Gran Bretaña: la disputa por Londres

viernes, 27 de abril de 2012
LONDRES (apro).- La capital de Gran Bretaña, una de las ciudades más ricas y multiculturales del mundo y que este año albergará los Juegos Olímpicos, realizará el próximo jueves 3 elecciones para alcalde. Entre los candidatos destacan: el conservador Boris Johnson, actual alcalde y quien busca la reelección; el laborista Ken Livingstone, apodado El Rojo debido a sus posiciones socialistas; el liberal democrático Brian Paddick, quien perteneció a Scotland Yard y es un activista a favor de los derechos de los homosexuales, y Carlos Cortiglia, quien, pese a su origen uruguayo, es candidato del ultra nacionalista y xenófobo Partido Nacionalista Británico (BNP, por sus siglas en inglés). La carrera por la alcaldía londinense se lleva a cabo en medio de fuertes ajustes al presupuesto de la ciudad impuestos por el actual gobierno del conservador de David Cameron. El aristócrata Al frente de las encuestas para obtener la victoria en los comicios se encuentra el actual alcalde Boris Johnson, un político perteneciente a la aristocracia, excéntrico y amigo de Cameron desde los tiempos en que ambos estudiaban en el exclusivo colegio de Eton. Boris, de 47 años, fue elegido en 2008 alcalde de Londres. Previamente fue miembro de la Cámara de los Comunes. En su currículum destaca su desempeño como periodista del Daily Telegraph, diario considerado del establishment inglés, así como panelista y presentador de programas televisivos. Como alcalde londinense criticó algunas políticas del gobierno de coalición. A pesar de su amistad con Cameron y de su afiliación en el Partido Conservador, es considerado un rival político para el primer ministro. Boris introdujo una serie de cambios al transporte público de la capital, prohibió el consumo de bebidas alcohólicas en autobuses y el metro londinense, creó el sistema de alquiler de bicicletas, llamado Boris bikes, e invirtió millones de libras esterlinas en el desarrollo del nuevo autobús routemaster, luego que uno previo creado por su predecesor Ken Livingstone fue retirado del servicio debido a que era demasiado largo y de difícil maniobra para las angostas calles de Londres. Johnson prometió que, de ser reelecto, reducirá el dispendio en el presupuesto de la alcaldía hasta en 5 mil millones de dólares, invertirá en la infraestructura del transporte, congelará el impopular impuesto municipal, plantará al menos 20 mil nuevos árboles y restaurará más de 120 hectáreas de espacios públicos. “Londres es una ciudad maravillosa. A pesar de los tiempos difíciles, hay señales de progreso que han surgido de un manejo fresco y honesto del City Hall (Alcaldía). Esto incluyó el programa de alquiler de bicicletas más exitoso y un congelamiento del impuesto municipal cada año que le ahorró a cada vecino de la ciudad 445 libras (unos 717 dólares)”, declaró Johnson en su manifiesto electoral. “El Rojo” Su principal contendiente, el izquierdista Ken Livingstone, tiene posibilidades de ocupar la alcaldía de Londres por tercera vez en su carrera política; ya lo hizo en 2000 y consiguió una primera reelección en 2004. Ken El Rojo, como es conocido por su perfil combativo y socialista, es muy popular entre las clases obreras y trabajadoras de la capital. Lo recuerdan por introducir el impuesto contra la congestión vehicular en la ciudad, medida que redujo los embotellamientos en Londres. Livingstone se presentó a su segunda reelección en 2004, pero perdió de manera sorpresiva ante Johnson, luego de una campaña que calificó de "decepcionante". Durante su gobierno batalló sin éxito contra el gobierno laborista de Tony Blair para introducir un plan de semiprivatización del metro londinense, el cual fue finalmente descartado debido a la oposición de la población. Feroz opositor de Margaret Thatcher durante los años ochenta y un frecuente rebelde dentro de su propio partido laborista, Livingstone es muchas veces acusado por sus críticos de pertenecer a la "izquierda del pasado". Ken prometió que si gana en los próximos comicios reducirá el precio del pasaje del autobús y del metro entre un 7 y un 11%, pondrá en marcha un plan para la construcción de viviendas baratas y protegerá los servicios públicos básicos de Londres, como los de Salud y Educación, pues, aseguró, impedirá que sus presupuestos sean recortados por el gobierno central. “Tenemos que usar el dinero que esté disponible para evitar un ajuste y hacer que Londres avance de nuevo, creando puestos de trabajo y crecimiento. Mis hijos han crecido ya, pero no quisiera que vivieran en una ciudad donde nadie está tomando acciones para priorizar a los londinenses”, sostuvo Livingstone durante su campaña. “Cannabis Cop” Por el Partido Liberal Democrático se presenta como candidato el activista por los derechos de los homosexuales y expolicía de Scotland Yard, Brian Paddick, a quien la prensa califica como un político "aburrido y sin promesas". Paddick trabajó durante tres décadas en la Policía Metropolitana antes de