Marchan en Colombia por la paz masiva y plural

miércoles, 10 de abril de 2013
BOGOTÁ (apro).- Cientos de miles de colombianos de las más variadas corrientes políticas y sociales expresaron su respaldo al proceso de paz protagonizado por el gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Con consignas comunes, la inusual movilización de ayer, la más concurrida de los últimos años en Bogotá y a nivel nacional, volcó a las calles al Partido Comunista, al presidente Juan Manuel Santos (quien marchó con sus ministros), a los tradicionales partidos Liberal y Conservador, a líderes empresariales y sindicales, a grupos indígenas y afrodescendientes, a organizaciones no gubernamentales y a miles de desplazados y familiares de víctimas del conflicto armado interno. Desde La Habana, Cuba, donde se desarrollan los diálogos de paz, los delegados de las FARC saludaron la marcha. Lo mismo hicieron dirigentes de la Iglesia católica, artistas –entre ellos el cantautor Juanes– y el exfutbolista Carlos “Pibe” Valderrama. En Bogotá, en la Plaza de los Héroes Caídos, Santos inició la movilización ante 12 mil efectivos de las Fuerzas Armadas con sus uniformes verde olivo y sus fusiles de asalto relucientes, mientras el alcalde de la ciudad, Gustavo Petro, un exguerrillero del M-19, marchaba desde otro sector. Ambos se encontraron en el Centro de Memoria del Cementerio Central, donde juntos sembraron una palma como símbolo de la paz. "Ir en contra de la paz no es racional", dijo Santos, en clara alusión a los ataques que ha recibido el proceso de paz en La Habana por parte del expresidente colombiano Álvaro Uribe Vélez(2002-2010) y su círculo político, que consideran los diálogos como “capitulación del Estado ante los terroristas y narcotraficantes de las FARC”. De muchas maneras, la concurrida movilización fue un pulso entre Uribe Vélez y Santos, su sucesor y antiguo aliado y ministro de Defensa. “Esta movilización es un gran espaldarazo a la mesa de negociaciones de La Habana. Había un ambiente de mucha fraternidad, muy positivo, que contrasta con las críticas que ha hecho al proceso de paz un sector muy minoritario”, dijo a Apro el académico de la Universidad Nacional, Alejo Vargas. Dimensión nacional Fue una marcha de dimensión nacional con epicentro en Bogotá –donde se dieron cita delegaciones de todo el país–, que se replicó en las principales ciudades colombianas, como Medellín, Cali, Barranquilla, Cartagena, Bucaramanga, Pasto e Ibagué, así como en las poblaciones más azotadas por el conflicto armado interno. Según el comandante de la Policía de Bogotá, general Luis Eduardo Martínez, sólo en la capital del país “marcharon unas 200 mil o 230 mil personas, yo nunca había visto una concentración así en la ciudad”. La céntrica Plaza de Bolívar, equivalente al Zócalo de la ciudad de México, fue desbordada por unas 30 mil personas que agitaban banderas blancas y ante la cuales, después del mediodía, hablaron el alcalde Petro y la exsenadora Piedad Córdoba, dirigente de la naciente coalición izquierdista Marcha Patriótica. De acuerdo con Petro, se trató de “la mayor movilización en la historia de Bogotá”. Como casi toda concentración en Colombia, la marcha fue festiva, musical y bailadora, con conjuntos de cumbia, porros y vallenatos que acudieron al llamado de la paz con los tradicionales trajes de la costas Pacífica y Caribe, de manta los hombres y holanes largos las mujeres. Toda la avenida séptima que conduce a la Plaza de Bolívar, y allí mismo, hubo tambores, silbatos, cornetas, acordeones y lemas en favor de la paz y de los diálogos en La Habana, que llevan cuatro meses. Una constante que se mantuvo a lo largo de los discursos. No fue coincidencia que la movilización nacional, en la que participaron gobernadores y alcaldes de todos los partidos políticos, se programara para el 9 de abril, fecha en que se conmemora el 65 aniversario del asesinato del dirigente izquierdista y liberal Jorge Eliécer Gaitán, que marcó el inicio de una época de violencia en Colombia, misma que se ha prolongado hasta nuestros días y que ha dejado más de 100 mil muertos. Riesgos Piedad Córdoba alertó que la oposición de Uribe Vélez al proceso de paz con las FARC ha adquirido tintes peligrosos, pues la semana anterior el expresidente divulgó por su cuenta de Twitter las coordenadas del lugar donde se realizó un operativo para trasladar al comandante guerrillero Pablo Catatumbo a La Habana para incorporarse a las negociaciones. Para Córdoba, esta filtración, que pudo poner en riego el operativo y la vida de los participantes, revela “una división en las fuerzas militares, pues alguien de ahí dentro debió pasarle las coordenadas al expresidente; esto debe alertarnos sobre el peligro de un golpe de Estado y sobre el peligro que puede correr la vida del presidente (Santos)”, dijo. Para el fiscal general, Eduardo Montealegre, fue una “absoluta irresponsabilidad” de Uribe Vélez divulgar las coordenadas, y el jefe de la delegación del gobierno en los diálogos de La Habana, Huberto de la Calle, señaló que todo mundo tiene derecho a disentir, pero “no a sabotear el proceso de paz”. Sin mencionar a Uribe Vélez, el presidente Santos dijo a los miles de soldados, ante quienes inició la marcha la mañana de ayer, que “están equivocados los que dicen que las fuerzas militares no están interesadas en la paz. Son los más interesados. No estaríamos hablando de paz si no fuera por ustedes”, apuntó. También les recomendó hacer caso omiso “a las frases disonantes que dicen que con el proceso de paz las fuerzas militares van a ser las primeras damnificadas. Eso no es cierto, yo se los digo”. El profesor Alejo Vargas consideró que más allá de la oposición de Uribe Vélez, quien goza de gran popularidad en el país, el proceso de paz tiene el respaldo masivo de la población, “y con esta movilización los colombianos también le están planteando a las FARC y al gobierno la exigencia de que negocien un acuerdo de paz de manera expedita”.

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