...Pero anuncia que impugnará la sentencia

jueves, 9 de febrero de 2012
MADRID (apro).- Baltasar Garzón rechazó “frontalmente” la sentencia de 11 años de inhabilitación que le dictó hoy el Tribunal Supremo, condena que da por terminada su vida judicial en España. Y anunció que impugnará la sentencia, al puntualizar, “acudiré a las vías legales que corresponden para combatir esta sentencia” y dice que ejercerá todas las acciones que sean pertinentes para tratar de “paliar el perjuicio irreparable que los autores de esta sentencia han cometido”. En un comunicado difundido esta misma noche, unas horas después de conocerse la condena, Garzón dice: “Rechazo frontalmente la sentencia”, por entender “que no se ajusta a derecho, que me condena de forma injusta y predeterminada”. Sostiene que ha trabajado contra el terrorismo, el narcotráfico, los crímenes contra la humanidad y la corrupción. “Lo he hecho con la ley en la mano y en unión de fiscales, jueces y policía. En este trabajo, siempre he cumplido con rigor las normas, he defendido los derechos de los justiciables y de las víctimas en situaciones adversas”. Sin embargo, dice que en el procedimiento que lo condena, “mis derechos han sido sistemáticamente violentados, mis peticiones de defensa desatendidas, el juicio oral una excusa, cuyo contenido ha sido utilizado sólo contra mí, prescindiendo de los elementos favorables que me beneficiaban para, con ello, poder dar forma a una sentencia que ya estaba anunciada desde hace meses”. Garzón fue sentenciado por ordenar intervenir las comunicaciones de los principales implicados en el caso Gürtel, la mayor trama de corrupción política en España, que implica a miembros del Partido Popular (PP). Las intervenciones que realizó la policía, tenían su origen en la sospecha de que la cúpula corrupta, Francisco Correa y Pablo Crespo, seguía realizando operaciones de blanqueo de capitales de una fortuna que mantenían escondida en el extranjero, todo ello con la ayuda de sus propios abogados. El magistrado dejaría de serlo el martes próximo, cuando se reúna el pleno de la Audiencia Nacional, donde se oficializaría su separación del juzgado de instrucción número 5. En su carta de rechazo a la sentencia, Garzón dice que su actuación en el caso Gürtel, se “ajustó a la ley y en su desarrollo, tomé todas las medidas para garantizar el derecho de defensa y la investigación de delitos muy graves relacionados con la corrupción, partiendo de los contundentes indicios y para evitar la continuidad delictiva de blanqueo de dinero de los jefes mafiosos que utilizaban, como ya lo habían hecho antes, a los abogados designados”. Continúa: “Se me ha impedido aportar las pruebas que demostraban y se ha prescindido de la implicación y participación de abogados en la trama”. Dice que la afirmación que se contiene en la sentencia para “justificar el supuesto dolo de que ´la inclusión de la cláusula previniendo el derecho de defensa dejando a un lado su efectividad´, revela que sabía que su resolución afectaba a este derecho, es una aberración. Contradice, sostiene, todo el sentido de la misma y se utiliza para eliminar la base de mi absolución. “La sentencia no dice en ningún momento cual es el daño producido en el derecho de defensa y no lo dice sencillamente porque no existe. Lo inventa. Así mismo falta a la verdad cuando se dice que no se ejecutó la medida de salvaguardar dicho derecho, cuando personalmente me cuidé de garantizarlo y así lo avalan las pruebas practicadas e ignoradas por el tribunal”, dice. Añade que esta sentencia “sin razón jurídica para ello ni pruebas que la sustenten”, elimina toda posibilidad para investigar la corrupción y sus delitos asociado “abriendo espacios de impunidad y contribuyendo gravemente, en el afán de acabar con un concreto juez, a laminar la independencia de los jueces en España”. Unas horas antes, María Garzón Molina, hija del juez sentenciado, difundió una carta que titula: “A los que hoy brindarán con champán”, por la inhabilitación de su padre. Les dice que “por fin hoy han alcanzado su meta, conseguido su triunfo” después de años de verter insultos y mentiras contra su padre. “A todos ustedes les diré que jamás nos harán bajar la cabeza, que nunca derramaremos una sola lágrima por su culpa. No les daremos ese gusto”. Dice: “Nos han tocado, pero no hundido; y lejos de hacernos perder la fe en esta sociedad nos han dado más fuerza para seguir luchando por un mundo en el que la justicia sea auténtica, sin sectarismos, sin estar guiada por envidias; por acuerdos de pasillo”. Y termina diciendo que “ustedes hoy brindarán con champán, pero nosotros lo haremos juntos, cada noche, porque sabemos que mi padre es inocente y que nuestra conciencia sí está tranquila”. Esta misma noche tuvieron lugar manifestaciones de apoyo a Baltasar Garzón, como sucedió en Madrid y Barcelona.

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