Turquía niega a fuerzas de EU acceso a su base aérea de Incirlik

lunes, 13 de octubre de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- Las autoridades turcas negaron el acceso a su base aérea de Incirlik para que las fuerzas estadunidenses lancen desde ahí bombardeos sobre el Estado Islámico (EI), como lo planteó ayer la asesora de Seguridad Nacional, Susan Rice, y precisaron que las negociaciones siguen su curso, pero condicionadas. “Combatiremos al Estado Islámico con la misma convicción de antes, pero tenemos ciertas condiciones. Uno, necesitamos una zona prohibida de sobrevuelo; dos, se necesita una zona tampón en Siria; tres, debemos entrenar la oposición en Siria; cuatro, el régimen sirio debe caer”, detalló ayer el presidente Recep Tayyip Erdogan. Mientras no se cumplan esas demandas, el gobierno turco, que forma parte de la Coalición Internacional contra el EI, seguirá cerrando su frontera a los combatientes kurdos, quienes reivindican el derecho de defender a sus compatriotas sirios, sitiados en la ciudad de Kobani (Ayn al-Arab) desde hace prácticamente un mes. Según los expertos, Ankara no acepta armar y reforzar a los kurdos porque parte de ellos están afiliados al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK, por sus siglas en turco), que a raíz de sus demandas independentistas y su apoyo durante años al gobierno chiíta de Bashar al Asad, quedó catalogado como organización terrorista en Turquía. La obstinación de este último país de mantener cerradas sus fronteras a los combatientes –que ha obligado a refugiados kurdos a buscar protección en el país– desató la crítica de los miembros de la coalición y también una ola de violencia entre integrantes de la comunidad kurda en Turquía y fuerzas policiacas, con un saldo de 37 muertos la semana pasada. De acuerdo con el periódico turco Hurryiet Daily News, Erdogan fustigó este lunes a los “nuevos Lawrence de Arabia” –el espía inglés quién apoyó a una insurgencia árabe contra el Imperio Otomano durante la primera Guerra Mundial– disfrazados, según dijo, de “periodistas, sacerdotes y escritores”, que apoyan a organizaciones terroristas. El pasado viernes 10, el relator especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para Siria, Staffan de Mistura, aseveró que la situación en Kobani se asemeja a la que vivió la ciudad de Srebenica en 1995, cuando los serbios de Bosnia masacraron a más de 8 mil musulmanes, mientras aquellos supuestamente se beneficiaban de la protección de las fuerzas de la ONU. Fracaso El corresponsal de The Independent en Medio Oriente y autor del libro El Regreso del Yihad, Patrick Cockburn, aseguró que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, “presumió de haber creado una coalición de poderes sunitas, como Turquía, Arabia Saudita, Qatar, Jordania, los Emiratos Árabes Unidos y el Bahrein, para combatir al EI, pero todos aquellos tienen agendas diferentes a la de Washington y para quienes destruir al EI no queda como la primera prioridad”. En una columna que publicó ayer, Patrick Cockburn apuntó: “Queda claro que Turquía considera a las organizaciones políticas y militares kurdas de Siria como una mayor amenaza que la del EI”. Añadió: “Los ataques aéreos liderados por Estados Unidos contra el EI en Irak y en Siria fracasaron”, ya que “(en ambos países) el EI extiende su control en vez de perderlo”. Cockburn explicó que, a pesar de una serie de ataques aéreos lanzados el pasado jueves 2 en Irak, los combatientes del grupo yihadista “conquistaron casi todas las ciudades que aún no controlaban en la región de Anbar (…) Capturaron Hit, Kubaisa y Ramadi, la capital de la provincia”, lo que provocó la huida de casi la mitad del millón y medio de habitantes de la provincia. Y rememoró que la región de Anbar fue el núcleo de la rebelión sunita contra la invasión estadunidense en 2003.  

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