Siria: Colapso sanitario

viernes, 20 de septiembre de 2013
LONDRES (apro).- El sistema de salud de Siria "está al borde del colapso" como consecuencia de sistemáticos ataques a hospitales y enfermeros, de miles de doctores que son apresados o deben escapar a la violencia en el país, y a la negativa del gobierno de Bashar Al-Assad para permitir que organizaciones humanitarias atiendan a pacientes muy necesitados. Una coalición de 55 médicos y profesionales de la Salud, incluidos tres premios Nobel de Medicina, advirtió en una carta abierta sobre la gravedad de la situación en ese país. En la misiva publicada el lunes 16 en la revista médica británica The Lancet, titulada Déjennos tratar a pacientes en Siria, el grupo internacional indicó que extensas zonas de Siria "están completamente aisladas de cualquier tipo de asistencia médica". Los firmantes de la carta, que provienen de cinco continentes y que incluyen a los expertos Eliza Glinka, Harald zu Hausen y Roberto Luiz d'Avila, y al expresidente de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Gro Harlem Brundtland, citaron cifras y estadísticas recientes que indican que al menos 469 trabajadores de la salud en Siria están actualmente en prisión, y más de 15 mil doctores abandonaron el país desde que comenzó el conflicto armado en esa nación, en marzo de 2011. La coalición expuso como el ejemplo lo que sucede en la ciudad de Alepo, una de las más grandes de Siria, donde, dijo, hay sólo 36 médicos, comparado con 5 mil antes de que comenzara la guerra civil. En esa ciudad hay sólo un médico por cada 70 mil habitantes. "El conflicto en Siria ha llevado a lo que creemos es sin duda alguna la mayor crisis humanitaria mundial desde el final de la Guerra Fría", indicó la carta. “Al menos 100 mil personas han sido asesinadas, la mayoría de ellos civiles, y muchos más han resultado heridos, fueron torturados o terminaron siendo abusados. Millones han sido desplazados de sus hogares, miles de familias han sido divididas y comunidades enteras destrozadas: No debemos dejar que consideraciones militares destruyan nuestra habilidad de enfocarnos en los que necesitan ayuda", agregó. "Como doctores y profesionales médicos de todo el mundo, la escala de esta emergencia nos deja horrorizados. Estamos espantados por la falta de acceso al sistema de salud por parte de civiles afectados, y por el ataque deliberado a centros y personal médicos. Es nuestra responsabilidad profesional, ética y moral proveer de tratamiento y cuidados a todos aquellos que lo necesiten", se subrayó en la carta abierta. La coalición indicó que ante la gravedad de la situación, "nos vemos obligados a hablar en apoyo de aquellos que arriesgan sus vidas para proveer de asistencia y para salvar a otros". El grupo de expertos explicó que ataques sistemáticos a profesionales de la salud, a centros médicos y a pacientes "están destruyendo el sistema de salud de Siria y casi imposibilitando que los civiles reciban atención médica básica". De acuerdo con cifras de la OMS citadas en la carta abierta, 37% de los hospitales sirios fueron destruidos y otro 20% dañado severamente, una situación sin precedente desde el fin de la Guerra Fría. El grupo destacó además que clínicas precarias creadas de emergencia "se han convertido en centros de asistencia que no se dan abasto con el gran número de heridos y enfermos". "Los ataques a los centros médicos y su personal son deliberados y sistemáticos, y no una consecuencia inevitable y aceptable del conflicto armado. Semejantes ataques son una traición horrible a los principios de la neutralidad médica", continuó la nota. La coalición de médicos destacó que el número de personas que requiere de asistencia médica se ha incrementado exponencialmente, como resultado directo del conflicto, o de forma indirecta, debido al deterioro del otrora sofisticado sistema de salud público y falta de cuidados preventivos y curativos adecuados. “Heridas horribles no pueden ser atendidas, mujeres dan a luz sin asistencia médica; hombres, mujeres y niños se someten a cirugías para salvárseles la vida sin anestesia, y las víctimas de violencia sexual no tienen a quién recurrir", continuó. En ese sentido, alertó que la población siria "es muy vulnerable a epidemias de hepatitis, fiebre tifoidea, cólera y disentería". "La falta de médicos farmacéuticos ha exacerbado aún más una epidemia de la leishmaniasis cutánea, una severa enfermedad infecciosa de la piel que puede causar serias discapacidades; hubo un aumento alarmante en los casos de diarrea aguda, y en junio, agencias humanitarias reportaron una epidemia de sarampión que avanzaba en los distritos del norte de Siria. En algunas áreas, los niños nacidos desde el comienzo del conflicto no han sido vacunados, situación que ha hecho que las condiciones para una epidemia, sin respeto por las fronteras nacionales, estén creciendo", destacó. Con un sistema de salud en Siria al borde del colapso, "pacientes que batallan con enfermedades crónicas como el cáncer, la diabetes, la hipertensión y dolencias coronarias, y que requieren de asistencia médica a largo plazo, no tienen a quién recurrir para una atención médica esencial". "La mayor parte de la asistencia médica es dada por personal médico sirio, pero están teniendo muchos problemas debido a las peligrosas condiciones en el terreno y a una situación que se deteriora día a día. Restricciones gubernamentales, sumadas a la burocracia y la inflexibilidad del sistema de ayuda internacional, están empeorando aún más las cosas", se acusa en la misiva. Como resultado de ello, "Siria ha quedado completamente aislada de toda asistencia médica". "A los profesionales de la salud se les requiere tratar a toda persona que lo necesite con lo mejor de sus habilidades. Toda persona herida o enferma debería poder acceder a tratamiento médico. Como médicos y profesionales de la salud, demandamos urgentemente que a los colegas médicos en Siria se les permita tratar a pacientes, salvar vidas y aliviar el sufrimiento sin el temor a ataques o venganzas", subrayó la coalición. En ese sentido, indicó que para aliviar el efecto del conflicto en los civiles, a los ataques deliberados al sistema de salud, y para apoyar a los colegas médicos, "el gobierno sirio y todos los grupos armados deben frenar los ataques a hospitales, ambulancias, centros médicos y provisiones, profesionales de la salud y pacientes, permitiendo el acceso a tratamiento para pacientes y llevando a la justicia a aquellos que cometan semejantes violaciones bajo los estándares legales internacionalmente reconocidos. "Exhortamos a todos los bandos armados respetar las funciones de los profesionales de la salud y la neutralidad médica, permitiendo a los doctores tratar a cualquier persona que necesite de cuidados médicos, y no interferir con el funcionamiento de los centros de salud". El grupo también llamó a los gobiernos que apoyan a facciones en la guerra civil a demandar un cese del fuego inmediato contra personal médico, centros de salud, pacientes y provisiones médicas, permitiendo que dichas provisiones y medicamentos lleguen a los sirios, ya sea en la frontera o en el país. "Instamos a Naciones Unidas y a los donantes internacionales a incrementar el apoyo a las redes médicas de Siria, tanto en las áreas donde el gobierno tiene el control como en aquellas en dominio de la oposición, donde desde el comienzo de este conflicto, los profesionales de la salud han arriesgado sus vidas para proveer de servicios esenciales en un medio ambiente extremadamente hostil", finalizó la carta abierta. Por su parte, el doctor Hany El Banna, fundador del Foro Humanitario y Ayuda Islámica y uno de los firmantes de la misiva, sostuvo que los hospitales sirios "terminaron siendo escombros". "Más de medio millón de personas han resultado heridas y cientos de sirios deben ser sometidos a amputaciones y cesáreas sin anestesia. Es un infierno en la Tierra", dijo el experto.

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