Con precios exorbitantes, inicia en Cuba venta libre de vehículos

viernes, 3 de enero de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- La venta libre de automóviles en Cuba –prohibida desde hace medio siglo– comenzó hoy con un desencanto generalizado entre la población debido a los elevados costos de automóviles nuevos y usados. La venta liberada fue anunciada el pasado 19 de diciembre por el gobierno encabezado por el presidente Raúl Castro, a fin de incrementar y renovar el parque vehicular de la isla donde sólo transitan los “almendrones” estadunidenses de los cincuenta y los antiguos Lada de la era soviética. El martes pasado se publicó un decreto en el que se establecía que la venta iniciaría este viernes, primer día hábil en Cuba, donde no existen fábricas de vehículos. También advertía que los automóviles tendrían impuestos y otros recargos que elevarían el precio en 50%, lo que hace inalcanzable para la mayoría de la población adquirir un vehículo. Un coche familiar Peugeot 4008 nuevo salió a la venta en 239 mil 250 dólares en la comercializadora estatal SASA de La Habana, esto es, 3 millones 205 mil 950 pesos mexicanos. El fabricante francés ofrece este automóvil en sus catálogos en Europa desde 34 mil150 euros, unos 46 mil dólares, equivalentes a 621 mil 760 pesos. En la isla, las ofertas de autos Peugeot 2013 incluyeron precios desde más de 90 mil hasta 262 mil dólares. Los precios de los autos usados también desilusionaron a la población. En la estatal Corporación Cimex un Hyundai Sonata de 2010 es ofrecido en 60 mil dólares, 804 mil pesos, y un Volkswagen Passat modelo 2010 en 67 mil 500 dólares, es decir 904 mil pesos. En los listados de las tarifas de coches de segunda mano, difundidas hoy, se pueden encontrar autos desde los 20 mil hasta los 110 mil dólares. Sólo dos modelos con más de una década de uso están alrededor de los 15 mil dólares. Una agencia del municipio habanero de Playa ofertó un Peugeot 2008 en más de 85 mil dólares; autos Kia 2008 y 2011 entre 28 mil y 41 mil dólares, respectivamente, y un Volkswagen 2007 por 25 mil dólares. Medios oficiales afirman que los nuevos precios minoristas fueron fijados de manera “semejante” a los del mercado entre particulares que en los últimos años también se han vendido a precios abultados, debido a las restricciones. Hasta hoy los principales clientes de las agencias eran exclusivamente funcionarios y profesionales de la cultura, el deporte o la salud a los que el gobierno entregaba cartas de autorización para adquirir vehículos porque sus ingresos en misiones de trabajo justificaban la compra. Sin embargo, en diciembre pasado el Estado afirmó que ese permiso era un mecanismo “inadecuado” y “obsoleto” que se había convertido en una fuente de especulación y enriquecimiento. También reveló que 30% de las ventas mediante ese mecanismo en agencias estatales en 2012 terminaron con cambios de propietario, lo que evidenció negocios de reventa e incluso “un mercado negro” con las cartas de autorización. Con la nueva medida los cubanos que ya tenían esas cartas tendrán prioridad para comprar automotores, aunque según empleados de una de las agencias, citados por la agencia EFE, tendrán que pagar los nuevos precios. El gobierno de Raúl Castro anunció que con el dinero recaudado por la venta minorista de carros creará un Fondo para el Desarrollo del Transporte Público, destinado al crecimiento de ese sector en el país.  

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