Obama confirma normalización de relaciones diplomáticas con Cuba

miércoles, 17 de diciembre de 2014
WASHINGTON (apro).- El presidente Barack Obama anunció hoy la restauración de las relaciones diplomáticas con Cuba y encomió al Congreso federal a levantar el embargo económico impuesto a la isla desde octubre de 1960. “Pondremos fin a un mecanismo caduco que por décadas ha fracasado en promover nuestros intereses; para cambiarlo, iniciaremos con la normalización de las relaciones entre nuestras dos naciones”, dijo el mandatario en un mensaje a la nación desde la Casa Blanca. Antes del discurso presidencial, la Casa Blanca había dado a conocer que en la primavera de 2013 Obama ordenó el inicio de negociaciones secretas con el gobierno de Raul Castro, enfocadas a restablecer las relaciones diplomáticas entre ambos países, suspendidas en enero de 1961. La primera de estas reuniones se celebró en junio de 2013 en Canadá y las siguientes se llevaron a cabo en otros países. En los diálogos, el gobierno canadiense y el Papa Francisco fueron fundamentales. “El embargo (económico) fue impuesto hace décadas y está codificado en una legislación. Mientras se desarrollan los cambios que anunciamos, estoy listo para involucrarme con el Congreso en un debate honesto y serio sobre el levantamiento del embargo”, indicó el presidente Obama. Como parte del restablecimiento de las relaciones diplomáticas, Estados Unidos y Cuba intercambiaron prisioneros políticos, entre ellos el subcontratista estadunidense Alan Gross, preso en la Habana desde el 2009. Gross ya se encuentra en esta capital estadunidense. También fueron excarcelados tres espías cubanos detenidos por las autoridades estadunidenses en 1989, quienes ya están de vuelta en su país. “A cambio de la liberación de los tres agentes cubanos, el gobierno de Cuba puso en libertad a uno de los agentes de inteligencia más importantes de Estados Unidos, quien había permanecido en prisión por casi dos décadas”, comentó Obama. El nombre del agente de inteligencia estadunidense no fue revelado por la Casa Blanca, aunque se sabe que ya se encuentra en este país. “Este hombre, cuyo sacrificio lo conocían unos cuantos, entregó a Estados Unidos la información que nos permitió arrestar a una red de agentes cubanos que incluyó a los hombres transferidos este día a Cuba, así como a otros espías”, subrayó el mandatario. Los cambios anunciados por Obama incluyen la eventual remoción de Cuba de la lista de países promotores del terrorismo internacional que emite cada año el Departamento de Estado. También se levantan las limitaciones para realizar viajes de Estados Unidos a Cuba y viceversa, con excepción de los viajes de turistas, prohibidos en la legislación del embargo económico impuesto a la isla. “De manera significativa –añadió Obama– estamos incrementando los montos de dinero que se pueden enviar a Cuba, eliminando los límites a las remesas que respalden proyectos con carácter humanitario”. Las otras modificaciones tienen que ver con el aumento de permisos para la venta de productos agrícolas y medicinas a Cuba, expandir los servicios tecnológicos, como la red de Internet, crear una relación directa entre instituciones financieras y utilizar tarjetas de crédito, de débito, emitidas por instituciones financieras de Estados Unidos, y se abrirán embajadas en ambos países. Con estas modificaciones, Obama sostuvo que se dejará atrás un “legado de colonización y comunismo, de tiranía de los carteles de la droga, de dictadores y de elecciones vergonzosas” Y en clara alusión a los que se oponen a estos cambios, explicó que más de cinco décadas de aislamiento a Cuba “no han dado los resultados que Estados Unidos esperaba obtener cuando impuso el embargo económico y rompió relaciones diplomáticas”. En conferencia de prensa, el senador republicano cubano-estadunidense por el estado de Florida, Marco Rubio, catalogó como erróneos los cambios anunciados por Obama. “Es un ingenuo el Presidente”, dijo. En su opinión, el restablecimiento de relaciones con La Habana ayudará a “enriquecer al régimen de Raúl Castro y a los militares cubanos”. Como integrante del Congreso, prosiguió el legislador que aspira a la Casa Blanca, hará lo que sea necesario para evitar que Obama obtenga la confirmación del Senado de un embajador que represente a Washington en la Habana, y anticipó que votará en contra del financiamiento de la representación diplomática en la isla caribeña. La filtración Antes de que Obama oficializará la restauración de relaciones diplomáticas con Cuba, siete funcionarios del gobierno federal, cuyos nombres se mantuvieron en el anonimato, anticiparon la noticia y revelaron que desde el 2013 Obama había ordenado a un grupo de subalternos llevar a cabo negociaciones secretas con La Habana para consolidar este cambio en las relaciones de los dos países. “El presidente Obama anunciará cambios significativos, comenzando con la normalización de las relaciones con Cuba”, sostuvo uno de los entrevistados. Los funcionarios de la Casa Blanca enfatizaron que las modificaciones que anunciaría Obama