renunciar a esa fuerza en 2008 para presentarse como candidato en las elecciones para la alcaldía. A diferencia de sus rivales Johnson y Livingstone, Paddick no ha ocupado puesto político alguno. Sin embargo, dentro de Scotland Yard ascendió a subasistente del Alto Comisionado para la Policía Metropolitana, un cargo de mucha responsabilidad en materia de vigilancia y medidas antiterroristas. Famoso por haber implementado políticas de seguridad "blandas" en Brixton, un barrio humilde de Londres, Paddick se mostró a favor de la condena de personas en posesión de drogas ilegales, pero no de aquellas que consumían mariguana. Esa postura le ganó el nombre de cannabis cop (sargento marihuana). Su promesa electoral incluye aprobar la construcción de más viviendas sociales, bajar los costosos alquileres, reducir los boletos del autobús, así como implementar medidas más severas para luchar contra el delito y la criminalidad, aumentando el número de policías en las calles. Una de sus promesas más coloridas es que en caso de asumir la alcaldía, se asegurará de que todos los autobuses, taxis y camionetas comerciales que circulen por Londres lo hagan a partir de 2020 con electricidad, en lugar de combustible común. El uruguayo Otros candidatos a los comicios londinenses son la independiente Siobhan Benita, una exmandarín del gobierno que está a favor de extender la tercera pista de aterrizaje del aeropuerto de Heathrow; la arqueóloga Jenny Jones, quien se presenta como representante del Partido Verde prometiendo la plantación de miles de árboles y la transformación de Londres como ciudad mundial eco-friendly, y Lawrence Webb, quien junto a su Partido por la Independencia del Reino Unido (UKIP, por sus siglas en inglés) aboga por un recorte en el número de inmigrantes a la ciudad y una menor ingerencia de la Unión Europea (UE) en las actividades de los banqueros y empresarios londinenses. Sin embargo, la sorpresa de la contienda electoral en Londres proviene de un latinoamericano: el uruguayo Carlos Cortiglia, quien se presenta como candidato del racista y xenófobo Partido Nacionalista Británico (BNP, por sus siglas en inglés). Cortiglia, un experiodista de la BBC Mundo y residente en Gran Bretaña desde 1989, dijo que trabajará para preservar "las libertades, valores y tradiciones" del Reino Unido y en contra de una "invasión de inmigrantes a nuestro país". El uruguayo de 54 años, que obtuvo su nacionalidad británica en 2001, dijo estar "azorado" por las "hostilidades mostradas por muchos inmigrantes hacia los británicos y su forma de vida". "Quiero una Gran Bretaña británica", afirmó Cortiglia, que está a favor de estrictos requisitos para la obtención de la nacionalidad británica, como un examen de inglés y de tradiciones e historia locales. El uruguayo también está a favor de la abolición de la sharía en el Reino Unido, por la pena de muerte a traficantes de drogas, contra el impuesto al tráfico en Londres, la promoción de fuentes de energía renovables como la solar, y el uso de tanques que lanzan chorros de agua para "dispersar" manifestaciones populares en la capital. Cortiglia, que está casado y tiene tres hijos nacidos en Gran Bretaña, se vio forzado a negar que luchó en el bando argentino durante la Guerra de Malvinas. El uruguayo le había dicho al periódico argentino La Nación en 2003 que se ofreció a luchar en el conflicto de Malvinas: "En 1982 me ofrecí como voluntario para ir a las Islas Malvinas", dijo. Sin embargo, ahora negó esos dichos y dijo que fue una campaña en su contra. Lo cierto es que la pelea por la Alcaldía de Londres está muy reñida. Según un sondeo de opinión publicado el pasado 23 de abril por el periódico The Guardian, Johnson encabeza la contienda con el 51% de los votos, a sólo dos puntos de Livingstone, con el 49%. La encuesta, elaborada por la consultora YouGov a mil 138 votantes londinenses, indicó que ambos candidatos están "cabeza con cabeza". Sin embargo, más consultados (un 36%) creen que Johnson ha tenido una campaña electoral "excelente" o "buena", mientras que sólo 27% tuvo esta opinión sobre la campaña de Livingstone. En tercer lugar se encuentra Paddick, con el 8% de los votos, delante de Siobhan Benita y Lawrence Webb, ambos con el 3%. La candidata por el Green Party, Jenny Jones, le sigue con el 2%, mientras que el uruguayo obtendría menos del 1% de los votos. Aunque Johnson lleva una amplia ventaja sobre Livingstone en cuanto al carisma político (49% contra 14%), el candidato laborista es considerado como el que más "cumplirá lo que promete" (31% contra 28%), y el que está más en contacto con la gente común de Londres (33% contra 11%). A sólo días de las elecciones, los vecinos de Londres decidirán en las urnas por el futuro de una ciudad de más de 15 millones de habitantes, en la que se hablan más de 300 lenguas y que es considerada uno de los cuatro "centros al mando" de la economía mundial, junto con Nueva York, y por delante de Tokio y París.

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