HRW apremia a Obama a condenar públicamente la desaparición de normalistas

miércoles, 17 de diciembre de 2014
MÉXICO, D.F., (apro).- El director de Human Rights Watch (HRW) para las Américas, José Miguel Vivanco, lamentó el "grave silencio" del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, sobre la desaparición de 43 normalistas de Ayotzinapa, Guerrero, y lo instó a condenar públicamente el hecho durante la visita que realizará el presidente Enrique Peña Nieto a Estados Unidos en enero próximo. En un debate sobre la situación en México que se realizó ayer en el Centro de Estudios Estratégicos e Institucionales (CSIS), en Washington, Vivanco consideró "muy grave" el "silencio al más alto nivel" que Obama y el expresidente George W. Bush han guardado sobre las "violaciones de derechos humanos en México", tanto durante el mandato del expresidente Felipe Calderón (2006-2012), como ahora con Peña Nieto. "Yo espero que esto cambie cuando Peña Nieto llegue acá el 6 de enero visitando a Obama", dijo Vivanco, según un despacho informativo de la agencia EFE. De acuerdo con la información publicada, el director de HRW cree que la visita de Peña Nieto a Estados Unidos da a Obama "una nueva oportunidad para expresar públicamente el interés y la preocupación de los estadunidenses por las masivas y gravísimas violaciones de derechos humanos que comprometen la responsabilidad del Estado de México en el caso de Iguala y en todo el panorama de México". Además, acusó a Peña Nieto de "esconder bajo la alfombra" crímenes como los de Iguala, en su esfuerzo por ofrecer una imagen positiva a nivel internacional con una serie de reformas estructurales para modernizar el país. También consideró que para que el gobierno de Peña Nieto se sienta "incentivado" a hacer cambios, "hace falta una mayor presión internacional". "Creo que es un gobierno muy sensible a la presión internacional de Washington y de Europa", afirmó Vivanco, quien criticó el poco impacto que ha tenido la unidad de búsqueda de desaparecidos que Peña Nieto creó poco después de llegar a la presidencia de la República. De acuerdo con el director de HRW, “la impunidad es la regla" en México, y remarcó que si Peña Nieto hubiera querido recuperar la confianza tras los sucesos de Iguala, habría creado una "verdadera unidad de fiscales" para luchar contra la corrupción y las desapariciones forzadas. "Desde que México es México, el país tiene un sistema judicial inquisitorio, inspirado en la inquisición española, y secreto, con un cero de transparencia y donde no hay normas de debido proceso", apuntó. Vivanco también recordó el caso Tlatlaya, en el Estado de México, donde el 30 de junio pasado 22 civiles murieron a manos del Ejército, aunque éste aseguró que se trató de un enfrentamiento con miembros del crimen organizado, mientras testigos manifestaron que fue una masacre. El activista de HRW puso en duda que las responsabilidades de los hechos se limiten a los siete militares que están siendo juzgados por los delitos de homicidio, ejercicio indebido de servicio público y encubrimiento. "Hay dos delitos en Tlatlaya: uno es la masacre y el otro, tan grave como la masacre, es el encubrimiento de las autoridades", concluyó.