Accidental, megaincendio en prisión de Honduras: Fiscal Rubí

martes, 21 de febrero de 2012
MÉXICO, D.F. (apro).- Un aparente descuido de un interno al quedarse dormido mientras fumaba fue el origen del incendio registrado el pasado miércoles 15 en la cárcel de Comayagua, en el que perdieron la vida 359 reclusos, entre ellos un mexicano, aseguró hoy el fiscal general de Honduras, Luis Alberto Rubí. "Esa hipótesis es la predominante en este momento, según las numerosas declaraciones de los testigos", declaró el funcionario al Canal 5 de la televisión local. Rubí indicó que todavía no se sabe el nombre del responsable del accidente. "Aún no precisamos cual de los prisioneros fumaba y se durmió. El cigarrillo habría caído al colchón, que se incendió y causó la tragedia", dijo. Además, detalló que la versión del accidente es respaldada por seis expertos del buró de Bebidas Alcohólicas, Armas de Fuego y Tabaco de Estados Unidos (ATF, en inglés) que investigan el caso. El asunto es de gran relevancia considerando el malestar que prevalece entre los más de 500 parientes de las víctimas que presionan al gobierno para aclarar la situación y que han protagonizado dos disturbios en seis días. "El incendio fue accidental y no inducido por mano criminal, según datos preliminares", subrayó Rubí. Después del incendio, surgió rápidamente las versiones populares de que un recluso había incendiado intencionalmente su colchón en una riña carcelaria y bajo el efecto de drogas, desatando el fuego, y que los guardias del centro penal habían disparado contra los reos. En la entrevista con la televisora local, Rubí informó que el incendio comenzó en el centro del módulo número 6 de la granja penal de Comayagua, a unos 80 kilómetros al norte de Tegucigalpa. Sostuvo que los 25 médicos forenses de Chile, El Salvador, Guatemala y Honduras han practicado hasta ahora la autopsia a 277 cadáveres y que ninguno de ellos presenta evidencias de disparos. Faltan 82 autopsias. "Veremos si alguno de esos cuerpos que no son analizados tienen orificios de bala", aseguró Gloria Marina Redondo, vocera de los parientes de las víctimas. Ella participó en la entrevista televisiva junto a Rubí. Redondo admitió que su esposo cumplió la sentencia de seis años de prisión por homicidio en septiembre pasado y que aún no había sido liberado por la lentitud de los tribunales en aplicar justicia. El equipo estadunidense de la ATF trabaja desde el viernes en Comayagua para identificar el origen del incendio. Muchos reos murieron calcinados abrazados a los barrotes de las celdas, otros asfixiados por el humo o ahogados al lanzarse a pilas de agua del penal en un intento de protegerse de las llamas. El fiscal dijo que, de acuerdo a las investigaciones preliminares, "se descartó también que el siniestro fue provocado por el uso de gasolina". Algunos de los sobrevivientes y sus familiares acusaron inicialmente a los guardias de haber rociado con gasolina la parte trasera del edificio carcelario para provocar las llamas y matar así a los reclusos.