Actos terroristas, los bombazos en Boston: Obama

martes, 16 de abril de 2013
WASHINGTON (apro).- Sin conocer aún el móvil de los atentados del pasado lunes en Boston, que dejaron tres muertos, entre ellos un menor de edad, y más de 170 heridos, el presidente Barack Obama finalmente aceptó que se trató de un “acto de terrorismo”. En su segundo mensaje a la nación desde la Casa Blanca, y ya con un primer parte informativo del FBI y del Departamento de Seguridad Interior, el mandatario dijo que la situación sigue estando en su etapa de investigación, por lo cual carecen de conclusiones al respecto. “Este fue un acto atroz y cobarde, y tomando en cuenta lo que sabemos respecto a lo ocurrido, el FBI lo está investigando como un acto de terrorismo”, indicó. Las dos explosiones casi simultáneas que se produjeron cerca de la meta del tradicional Maratón de Boston, tienen desconcertada a la población y al gobierno de Estados Unidos porque pudiera llegarse a la conclusión de que fue un atentado doméstico y no uno foráneo, como se ha especulado. “Cada vez que se usan bombas para agredir a civiles inocentes es un acto de terrorismo, no sabemos todavía quién realizó este ataque o por qué; si fue planeado y ejecutado por una organización terrorista extranjera o doméstica, o si fue un acto individual y malévolo?, explicó el presidente. Equipos especializados del FBI y de otras agencias de inteligencia de Estados Unidos realizan una investigación y un análisis minucioso de lo acontecido en Boston. El FBI reveló que están recolectando todo tipo de relatos de la gente que estuvo cerca del lugar del siniestro, así como cualquier videograbación que pudiera servir para recrear el momento del atentado. “Estamos en el inicio de la investigación”, dijo Obama, en un intento de calmar las presiones y las tentaciones de emitir fallos, sin contar con todas las evidencias para determinar las causas. Varios expertos en actividades terroristas y explosivos, consideran que los bombazos en Boston pudieron ser obra de la detonación de una bomba casera, posiblemente activada desde un teléfono celular, y escondida en una mochila o un bote de basura. La cautela y la manera en que Obama y las autoridades federales han abordado el caso, denota la problemática para la reconstrucción de los hechos sangrientos de Boston. “Tomará tiempo analizar cada pista y determinar qué ocurrió, pero lo lograremos, encontraremos a quienes hicieron daño a nuestros ciudadanos y los llevaremos ante la justicia”, prometió Obama. En las ciudades más importantes de Estados Unidos se incrementaron las medidas de seguridad y vigilancia, y se pusieron en marcha los protocolos de estado de alerta en urbes como Nueva York y Los Ángeles. En la capital del país, el Servicio Secreto amplió el perímetro de seguridad alrededor de la Casa Blanca e incluso cerró el paso a los peatones frente de la mansión presidencial. Para resguardar los edificios federales como el Congreso y la Suprema Corte de Justicia, el gobierno de Obama dio la orden de incrementar el número de personal de vigilancia alrededor de los inmuebles, y en el sistema de transporte subterráneo varios policías vigilaban los vagones y hacían revisiones aleatorias a personas con bolsas, mochilas o paquetes que se catalogaran como sospechosos. “El pueblo estadunidense rechaza el que lo aterroricen. Lo que el mundo observó ayer después de las explosiones fueron historias de heroísmo, compasión, generosidad y amor”, dijo Obama. El mandatario estadunidense añadió que su gobierno se mantendrá vigilante y ya dio instrucciones al gabinete de seguridad nacional para tomar las medidas apropiadas para proteger a la población.  

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