Marcha por reforma migratoria termina en concierto de los Tigres del Norte

martes, 8 de octubre de 2013
WASHINGTON (apro).- Una manifestación para exigir una reforma migratoria más humana al Congreso federal se transformó en esta capital en un concierto público del grupo de música norteña Los Tigres del Norte. Bautizada por los organizadores como “Camino Americano”, la marcha por la reforma migratoria perdió su objetivo político para convertirse en un acto de entretenimiento, cuando en el escenario colocado a unos 600 metros de distancia del Capitolio aparecieron Los Tigres del Norte, que cantaron sus corridos y canciones sobre las penurias de los migrantes que buscan ingresar como indocumentados a los Estados Unidos. Hasta antes de que el popular grupo de música norteña hiciera su aparición, la marcha por la reforma migratoria –que congregó a unas 3 mil personas– había tenido un tono político y humanitario. Legisladores federales como Nancy Pelosi, la líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes; su correligionario, el senador Bob Menéndez, y los representantes republicanos Mario Díaz Balart e Ileana Ros Lehtinen subieron al estrado a abogar por la reforma migratoria integral, y a hacer promesas de que continuarían luchando por ella hasta conseguir su aprobación. Antes de los políticos tradicionales ya habían desfilado líderes de organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes, como Gustavo Torres, presidente de Casa in Action. El líder sindical Randi Weingarten, presidente de la Federación Americana de Maestros, ya había prometido que presionarían a los políticos en Washington hasta lograr la reforma integral. En esos momentos, los pocos de miles de manifestantes hacían coro a las ya tradicionales demandas, como el grito: “¡Sí se puede, sí se puede!” o la de “¡Hoy marchamos, mañana votamos!” El giro de la congregación en el famoso Mall de Washington ocurrió cuando Los Tigres del Norte comenzaron a deleitar a la gente con canciones como Dos Patrias y América. La demanda política se hizo un guateque musical, donde los manifestantes se volvieron coristas y algunos legisladores bailarines ante el pegajoso ritmo norteño. Mike Honda, el representante demócrata por el estado de California y de origen japonés, no pudo resistirse las ganas de mover las piernas y se agarró a una de las dirigentes de una organización civil para bailar al ritmo de Los Tigres del Norte. Los organizadores del acto esperaban que en la marcha participaran unas 20 mil personas. Después de la fiesta norteña, unas 150 personas, entre manifestantes y algunos legisladores, se hicieron arrestar en las inmediaciones del Capitolio por desobediencia civil y en señal de protesta por la ausencia de una reforma migratoria integral. La manifestación del “Camino Americano” ocurrió justo en momentos en que la atención del Congreso federal y del presidente Barack Obama está centrada en evitar una catástrofe económica y financiera por el incremento del tope de la deuda externa y del cierre parcial del gobierno federal. La prioridad política en Washington es, en este momento, evitar que el próximo 17 de octubre Estados Unidos se declare en bancarrota por el incumplimiento de los pagos de la deuda, y reabrir lo antes posible las actividades del gobierno federal. Algunos expertos consideran que el tema de la reforma migratoria ya se congeló para lo que resta de este año, y en todo el que viene, debido a las elecciones federales de medio periodo (noviembre de 2014), y que las posibilidades de materializarla serían hasta el año 2015 o 2016, cuando el voto latino en Estados Unidos pueda marcar una diferencia en la elección presidencial.

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