Presidenta de Argentina se recupera de operación

martes, 8 de octubre de 2013
MÉXICO, D.F. (apro).- La operación a la que fue sometida la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, fue “satisfactoria”, informó este martes el vocero de prensa gubernamental, Alfredo Scoccimaro. Fernández –quien según el vocero se encuentra de buen ánimo– fue operada esta mañana en la Fundación Favaloro, de un hematoma subdural provocado por un golpe en la cabeza. De acuerdo con el parte médico, la intervención fue realizada conforme a lo planeado, y en las 48 horas posteriores la presidenta estará en la unidad de cuidados intensivos, donde sólo podrá recibir la visita de sus familiares directos. Posteriormente pasará a una habitación común, donde permanecerá al menos una semana. La noche del lunes 7, la mandataria argentina permaneció en una habitación del sexto piso, que fue aislado para la ocasión. En las primeras horas de este martes el vocero presidencial ya se encontraba en el nosocomio, y será él quien se encargue de dar el parte médico cada día, tal como lo hizo tras la intervención a la que anteriormente fue sometida la presidenta para extirparle la tiroides. Afuera de las instalaciones de la Fundación Favaloro, ubicada en avenina Belgrano, decenas de personas se dieron cita para expresar su apoyo a Fernández de Kirchner con carteles en los que se leía: “Fuerza Cristina, te estamos esperando”. El espacio que rodea la clínica es pequeño, comparado con el enorme terreno del Hospital Austral, donde el año pasado la mandataria fue intervenida quirúrgicamente. Concluida la intervención de este martes, el vocero del gobierno transmitió al equipo médico y a la gente el agradecimiento de la presidenta argentina, y anunció que mañana, a primera hora, dará a conocer el nuevo parte médico. Desde el pasado lunes 7, cuando fue internada, Fernández estuvo acompañada por sus hijos Máximo y Florencia. Dos días antes, el sábado 5, la presidenta fue atendida en la Fundación Favaloro a causa de una arritmia y fuertes dolores de cabeza, que derivó en un estudio de neurología mediante el cual se le diagnosticó un hematoma subdural y se descartó cualquier tipo de accidente cerebro-vascular. Luego del estudio se le ordenó mantener 30 días de reposo e informar de inmediato cualquier nuevo síntoma, como convulsiones, trastornos motrices o una sensación de hormigueo y pérdida de fuerza. Los dos últimos síntomas aparecieron el domingo 6, por lo que los médicos que atienden a la mandataria decidieron intervenirla para drenar el coágulo que se había formado entre el cerebro y la corteza craneal.  

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