Gran Bretaña: Cuando los legisladores viven "en otro planeta"

viernes, 24 de octubre de 2014
LONDRES (apro).- La confianza pública en los políticos británicos "llegó a un punto crítico". A menos de siete meses de unas elecciones generales clave, Gran Bretaña enfrenta una creciente desconfianza ciudadana hacia la clase política y el “establishment”. Los consideras demasiado alejados de los problemas reales de la población. Según un sondeo de la influyente consultora YouGov a mil 600 adultos británicos, sólo 24% de los electores del Reino Unido confía en los parlamentarios y políticos que los representan en la Cámara de los Comunes. Paradójicamente, otro sondeo, éste realizado por el grupo Dods Polling a 100 parlamentarios, concluyó que 86% de ellos cree que la población les tiene confianza. Desconfianza popular El grupo de presión 38 Degrees, que trabaja por una mayor transparencia en el mundo político, indicó que la disparidad entre ambas encuestas da cuenta de que los diputados británicos "viven en otro planeta". "Estas cifras son evidencia de que la confianza pública en los políticos ha alcanzado un punto crítico. Los parlamentarios no sólo hablan otro idioma distinto al de la gente, parecen incluso vivir en un planeta distinto al resto de nosotros", afirmó David Babbs, director ejecutivo del grupo. En julio pasado, YouGov publicó un sondeo elaborado a partir de entrevistas con un millar de electores británicos. El 57% de ellos consideró que los parlamentarios deberían vivir como obreros para entender los problemas diarios de la población. 61% de los consultados dijo además que el Parlamento debería tener más legisladores que sean médicos, en tanto que 57% opinó que la Cámara de los Comunes ganaría mucho más conocimiento si en lugar de contar con diputados, que son en su mayoría abogados, éstos fueran científicos o expertos en temas de tecnología, salud o innovación. La mayoría de los entrevistados cree que ser economista aportaría más a un legislador, como también ser maestro o asistente social. El 41% preferiría incluso que los parlamentarios hubieran sido previamente militares para entender lo que significa servir al país de forma desinteresada. Los votantes de los distintos partidos prefirieron ciertas profesiones específicas a la hora de optar por los conocimientos de los parlamentarios. Los conservadores eligieron más a doctores y economistas como las actividades preferidas para los parlamentarios, mientras que los laboristas prefirieron a los legisladores que son también obreros. Jonathan Isaby, director de la Alianza del Erario británico, afirmó que reconstruir los puentes entre el electorado y sus representantes en Westminster "será una tarea muy difícil". "El Parlamento tiene la oportunidad de lograr eso ahora mismo al introducir un nuevo sistema de selección de diputados, en lugar de permanecer con el estatus quo. Los votantes que tienen el poder de votar a un parlamentario deberían también tener el poder de despedirlos si éstos cometen fallas graves. Si los diputados quieren recuperar la confianza de la población, el primer paso vital es confiar en los electores y sus poderes", agregó. “Poderes de destitución” El martes 21 el Parlamento británico aprobó dar más poderes a los electores del país para permitir que puedan "despedir" a aquellos legisladores que cometan errores graves. Bajo los planes del gobierno, los parlamentarios en falta podrían perder su escaño en la Cámara de los Comunes si 10% de los votantes de su distrito electoral logran firmar una petición de destitución. La medida, que recibió el beneplácito de conservadores, laboristas y liberales democráticos, afectaría principalmente a aquellos legisladores que son enviados a prisión por haber cometido un error grave o reciben una prohibición prolongada para asistir a las sesiones parlamentarias por mal comportamiento. Sin embargo, los críticos a la iniciativa sostienen que debería ser mucho más fácil poder "despedir" a un legislador que comete errores graves. Los planes serán debatidos en detalle en las próximas semanas en una sesión especial en la Cámara de los Comunes, donde se podrían proponer algunas modificaciones. Los llamados "poderes de destitución" habían sido una de las promesas post-electorales en 2010 de la coalición gobernante entre conservadores y liberales democráticos. Esta herramienta democrática es utilizada en varios países, incluido Estados Unidos, donde el actor Arnold Schwarzenegger logró convertirse en gobernador del estado de California luego que Gray Davis fuera destituido por voto público en 2003. Pero a diferencia del sistema utilizado en California, bajo los planes de coalición los parlamentarios no podrán ser destituidos sólo por ser impopulares, sino por haber cometido una falla grave, como malversación de fondos, gastos indebidos o conducta sexual inapropiada. En la actualidad, una sentencia en prisión de más de 12 meses automáticamente deja a un parlamentario británico sin derecho a mantener su escaño. Los planes del gobierno que encabeza David Cameron requerirán la imposición de una sentencia de prisión de hasta 12 meses o la prohibición por más de 21 días para que un diputado asista al Parlamento, antes de que los electores puedan convocar una petición de destitución. Las sanciones a los parlamentarios son responsabilidad del Comité de Estándares de la Cámara de los Comunes, que está conformado en su mayoría por legisladores. Este es un aspecto que preocupa a muchos, ya que los diputados quedarían con demasiado poder para decidir sobre sus propios asuntos. Las peticiones por parte de electores quedarían abiertas durante ocho semanas y, si logran conseguir la firma de 10% de los votantes del distrito parlamentario en cuestión, la banca se declarará vacante, llevando a una elección local. El ministro del gobierno Greg Clark, afirmó durante la sesión parlamentaria del martes 21 que la clase política "entra ahora en un terreno desconocido". "Estamos haciendo historia con respecto a nuestra Constitución. Las tradiciones en esta Cámara y en nuestro país es que avanzamos con cuidado para hacer cambios constitucionales", subrayó el funcionario oficialista. Clark consideró que la nueva ley buscan resolver casos como el de Chris Huhne, el exministro liberal democrático que renunció el año pasado al Parlamento tras de que fue encarcelado durante ocho meses por el delito de prevaricato. Bajo el sistema actual, Huhne no fue forzado a abandonar su escaño por la circunscripción electoral de Eastleigh (sur de Inglaterra) en la Cámara de los Comunes y hubiera podido mantener su asiento hasta las próximas elecciones generales, en caso de haberlo así elegido. "El hecho de que fuera una opción en lugar de una obligación da cuenta de una falla que esta nueva ley busca resolver", explicó Clark ante los parlamentarios. Aunque el opositor Partido Laborista apoyó los cambios al sistema actual, el ministro en la sombra para la reforma constitucional, el laborista Stephen Twigg, indicó que su agrupación buscará reforzar la legislación a medida que atraviesa las distintas instancias en el Parlamento. "Precisamos de un sistema que mejore la transparencia y el control, y que dé más poderes a la gente para mantener a raya a sus representantes entre elección y elección. Se trata de un tema de justicia social", subrayó. Por su parte, el parlamentario conservador Zac Goldsmith propuso un plan alternativo al del gobierno el cual, considera, le dará más poderes a los electores. Goldsmith, que representa a la circunscripción electoral de Richmond Park, quiere que los parlamentarios en falta sean destituidos si sólo 5% de los electores firma la petición en cuestión. Hasta ahora 68 parlamentarios de todos los partidos, incluidos prominentes diputados conservadores y laboristas, como también del Partido por la Independencia del Reino Unido (UKIP) y del Partido Verde, han apoyado la alternativa propuesta por Goldsmith. Lo cierto es que el debate abierto ahora en el Parlamento buscará a toda costa restaurar la peligrosa pérdida de confianza en la clase política por parte del electorado británico, que se prepara para decidir el futuro del país en unos comicios generales clave para mayo de 2015.

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