Se agrava crisis política en Siria: ataques en Homs dejan más de 100 muertos

miércoles, 8 de febrero de 2012
MÉXICO, D.F. (apro).- Los intentos por estabilizar Siria siguen estancados y arrecian los ataques entre el gobierno de Bashar Al-Assad y los opositores al régimen que reportaron la muerte de un centenar de personas en Homs, entre ellas 21 menores. Por su parte, la televisión oficial informó que un coche-bomba estalló también en Homs, en el centro de Siria, causando muertos y heridos, tanto civiles como de las fuerzas de seguridad. Las autoridades atribuyeron el atentado a un “grupo terrorista” y afirmaron que persiguen a grupos de este tipo en Homs, epicentro de la rebelión contra el régimen de Al-Assad. El grupo opositor Comisión General de la Revolución Siria, informó en un comunicado que de las más de cien personas que murieron hoy a manos de las fuerzas leales al gobierno, cinco eran mujeres y 21 menores de edad, entre ellos al menos hay 18 bebés que, según los Comités de Coordinación local (CCL), fallecieron porque sus incubadoras dejaron de funcionar por el corte de energía. A través de la agencia oficial Sana, el Ministerio de Sanidad negó el fallecimiento de los menores; aseguró que los hospitales de Homs funcionan con normalidad y no sufren de escasez de material. Homs sufre bombardeos continuos desde el viernes pasado y este día fue escenario de una masacre perpetrada por las fuerzas leales a Al-Assad, que dejó entre 147 y 260 víctimas mortales, según distintos grupos opositores, la calificaron como la peor matanza desde el inicio de la revuelta en marzo de 2011. Según un activista de los CCL, miembro del Consejo Nacional Sirio, las fuerzas del régimen utilizan misiles Hawks en sus ataques dirigidos principalmente a los barrios de Baba Amro y Al Jalidiya. Otro grupo opositor denominado Comisión General de la Revolución Siria, pidió en un comunicado protección humanitaria externa y cifró la cantidad de muertos de este día en 100. En tanto el gobierno afirma que Homs sufre el ataque de “grupos terroristas” y que han causado un número indeterminado de muertos y heridos civiles y uniformados. Como ejemplo, mencionó la explosión de un coche-bomba en el barrio de Al Bayada y el lanzamiento de misiles contra la refinería de Masfa que provocaron el incendio de almacenes. Asimismo, acusó a los supuestos grupos terroristas de atacar una facultad de la Universidad de Homs con proyectiles y de hacer estallar artefactos explosivos en Baba Amro. La víspera, el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, se reunió en Damasco con Al-Assad, quien, según el ministro, se comprometió a apoyar todos los esfuerzos orientados a estabilizar Siria y a presentar pronto una nueva Constitución. Este día, el canciller ruso insistió en que sólo los sirios deben decidir la suerte de su presidente y buscar formas para la reconciliación nacional. “Cualquier resultado del diálogo nacional deberá provenir de un acuerdo previo entre los sirios y ser aceptable sólo para ellos. Es necesario llamar al gobierno y a la oposición a iniciar negociaciones. Al-Assad ha instruido a su vicepresidente (Faruk) Al-Sharaa para iniciar ese diálogo”, explicó en rueda de prensa ofrecida a su regreso de la capital siria. Consideró que los países con influencia sobre la oposición siria deberían ejercer presión para que dialoguen con Al-Assad, quien lleva más de 11 años en el poder después de heredarlo de su padre. Sin embargo, los detractores del régimen respondieron que Lavrov no llevó una iniciativa nueva y rechazaron las promesas de reforma hechas por el presidente sirio. Las consideraron “insignificantes”, pues sus hombres siguen matando civiles y por ello insistieron en que Al-Assad debe irse. Sobre la situación de violencia que priva en Siria, la alta comisionada de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Navi Pillay, hizo un llamado urgente a la comunidad internacional para proteger a los civiles en ese país. La oficina de Pillay en la ONU señaló que las muertes en Siria se han extendido a tal grado en el país que ya no es posible emitir estimaciones confiables. Según el organismo internacional, hasta diciembre pasado el conflicto había dejado unos cinco mil muertos, mientras que grupos opositores han elevado la cifra hasta siete mil, además de entre nueve mil y 15 mil desaparecidos.