Asesinato de exreina de belleza une a Maduro y Capriles

miércoles, 8 de enero de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- La convulsión nacional que provocó el asesinato de la exreina de belleza de Venezuela, Mónica Spear, y su esposo logró que el presidente Nicolás Maduro, y el líder opositor Henrique Capriles, se dieran la mano para trabajar juntos en torno a la inseguridad que permea en el país. Maduro propuso hoy a los gobernadores y autoridades municipales crear este año un Plan Nacional de Seguridad, en el que participen todos los sectores de la sociedad, sin diferencias ideológicas. El sucesor de Hugo Chávez y Capriles, gobernador del estado de Miranda, dejaron a un lado los reproches y acusaciones mutuas por la crispación poselectoral y estrecharon manos en una reunión en la que participaron alcaldes y gobernadores de todo el país para tarar de unir esfuerzos. El saludo fue breve y distante ya que Capriles se encontraba en las filas de atrás del salón. Durante su alocución, en la que aprobó recursos extraordinarios para los estados del país, Maduro hizo sólo una referencia indirecta a Capriles al señalar, en tono de broma, que tendrá que “pedir prestado a (los estados de) Zulia y a Miranda”. Maduro fue el único que tomó la palabra en la reunión para proponer el inicio de un trabajo que “en un mes tenga resultados concretos en la práctica y en la formulación de una política” sobre el tema. El mandatario, quien en los últimos días señaló que la inseguridad iba a la baja, reconoció hoy su preocupación por la situación por lo que llamó a trabajar de manera integral y coordinada  para dar respuesta a un flagelo que, según el gobierno, se cobró la vida de más de 11 mil personas el año pasado. “He propuesto, y yo se lo propongo a ustedes, para que me ayuden a hacerlo (...), un Plan de Pacificación general en el año 2014 en todo el territorio de la patria. “Esto es un proceso de pacificación y desarme, nadie se puede quedar con armas, las armas las tiene la República (...) tenemos que ir a un proceso de pacificación y desarme global”, indicó el mandatario ante los asistentes a la reunión. Pidió opinión a los asistentes respecto de la Ley de Pacificación y dijo que busca “combinar fortalecer la seguridad del Estado” y un Estado trabajando en la “construcción de la paz” Además recordó que en 2014 y hasta finales de 2015 no habrá elecciones por lo que llamó a todos a volcarse en el trabajo. “Cuenten conmigo en la medida de mis posibilidades con mis aciertos y con mis errores”, apuntó. Durante los últimos meses, el gobierno venezolano ha aprobado diversas medidas, incluida la denominada “Ley Desarme” para tratar de sacar de las calles alrededor de 10 millones de armas que circulan ilegalmente en el país. Maduro rechazó que se haya tratado de utilizar la situación de la inseguridad para “la manipulación política de manera recurrente”, y consideró una “falta de respeto” el tratamiento de los medios –no precisó cuáles—al asesinato de la exreina de belleza de 29 años y su esposo Thomas Henry Berry, de 39, a manos de delincuentes que además hirieron a su hija, de cinco años. Al respecto, anunció la detención de uno de los presuntos involucrados en el asesinato y la identificación del resto de los implicados, a quienes prometió “buscar con la ley en la mano”, al tiempo que reiteró su promesa de actuar con firmeza ante el crimen. “Sin lugar a dudas el evento de ayer creo que nos tocó a todos (...) cada quien tiene que asumir su responsabilidad, yo asumo la mía, plenamente (...) mas allá de las diferencias ideológicas que tengamos desde el punto de vista humano es terrible constatar eso que sucedió ayer y la sociedad tiene que reaccionar”, dijo. Antes de la reunión, el alcalde de Caracas, el opositor Antonio Ledezma, llamó a Maduro a declarar una “emergencia nacional” para combatir la inseguridad y hacer una revisión profunda de las políticas públicas en la materia. Acusó al gobierno de Maduro de alimentar la espiral delictiva al alentar la impunidad por supuestamente haber debilitado la independencia del Poder Judicial y el funcionamiento de los cuerpos de seguridad. “Esto es consecuencia de esta política de impunidad y la impunidad se nutre de la falta de separación de poderes, mientras se le siga metiendo mano a los tribunales para imponer jueces obedientes (...) aquí va a seguir creciendo la inseguridad", sostuvo. Por su parte la alianza opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD) sostuvo en un comunicado que el gobierno necesita realizar “una revisión profunda de las políticas que viene ejecutando en materia de seguridad ciudadana, las cuales evidentemente no han dado resultados positivos”, y el caso de Spear “refleja la desbordada criminalidad” en el país. Según el gobierno, Venezuela, que cuenta con 29 millones de habitantes, cerró el 2013 con una tasa de homicidios de 39 por cada 100 mil habitantes, pero organizaciones no gubernamentales como el Observatorio Venezolano de Violencia elevó la cifra a 79 por cada 100 mil habitantes. El oficialismo responsabiliza de la inseguridad, en parte, a los “antivalores” sembrados por el capitalismo y ha acusado también a los medios de comunicación de alimentar la “paranoia” en la cobertura de hechos policiales. No obstante, Maduro también ha reconocido el problema de la criminalidad y ha sacado a los militares a las calles para reducir la tasa de delitos.

Comentarios