Busca Obama negociar con republicanos caso "Rápido y Furioso"

jueves, 21 de junio de 2012 · 19:21
WASHINGTON (apro).- La Casa Blanca expresó su deseo de resolver en negociaciones directas con el liderazgo republicano en el Congreso la acusación de desacato contra el procurador Eric Holder, responsable del fallido operativo “Rápido y Furioso”, antes de que esa decisión sea sometida a votación por el pleno de la Cámara de Representantes. “Ciertamente puedo decir que quisiéramos resolver esto, si es que hay buenas intenciones de hacerlo por parte de los republicanos de la Cámara de Representantes”, declaró Jay Carney, vocero del presidente Obama. El miércoles 20, el Comité de Supervisión y Reforma Gubernamental aprobó la acusación de desacato contra Holder por su negativa a entregar al Congreso federal documentos relacionados con “Rápido y Furioso”. Después de la aprobación del señalamiento de desacato en el comité, John Boehner, presidente de la Cámara de Representantes y líder de los republicanos, anunció que la votación en el pleno se realizará la próxima semana. La operación “Rápido y Furioso” fue creada por agentes del Buró de Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés) en Phoenix, Arizona, con el fin de contratar a traficantes de armas para que hicieran compras múltiples de armamento. El objetivo de “Rápido y Furioso” era rastrear las más de mil 500 armas compradas por los traficantes y con ello desmantelar las redes de trasiego ilegal de arsenales a México. Sin embargo, los agentes del ATF perdieron el rastro de las armas y éstas terminaron en manos de narcotraficantes mexicanos. Incluso, dos de las armas adquiridas durante “Rápido y Furioso” fueron localizadas en el escenario del crimen del agente de la Patrulla Fronteriza, Brian Terry, ocurrido el 10 de diciembre de 2010. “El problema del tráfico de armas fue una táctica que data del gobierno anterior (de George W. Bush, con la operación ‘Receptor Abierto’), y lo que hizo el procurador general de este gobierno fue darla por terminada cuando se enteró de ella”, alegó el vocero presidencial. Tanto la Casa Blanca como los legisladores demócratas acusan a los republicanos de encausar a Holder por puro interés político-electoral. En defensa del procurador y ante la obviedad de que se aprobaría en el comité el cargo de desacato, Obama apeló a su fuero constitucional para, vía orden ejecutiva, determinar que los documentos solicitados por los republicanos se mantuvieran clasificados, por lo menos hasta que concluya la investigación interna que realiza el inspector general del Departamento de Justicia. “Los republicanos insisten en seguir adelante con este proceso que, incluso, sus compañeros y expertos objetivos han catalogado como puramente un acto de interés político”, matizó Carney. El vocero presidencial dijo que era necesario recordar a los estadunidenses que, a principios de este año, “los republicanos anunciaron que una de sus principales prioridades legislativas y estratégicas sería investigar y dañar políticamente al presidente”. La Casa Blanca acotó que la acción contra Holder es un acto de vergüenza para los republicanos, tomando en cuenta que en el Congreso mantienen en la congeladora varios proyectos de ley enfocados a crear empleos y mejorar la situación económica del país, una de las prioridades del presidente Obama. “Tomando en cuenta los retos que enfrenta el país, nosotros creemos que los republicanos de la Cámara de Representantes deberían estar involucrados en los esfuerzos por crear empleos y hacer crecer la economía, en lugar de estar interesados en este teatro político”, remató Carney. De aprobarse el cargo de desacato contra Holder en el pleno de la Cámara de Representantes el miércoles 27, el caso pasa a manos de la Corte Federal del Distrito de Columbia. No obstante, lo que hace la invocación del privilegio ejecutivo de Obama es imponer de facto el estado de inmunidad al procurador general frente a cualquier cargo criminal.