Presentan en EU proyecto de ley para prohibir venta de armas de asalto

jueves, 24 de enero de 2013
WASHINGTON (apro).- Con el apoyo del presidente Barack Obama, la senadora demócrata Dianne Feinstein presentó ante el Congreso federal un proyecto de ley para prohibir la venta de armas de asalto y la de cargadores con capacidad de más de diez balas. “Reconozco que será difícil lograr en esta legislatura la aprobación del proyecto, pero creo que es una lucha que vale la pena llevar a cabo”, declaró Feinstein, quien a raíz de la masacre de 20 niños y seis adultos en Newtown, Connecticut, el mes pasado, había advertido que formularia una propuesta para prohibir la venta de las armas de asalto. La propuesta de la senadora, que cuenta con el endoso de Obama, pide prohibir la venta de unas 120 armas estilo militar, así como de cargadores con capacidad de más de diez municiones. Además, prevé crear un sistema nacional de registro y una base de datos sobre antecedentes penales y clínicos de poseedores de armas y compradores potenciales de éstas, con el fin de evitar que criminales o personas con enfermedades mentales tengan acceso a las armas semiautomáticas. El proyecto de ley de la senadora por California llega justo al Congreso cuando legisladores republicanos y demócratas que apoyan la compra, portación y uso de armas para defensa personal, como lo dicta la Constitución, han prometido bloquear cualquier intento que restrinja o regule el marcado de armas en Estados Unidos. La semana pasada, Obama anunció la puesta en marcha de órdenes ejecutivas para disminuir la violencia generada por las armas de fuego, y propuso al Congreso trabajar en un proyecto de ley para prohibir la venta de armas de asalto, acción que se materializa o se cumple con la iniciativa de Feinstein. En Washington, los analistas políticos vaticinan que muy difícilmente se logrará aprobar en el Congreso la prohibición a la venta de armas de asalto. Los comentarios más favorables en este sentido es que lo que se puede concretar es aprobar un sistema de control para evitar que las armas caigan en manos de criminales o de personas con problemas mentales, aunque nadie quiere hacer una propuesta formal en este sentido, distinta a lo que ya expresó Obama. En 1994, el Congreso federal estadunidense aprobó una ley que prohibía la venta de las armas de asalto, pero la medida expiró en 2004 y nadie en el Capitolio y menos en la Casa Blanca, con George W. Bush como presidente, hizo algo para revivirla.

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