Palestina: Resistencia popular a 45 años de la Nakba

viernes, 31 de mayo de 2013
MÉXICO, D.F. (apro).- Nakba se traduce como “catástrofe” al castellano. La catástrofe del éxodo palestino a raíz de la creación del Estado de Israel, la política de expulsión y la consecuente guerra de ese año, que provocó la salida de más de 700 mil palestinos de su tierra. Desde el Nakba el pueblo palestino busca diferentes formas no sólo de hacer llegar su voz por todo el mundo, sino de lidiar con los efectos de la ocupación. Electronic Intifada es un esfuerzo mediático independiente que trata de cubrir la ocupación israelí desde una perspectiva diferente. Fue fundado en 2001 por exiliados de ascendencia palestina. El sitio ha recibido varios reconocimientos, como El Premio de la Paz del Comité Anti-discriminación Árabe Americano en 2003. Continuamente publica información sobre activismo en territorio palestino, análisis sobre medios, arte y cultura. Entre sus colaboradores se encuentra el polémico y famoso historiador israelí Ilan Pappe. “Gaza sigue bajo sitio”, cuenta Alí Abunimah, principal editor del medio. Añade: “Recientemente pude ingresar y fui a los túneles donde viajan productos, especialmente material de construcción, de Egipto a Palestina. Esto es una forma de resistir”. En Twitter, @intifada, se denominan como Weapon of Mass Instruction, “arma de instrucción masiva”. Desde 2008 una itinerante feria de literatura por Palestina (PalFest) comenzó a viajar por todo el territorio con el fin de impulsar la vida cultural de su nación. Dice su página de internet: “(La intención es) romper el cerco cultural impuesto contra los palestinos por la ocupación militar de Israel y fortalecer los lazos culturales entre Palestina y el resto del mundo”. Autores como el nigeriano Chinua Achebe y el Nobel irlandés Seamus Heaney han participado en el festival, que ha tenido que resistir, pues en 2012 la clausura fue atacada por la policía, un hecho que después el director del operativo reconoció como un error personal. El equipo del festival fue el que acompañó a Abunimah en su descenso por los túneles palestinos. “Trabajamos para reafirmar, en palabras de Edward Said (el politólogo palestino más influyente del siglo XX), el poder de la cultura contra la cultura del poder”, puntualiza la página del festival. Otro proyecto existente es Palestina a través del Arte Gráfico, aliado al Foro Juvenil Sharek, una red juvenil en Gaza. “Buscamos crear una plataforma para dar voz a las historias de vidas que crecen bajo la ocupación a través de la creación y distribución de novelas gráficas”, dicen sus creadores en su página de Internet. Los esfuerzos culturales se combinan con los esfuerzos económicos. Actualmente sufren un boicot comercial impuesto por Israel desde hace cuatro años, luego de que se lanzó el Arca de Gaza, una iniciativa en la que familias de pescadores intentarán exportar sus productos mediante botes fuera del territorio ocupado. Los botes también llevarán artesanías de la Sociedad Atfaluna de Niños Sordos y otras organizaciones de Gaza. Crear En 1985 varios prisioneros palestinos en cárceles israelíes emprendieron una huelga de hambre. Abdelfattah Abu Jahil la mantuvo por 79 días. El objetivo: una vida digna y, especialmente, poder tener objetos para expresarse. A partir de 2010 Abu Jahil armó una exposición con las pinturas que varios presos hacen desde distintas cárceles de Israel. “La exhibición muestra que los palestinos nunca se rinden. Podemos ser creativos incluso en las circunstancias más difíciles”, dijo el curador de la exposición, Mukarram Abu Alouf, a Electronic Intifada el pasado martes 21. Al igual que los huelguistas que pedían poder hacer arte en las prisiones en 1985, hoy mismo el preso Ayman Abu Daud se encuentra en huelga de hambre desde el 14 de abril en protesta por su arresto, en febrero, bajo la acusación de haber violado los términos de su excarcelación en octubre de 2011. A raíz de estas protestas, el 17 de abril se celebra cada año en los territorios palestinos el Día del Prisionero. Generalmente varios presos entran en huelga de hambre ese día y las familias hacen sentones. Actualmente existe la Asociación de Presos Palestinos que coordina la resistencia pacífica desde las cárceles. “Los prisioneros pueden ser creativos”, dice Abu Jahil, “siempre sobrevivimos. Ser capturado o detenido en las prisiones de Israel no es el final de la lucha. Siempre nos mantenemos luchando.” 