Las invasiones a Irak y Afganistán costarán a EU de 4 a 6 mbdd: expertos

jueves, 4 de abril de 2013
MÉXICO, D.F. (apro).- Estados Unidos ha gastado más de 2 mil billones de dólares en las invasiones de Irak y Afganistán, pero la cifra se elevará de 4 mil a 6 mil billones, debido a futuros gastos aún no contabilizados, como las pensiones de los veteranos, su atención médica y otros costos indirectos. Así, esos conflictos se convertirán en los más onerosos de la historia de Estados Unidos, destaca un informe que publicó la Escuela Kennedy –especializada en asuntos públicos-- de la Universidad de Harvard (Massachusetts) el pasado jueves 28 de marzo. Además, fallecieron seis mil 658 soldados estadunidenses de los 2.5 millones que participaron en las operaciones “Libertad Perdurable” (Afganistán), “Libertad Iraquí” y “Nuevo Amanecer” (Irak), afirma Linda Bilmes, directora financiera de la Secretaría de Comercio estadunidense y autora del informe La herencia financiera de Irak y Afganistán: Cómo las decisiones de gastos en tiempos de guerra constreñirán los futuros presupuestos de seguridad nacional. La investigadora adoptó una nueva metodología para medir el costo financiero de una guerra, que no sólo toma en cuenta los gastos directos --sueldos de los combatientes y compra de material militar--, sino que también les suma los gastos posteriores provocados por los daños físicos y mentales, el deterioro de las armas, las pensiones a los veteranos y los servicios indirectos necesarios a la guerra. Según el reporte, los soldados fallecidos representaron un gasto para el Estado de 44 mil 600 millones de dólares. Cincuenta mil soldados fueron “heridos en acción”, 253 mil sufrieron daños cerebrales traumáticos, mientras que las situaciones de combate generaron problemas de salud mental, como estrés postraumático, en un tercio de la tropa enviada. A la Secretaría de Asuntos de los Veteranos (SAV) se le otorgó en 2013 un presupuesto de 140 mil millones de dólares --3.5% del presupuesto federal del país--, mientras que en el 2001, antes de la llamada “guerra contra el terrorismo”, el organismo recibió 61 mil millones de dólares. El programa de Asistencia Médica de la SAV beneficia a 866 mil 181 veteranos del millón y medio que regresó de ambas guerras. De 2001 a la fecha, señala el reporte, se han gastado 134 mil billones de dólares en atención médica y para atender casos de minusvalía de veteranos, ya que 783 mil 623 de éstos se declararon discapacitados. Sin embargo, a estos gastos se sumarán 836 mil millones de dólares suplementarios entre 2014 y 2053. La investigadora agrega que “la epidemia de problemas de salud mental incrementará los costos de inmediato y a largo plazo”, ya que los veteranos de guerra requieren en medicinas un promedio de 30% más que los civiles. El Sistema de Asistencia Médica de la Secretaría de Defensa (Tricare, por su sigla en inglés) triplicó su presupuesto entre 2001 y 2013, al pasar de 18 mil a 56 mil millones de dólares, lo que representa en 2013 el 18% del presupuesto de Defensa de Estados Unidos. El gobierno estadunidense entrega 100 mil millones de dólares anuales a los veteranos jubilados. Para recibir una pensión militar, los soldados tienen que haber cumplido como mínimo 20 años de servicio. No obstante, según el informe, 85% de las tropas estadunidenses enviadas a Irak y Afganistán no sirvieron en el ejército durante dos décadas, por lo que no se beneficiarán del programa de jubilaciones. Además, constata el informe, en muchos casos los familiares tienen que abandonar su trabajo para ocuparse de los veteranos que padecen de secuelas físicas o mentales. Linda Bilmes estima en 750 mil millones de dólares los gastos indirectos de las guerras: los sueldos del personal, el entretenimiento de tropas iraquíes y afganas, el reclutamiento, la logística, el monitoreo, los gastos legales, los programas de evaluación de presupuestos y el deterioro del material (que se usa más que en tiempo de paz). También informa que 60 mil soldados siguen estacionados en Afganistán, mientras se prevé que en Irak se quedará una fuerte presencia diplomática y seguirán vigentes unos 10 mil contratos con empresas privadas de seguridad o de ingeniería. Según la investigadora, los costos financieros de las guerras representaron 20% de la deuda estadunidense entre 2001 y 2012, por lo que es una de las causas de la implementación de políticas de austeridad económica en el país. Este 4 de abril, la deuda estadunidense suma 16 mil 804 billones de dólares, según los datos del Buró de la Deuda Pública de Estados Unidos. “La herencia de las decisiones tomadas durante las guerras de Irak y Afganistán dominarán los presupuestos federales durante las décadas que vienen”, insiste Bilmes al recordar que “la mayor porción de la factura queda por ser pagada”. El informe analiza los únicos costos financiaros que asumirá Estados Unidos mediante dinero público. No mide las repercusiones económicas, sociales y políticas de la invasión –ilegal-- de Irak en 2003, de la de Afganistán bajo el mandato de la Organización de las Naciones Unidas en 2001, ni de los conflictos civiles que generaron.

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