Obama puso fin a espionaje en cuanto supo de su existencia: WSJ

lunes, 28 de octubre de 2013
MÉXICO, D.F. (apro).- Luego de la ofensiva diplomática iniciada por líderes europeos frente a las revelaciones de espionaje por parte de Estados Unidos, entre ellos la canciller alemana Angela Merkel, el presidente Barack Obama ordenó poner fin a los programas de escucha de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés). De acuerdo con información difundida este lunes en el diario The Wall Street Journal, Obama puso fin al espionaje de las conversaciones telefónicas de unos 35 jefes de Estado inmediatamente después de que se enteró de la existencia de ese esquema. Según el diario, que cita como fuentes a autoridades estadunidenses, Obama supo de esa vigilancia electrónica en un informe que encomendó a mediados de año. No obstante, Bild am Sonntag, la edición dominical del diario alemán Bild, publicó ayer que el jefe de la NSA, Keith Alexander, había informado a Barack Obama de un operativo de espionaje de las comunicaciones de Merkel en 2010, mientras que el programa podría haber empezado en 2012, según la prensa alemana. “Obama no puso fin a dicha operación, sino que permitió que continuase”, afirmó ese medio, citando a un alto funcionario de la NSA. Ayer mismo, en un comunicado enviado a la agencia AFP, la NSA desmintió esas revelaciones de la prensa alemana. El general Keith Alexander “no habló con el presidente Obama de un supuesto operativo de inteligencia que involucrara a la canciller Merkel y jamás habló de algún operativo que la involucrara. Las versiones de prensa que aseguran lo contrario no son ciertas”, puntualizó Vanee Vine, portavoz de la NSA. Por su parte, la edición dominical del Frankfurter Allgemeine indicó, sin citar fuentes, que Obama habría asegurado a Merkel vía telefónica que no estaba al tanto de que la habían espiado. Según Der Spiegel, el presidente estadunidense habría comentado a la canciller alemana que no estaba enterado de dicho programa porque, de lo contrario, lo hubiera suspendido de inmediato. La Casa Blanca explicó que no grababa las llamadas telefónicas de Merkel y que no lo haría en el futuro, aunque rechazó aclarar si lo hacía en el pasado o no. De acuerdo con Bild am Sonntag, Obama quería estar personalmente informado en detalle sobre la canciller alemana, quien tuvo un papel decisivo en la crisis de la deuda en la Eurozona y es considerada como la autoridad más poderosa de Europa. La NSA habría, por tanto, reforzado la vigilancia de las comunicaciones de Merkel, no sólo a través del teléfono celular que utiliza para comunicarse con su partido, la CDU, sino también el aparato encriptado oficial, detalló el diario. Los especialistas de la inteligencia estadunidense podían grabar estas conversaciones, pero también ver los mensajes de texto (sms) que Merkel enviaba a diario a decenas de colaboradores. Sólo la línea directa de su oficina, que cuenta con una seguridad especial, estaba fuera del alcance de los espías estadunidenses, precisó el Bild. Por su parte, varios legisladores estadunidenses intervinieron la noche del domingo 27 para defender las actividades de la NSA. Para el representante Peter King, que preside la subcomisión de la Cámara para la lucha contra el terrorismo y la inteligencia, Obama debería “dejar de pedir disculpas”. Las actividades de la NSA habrían permitido salvar “miles” de vidas, subrayó. De su lado, el presidente de la comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes, el republicano Mike Rogers, consideró que “sería una noticia todavía más importante si los servicios de inteligencia de Estados Unidos no estuvieran recopilando información para proteger los intereses estadunidenses tanto en casa como en el extranjero”. “Ilusorio”, mecanismo de control al espionaje de EU: CIDH En una audiencia durante su 149 periodo de sesiones, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) analizó las recientes revelaciones sobre espionaje de la NSA y el riesgo que representan para la libertad de expresión y la privacidad de los ciudadanos en América. "El problema es que con un programa de esta envergadura y alcance es evidente que cualquier forma de control se vuelve ilusoria, cuando son decenas de millones de comunicaciones las vigiladas", dijo Felipe González, uno de los siete comisionados de la CIDH, según un despacho informativo de la agencia EFE. Por su parte, el relator especial de la ONU para la Libertad de Opinión y de Expresión, Frank La Rue, consideró que "no es permisible, desde el punto de vista de los derechos humanos, que quienes trabajan en agencias de inteligencia decidan por sí mismos hasta qué punto van a violar la privacidad". Añadió: "Las comunicaciones pueden ser intervenidas, pero con debido proceso. Tiene que haber una orden judicial, tiene que haber una vigilancia del sistema judicial y un monitoreo desde el Congreso". En declaraciones a periodistas, La Rue precisó que si se empiezan a perder los controles democráticos, “esto se sale del control incluso del Estado y uno nunca sabe qué va a suceder, y se vuelve masivo. Y al ser masivo y sin control, se vuelve intimidatorio, se vuelve una forma de censura". Por su lado, Alex Abdo, experto legal de la Unión Estadunidense de Libertades Civiles (ACLU), una organización civil que ha denunciado las prácticas de vigilancia desde que comenzaron a conocerse, señaló que si cada país se implicara en un espionaje tan ilimitado como el de la NSA, “pronto viviríamos en un mundo en el que no habría refugio para los disidentes, periodistas o defensores de derechos humanos". El hecho de que la NSA haya pasado de "un modo de inteligencia selectiva a recolectar todo tipo de datos y después seleccionar" los que pueden ser de interés "tendrá consecuencias para la privacidad, particularmente si lo adoptan otros países", advirtió Abdo. La relatora para la Libertad de Expresión de la CIDH, Catalina Botero, suscribió esas preocupaciones y subrayó la necesidad de que los controles que establezca el gobierno estadunidense "puedan proteger la libertad de expresión no solo de nacionales, sino de extranjeros", según el despacho de EFE. En el mismo sentido, La Rue consideró que "hay que defender la universalidad de los derechos de todas las personas del mundo, sin importar su nacionalidad", para no establecer una "ciudadanía de segunda categoría". Los representantes del gobierno de Estados Unidos en la audiencia no respondieron a las preocupaciones de los peticionarios y de la CIDH debido a que, según argumentaron, no tuvieron suficientemente tiempo para preparar la audiencia debido a la paralización temporal del Gobierno durante más de dos semanas este mes. "Nos comprometemos a responder por escrito en los próximos 30 días a todas las preocupaciones planteadas en esta audiencia", señaló en la audiencia Lawrence Gambino, de la misión de Estados Unidos ante la Organización de Estados Americanos (OEA).

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