Inician sepelios de 231 víctimas de incendio en Brasil; hay 4 detenidos

lunes, 28 de enero de 2013
MÉXICO, D.F. (apro).- Al tiempo que iniciaron los sepelios de 231 víctimas del incendio sucedido en Brasil la madrugada del domingo –considerado ya como la peor tragedia en los últimos 50 años en ese país– este lunes se realizaron las primeras cuatro detenciones para iniciar el deslinde de responsabilidades. El incendio se registró cuando al menos mil personas, la mayoría adolescentes, se divertían en la discoteca “Kiss”, ubicada en la ciudad de Santa María, estado de Río Grande de Sul, al sur del país. En el escenario tocaba el grupo Gurizada Fandangueira y, según una de las versiones, de ahí fueron lanzados fuegos artificiales; uno de ellos alcanzó la espuma utilizada como aislante acústico en el techo de todo el establecimiento y desató el incendio. Otra versión apunta a que uno de los asistentes lanzó una bengala hacia el techo. El balance oficial de muertos fue corregido a la baja, de 233 a 231, porque algunos cuerpos fueron “identificados dos veces”, explicaron las autoridades. Paralelamente, este lunes fueron detenidos los primeros cuatro probables responsables de la tragedia, dos de ellos fueron identificados como dueños de la discoteca. Uno de los detenidos es el empresario Elissandro Spohr, conocido como Kiko, y propietario de la discoteca Kiss, cuya licencia de funcionamiento estaba vencida desde agosto del año pasado. El empresario fue arrestado en la vecina ciudad de Cruz Alta, a donde, según su abogado, había viajado para ser atendido en un hospital con síntomas de intoxicación respiratoria por temor a permanecer en Santa María. También fueron arrestados dos integrantes del grupo musical Gurizada Fandangueira que amenizaban el lugar y quienes, se cree, iniciaron el incendio al lanzar fuegos artificiales dentro del local. El acordeonista de la banda, Danilo Jaques, pereció en el incendio, según informaron ayer sus compañeros. Debido a la tragedia, la presidenta brasileña Dilma Rousseff, decretó tres días de luto nacional y en un gimnasio de Santa María se llevó a cabo un velorio colectivo para 24 de las 231 víctimas. De acuerdo con las últimas informaciones de la policía y medios locales, la mayoría de las víctimas murieron intoxicadas por la inhalación del humo provocado por el incendio y muy pocas debido a las quemaduras. Además de los 231 muertos, las autoridades reportaron 116 heridos, más de 80, graves. Autoridades brasileñas afirman que el plan de prevención de incendios de la discoteca “Kiss” estaba vencido desde agosto y el permiso de funcionamiento del local había caducado. No obstante, la dirección de la discoteca afirmó en un comunicado que los equipamientos contra incendios se encontraban en situación “regular” y calificó como una “fatalidad” lo acontecido. Según testimonios de sobrevivientes, al iniciarse el incendio el personal de seguridad de la discoteca bloqueó al menos momentáneamente la salida de la gente para exigir que pagaran sus cuentas. En tanto, las autoridades tratan de determinar si además de esto faltaban salidas de emergencia, si los extintores fallaron o si la cantidad de personas que había en el local excedía el máximo permitido. Además del uso de un artefacto no permitido dentro de un establecimiento cerrado, a la tragedia contribuyó el pánico provocado por la rápida expansión de la humareda, las llamas y la caída del fluido eléctrico que generaron una estampida hacia las puertas, en donde muchos murieron pisoteados. La difícil evacuación y la avalancha de personas corriendo hacia la única salida causaron numerosas muertes por asfixia. Sobrevivientes relataron que todo el mundo empujaba y que el fuego se expandió en cuestión de segundos. “Era una puerta muy pequeña para que saliera tanta gente”, relató, Luana Santos Silva, a la televisión Globo, según reportó la agencia AFP. Los bomberos tuvieron que abrir un agujero en la pared para retirar a las víctimas. Había más de mil personas en la disco al momento del incendio, la mayoría adolescentes. La entrada de la discoteca permaneció cerrada este lunes y vigilada por dos policías que aguardaban la llegada de los peritos. Los habitantes de Santa María, que tiene una población de unas 260 mil personas, colocaron ofrendas florales frente a la discoteca, donde había también montones de escombros de los muros derribados a martillazos por los rescatistas para intentar salvar más gente. La tragedia provocó que las autoridades locales y la FIFA cancelaran las conmemoraciones en Brasilia por el inicio de la cuenta regresiva a 500 días de la Copa del Mundo de 2014 que tendrá al país como sede.

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