School, una escuela pública de Yuma. Fue precisamente en esa escuela donde conoció al actual alcalde de San Luis, Juan Carlos Escamilla, quien en la demanda en su contra, aseguró que Cabrera no tenía los conocimientos de inglés suficientes como para ser elegida como funcionaria pública, por lo que pidió a un juez que evaluara sus conocimientos de ese idioma. La controversia fue decidida el pasado 13 de enero, cuando el juez John Nelson, de la Corte Superior de Arizona, con sede en Yuma, ordenó que un lingüista evaluara el nivel de inglés de la candidata. El encargado de la evaluación fue William G. Eggington, profesor de inglés y lingüística de Brigham Young University, de Utah. Cuando Eggington preguntó en inglés a Cabrera en qué escuela había estudiado, ella no pudo contestar. “Se me trabó la lengua. Mi cerebro y mi mente estaban en blanco, era la primera vez que estaba en una corte”, dice Cabrera a Apro. En su evaluación del 13 de enero del 2012, Eggington dijo que, con base en las entrevistas que le hizo a Cabrera, “tiene los conocimientos básicos de sobrevivencia, pero su inglés se encuentra por debajo del nivel necesario para participar en los asuntos de la ciudad”. “Admiro a Cabrera por su deseo de participar en la política de la ciudad, y le deseo lo mejor”, dijo Eggington, en un comunicado dado a conocer en la Corte. “Sin embargo, en mi opinión, basada en los resultados de los exámenes que le aplique, ella no cuenta con la fluidez suficiente para funcionar adecuadamente como regidora de la ciudad”. Esta disputa, que parece inútil, se desarrolla en un poblado donde prácticamente toda la comunicación se hace en español. En un artículo publicado el 25 de enero, el diario The New York Times describió el ambiente hispanoparlante en este poblado,  en el que murió el líder latino César Chávez en 1993. “En la pizzería local las órdenes se toman en español aunque la mesera pasa de un idioma a otro en cualquier momento. Los oficiales de policía, muchos de ellos originarios de San Luis Río Colorado, Sonora, se comunican en inglés por la radio, aunque interactúan en español con los residentes", dice el New York Times. Entrevistada por Apro un día después del fallo de la Corte en el que se ordenó que su nombre fuera eliminado de la boleta electoral, Cabrera asegura que fue en español el idioma en el que realizó su campaña. “Si vives en San Luis debes hablar español. Si vas al mercado, hablas español, si vas al doctor, o cuando pagas tus recibos, todo se hacen en español”, comenta. "En términos legales, es obvio que estamos en lo correcto", dijo Glenn Gimbut, jefe del Departamento Jurídico de la ciudad de San Luis, durante una conferencia de prensa celebrada tras la decisión de la Corte. La ley de Arizona (A.R.S. 38-20 (c) estipula que los funcionarios electos de este estado deben hablar el idioma ingles lo suficientemente bien para conducir los asuntos de su competencia sin ayuda de un traductor. “Esta es una decisión equivocada. No lo puedo creer”, dijo a los medios de comunicación John Minore, uno de los abogados de Cabrera, quien considera que se han violado los derechos constitucionales de su representada al negársele la posibilidad de ser electa. “Con esta decisión se está sentando un precedente negativo que puede afectar a cualquier candidato hispano que trate de competir por un puesto de elección popular en Arizona”, dijo el abogado. Los abogados de Cabrera aseguraron que aunque el estado  de Arizona requiere a los servidores públicos tener un conocimiento del idioma inglés, no indica cuál es el nivel de conocimiento del idioma exigido. Venganza política En pocos lugares se aplica mejor que aquí ese dicho que dice “en pueblo chico, infierno grande”. Y es que esta disputa electoral tiene que ver más con política que con la habilidad de Cabrera para hablar inglés. Desde hace más de una década, dos facciones rivales del Partido Demócrata se disputan el control político de San Luis. Como presidenta del grupo San Luis con Futuro, Alejandrina Cabrera ha encabezado dos campañas para destituir al alcalde de esa ciudad debido a los incrementos en los servicios y al despido de personal de su administración. Ambas campañas fracasaron. Ante ello, los seguidores de Cabrera decidieron impulsarla como candidata en las próximas elecciones y controlar el cabildo de la ciudad. Para impedirlo, los aliados del actual alcalde utilizaron el argumento del idioma para sacarla de la contienda. Activistas en favor de los inmigrantes consideraron esta restricción basada en el idioma como una medida más en contra de los  inmigrantes y consideraron que sólo ayuda a marginar más a la comunidad latina del resto de la sociedad. Sin embargo, aquellos que proponen el inglés como idioma único del gobierno de Estados Unidos, dijeron que el país requiere un idioma  común para promover la unidad nacional. Desde la aprobación de la SB1070, el clima antiinmigrante y antihispano en Arizona ha ido creciendo. El año pasado, el gobierno federal ordenó al gobierno del estado que dejara de enviar supervisores a los salones de clase que verificaban el grado de conocimiento del idioma inglés de los maestros. En mayo de 2010, la gobernadora Jan Brewer firmó la HB2281, una ley que prohíbe los centros de estudios chicanos o de cualquier otro grupo étnico. Aplicada a partir del 1 de enero del 2011, la HB2281  “prohíbe los estudios que promueven el resentimiento de una raza o clase de gente hacia otra; que están diseñados particularmente para alumnos de un grupo étnico en particular; o que promuevan la solidaridad entre los individuos de un mismo grupo étnico”. “Es tan evidente el clima antiinmigrante y antilatino en Arizona, que un día después de la firma de la HB2281, Naciones Unidas emitió una declaración señalando que Arizona está presentando un patrón de actividad legislativa hostil contra los grupos minoritarios e inmigrantes", dijo Tito Rodríguez, de la organización Mexican-American. Mientras tanto, el tema de hacer el inglés el idioma único de Estados Unidos sigue avanzando de la mano de políticos republicanos, que ven en el tema del English Only una oportunidad para ganar adeptos en este momento preelectoral y poner en aprietos al presidente Obama, quien cuando era senador votó contra una iniciativa que buscaba hacer del inglés el idioma oficial de Estados Unidos.

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