130 años resistiendo Mazim Qumsiyeh es profesor en las universidades palestinas Bethlehem, Birzeit y Al-Quds, además de que ha trabajado en Yale. Biólogo de profesión y estudios, también escribe sobre política, y es activista pacifista y colaborador de diversas fundaciones para la educación de niños palestinos. En 2010 publicó el libro Resistencia Popular en Palestina: una historia de esperanza y empoderamiento. “Se aleja de la letanía de libros sobre guerra, terrorismo y religión, para enfocarse en resistencia civil”, comenta en la editorial el autor, quien afirma que desde hace 130 años hay un registro de resistencia civil creativa. Esta forma, dice, ha cruzado el dominio otomano, la ocupación británica y la posterior creación del Estado de Israel. “Dos tercios de los 10 millones de palestinos en el mundo son refugiados o desplazados. Este hecho, como otras situaciones similares en la historia, como Sudáfrica, no se dan sin resistencia ante la violencia del colonialismo”, detalla. “Mucha de esta resistencia se da de forma civil y no violenta, pero es poco discutida”, escribe. Añade: “Existen eventos clave de transformación en nuestra historia que traen lecciones de las cuales debemos aprender”. En febrero pasado, Qumsiyeh acompañó la construcción de villas con casas de campaña en el territorio E-1, donde Israel pretende crear más vivienda. En la instalación de los campamentos, el 14 de ese mes, Qumsiyeh dijo: “Se nos recuerda a cada día cuando viajamos por las áreas ocupadas y vemos el sufrimiento, pero también la persistencia inspiradora de los campesinos para mantenerse en sus tierras, los niños que van a la escuela, los profesores que educan, los médicos que educan, los artistas que crean”. Resumió: “En corto, vemos a los palestinos viviendo en dignidad y la vasta mayoría resistiéndose a sucumbir ante los dictados del régimen racista”. El campamento fue bautizado como “Bab al-Shams”, puerta del sol en árabe. El derecho a volver Según datos de Al Jazeera, más de 760 mil palestinos salieron de sus casas. Hoy se estima que 4.7 millones de sus descendientes viven fuera del país. En fotografías de las manifestaciones y en videos, por todos lados, a pesar del tiempo que ha pasado desde la expulsión de sus abuelos y padres, los palestinos de hoy muestran como símbolo enormes llaves de lo que llaman su “derecho al retorno”. Con la ruptura de las negociaciones para la paz con el gobierno de Netanyahu y los dos años pasados, enmarcados por las primaveras árabes, donde hubo represión y presos contra las manifestaciones de Nakba, Alí Abunimah dice que el derecho a volver debe ir acompañado de un proceso de paz y democracia. “La gente en Gaza necesita construir y reconstruir”, apunta. Y detalla que Nakba no es sólo cuestión de memoria, pues el despojo no se vive en el pasado. En un discurso por el 53 aniversario de la “catástrofe”, en 2001, Mahmoud Darwish, el poeta palestino más leído en el mundo, leyó: “No estamos viendo para atrás para escarbar y encontrar la evidencia de un crimen pasado. Nakba es un presente extendido que promete continuar en el futuro. No necesitamos nada que nos ayude a recordar la tragedia humana que hemos vivido. Continuamos resistiendo sus consecuencias, aquí y ahora, en nuestra tierra, la única tierra que tenemos”.

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