horas más tarde no representan el fin del embargo económico que impuso Estados Unidos a Cuba el 19 de octubre de 1960, pero advirtieron que ayudaría a que el Congreso federal estadunidense considere cambios a las leyes en ese sentido. “Hoy no estamos concentrados en lo que puede hacer el Congreso, sino en lo que puede hacer el presidente. Él no está centrado en iniciar ningún proceso respecto del levantamiento del embargo económico, ni pidiendo al Congreso que tome una acción en particular”, destacó uno de los funcionarios. Como parte de este proceso de cambios en la relación diplomática entre Cuba y Estados Unidos, la Casa Blanca anunció que los presidentes Obama y Castro hablaron ayer por teléfono durante 45 a 60 minutos. En las negociaciones secretas que ordenó Obama y que se iniciaron con un primer encuentro “frente a frente” en junio de 2013 en Canadá y que concluyeron en noviembre de este año, el gobierno estadunidense explicó que uno de los incentivos que conllevó a la decisión del cambio en la política fue el acuerdo de intercambiar prisioneros políticos. Los funcionarios de la Casa Blanca confirmaron que la mañana de este miércoles el gobierno cubano liberó a dos estadunidenses: Alan Gross, arrestado desde 2009 en La Habana, y un “activo” de los sistemas de inteligencia (espionaje) de Estados Unidos, de quien se negaron a revelar su identidad. La Casa Blanca aclaró que Gross fue liberado por razones humanitarias, y que el “activo de inteligencia” obtuvo la libertad como parte del intercambio de prisioneros entre los dos países. El activo de inteligencia –quien permaneció alrededor de 20 años en una prisión en La Habana– fue liberado en reacción a la liberación en Estados Unidos de tres agentes del sistema de inteligencia cubano: Gerardo Hernández, Antonio Guerrero y Ramón Labanino. Los tres agentes cubanos fueron detenidos por el gobierno estadunidense el 12 de septiembre de 1988, acusados de integrar la “Red Avispa” o el grupo de “Los Cinco Cubanos”, junto con Fernando y René González, cuyo objetivo era cometer espionaje y conspirar para asesinar a objetivos estadunidenses. “No daremos a conocer la identidad del activo de inteligencia”, anotó un funcionario de la Casa Blanca, quien simplemente manifestó que ese agente jugó un papel importantísimo para los intereses de Estados Unidos en Cuba. “Este activo fue responsable de los procesamientos judiciales en materia de inteligencia y contrainteligencia de Estados Unidos en las últimas décadas. Por ejemplo, él identificó a la funcionaria Ana Belén Montes (espía del gobierno cubano)”, señaló. Los siete funcionarios aclararon que ninguna de las negociaciones secretas se realizó en territorio estadunidense o cubano, sino en otros países, en su mayoría en Canadá, con el patrocinio del gobierno de ese país –sin que participara en las negociaciones– y del Vaticano. La Casa Blanca acotó que el Papa Francisco envió recientemente una carta a Obama y Castro, encomiándolos a modificar las relaciones diplomáticas entre las dos naciones. “Fidel Castro no estuvo involucrado en las negociaciones. El presidente Raúl fue quien autorizó a su equipo a negociar la toma de decisiones del presidente de Cuba”, aclaró un funcionario del gobierno del presidente Obama. En la teleconferencia, los funcionarios estadunidenses anunciaron también que Obama daría a conocer la ampliación de los mecanismos para facilitar los viajes de estadunidenses a Cuba por motivos familiares, empresariales, educativos, académicos, religiosos, deportivos y humanitarios. Por medio del Departamento del Tesoro se permitirá incrementar el envío de remesas de Estados Unidos a Cuba de 500 dólares mensuales a 2 mil dólares. Se autorizará también la ampliación en la venta de productos agrícolas y medicinas a la isla, y se subirá a 400 dólares el monto de las importaciones que pueden llevar a Estados Unidos los viajeros provenientes de Cuba, con un máximo de 100 dólares en el valor de productos alcohólicos y tabaco (puros), así como para consumo personal y no comercial. Las modificaciones incluyen aumentar el acceso de Cuba a sistemas tecnológicos, como la red de Internet, y que los bancos estadunidenses puedan abrir cuentas en Cuba, lo que permitirá a las personas usar tarjetas de crédito y de débito emitidas por instituciones financieras de Estados Unidos. De igual manera se abrirán negociaciones para delimitar los problemas entre Estados Unidos en sus fronteras marítimas en el Golfo de México, y se promoverá la apertura democrática, religiosa, de respeto a los derechos humanos y de mayor apertura social en Cuba. Finalmente, el gobierno de Estados Unidos retiró su oposición a que Cuba participe en la próxima Cumbre de las Américas que se celebrará el próximo año en Panamá. En este último punto se considera que al retirar Estados Unidos su oposición a la participación de Cuba en la Cumbre de las Americas, el gobierno cubano, si así lo determina, podría promover su reinstauración como miembro activo de la Organización de Estados Americanos (OEA).  

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