General secuestrado por las FARC solicita su retiro del servicio activo

martes, 2 de diciembre de 2014
MÉXICO, D.F., (apro).- Un día después de su liberación, luego de permanecer 14 días retenido por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el general del Ejército colombiano, Rubén Darío Alzate, pidió al gobierno de Juan Manuel Santos su retiro del servicio activo. “Por mi honor militar, como primera virtud del soldado que he respetado sirviendo por más de 33 años de entrega a nuestra patria, y por el amor y respeto a nuestra institución militar, que por este hecho se ha visto afectada, he solicitado al Gobierno Nacional el retiro de mi servicio activo”, señaló ayer en una declaración que entregó en el hospital militar donde fue llevado para que se le realizara una revisión médica. Horas antes, el presidente Santos demandó a Alzate que explicara a los colombianos por qué estaba en el caserío de Las Mercedes de civil, sin armas y sin custodia como comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta en el departamento de Chocó. “Espero que las Fuerzas Militares y el propio general Alzate salgan a decir qué sucedió y le den una explicación al país”, pidió Santos. En su declaración, el militar –retenido por las FARC el pasado 16 de noviembre, junto con un suboficial y la abogada Gloria Urrego, quien trabaja para el Ejército– sostuvo que durante su secuestro fue esposado y amarrado por los guerrilleros, y obligado a realizar marchas de más de ocho horas por las selvas del departamento del Chocó. Según Alzate, los rebeldes también lo obligaron a posar en fotografías con los insurgentes, hecho que calificó como un “show mediático”. El general precisó que su visita a esa zona estaba relacionada con un proyecto de energía alternativa para beneficiar a comunidades del Chocó, y estaba vestido de civil y no con uniforme para ganarse la confianza “de una comunidad que merece nuestra atención”. Alzate narró que viajó hasta esa zona del país adoptando medidas que incluían desinformación de su ruta y destino final, así como el no acompañamiento de su anillo de seguridad y el manejo de un bajo perfil, por lo que se había desplazado hasta allí vestido de civil y sin armamento. Sin embargo, el presidente del Consejo Comunitario de Las Mercedes, Presentación Palomeque, señaló días antes que la tarde del domingo 16, tres personas arribaron a esa localidad en una panga (lancha) desde Quibdó, entre ellas el general Alzate, la abogada Gloria Urrego y un suboficial. “Ellos se bajaron de la panga y fueron hasta el atrio de la iglesia. Río abajo llegó otra panga con otros tres hombres, vestidos de civil, que fueron hasta la iglesia para hablar con esas personas”, aseguró Palomeque en su versión entregada al diario El colombiano un día después del secuestro del general. Según la versión del presidente del Consejo Comunitario de Las Mercedes, en el atrio de la iglesia las seis personas se reunieron, sin presencia de armas, y minutos después los tres presuntos milicianos de las FARC se llevaron, selva adentro, al general Alzate y a sus dos acompañantes. Otro de los pobladores de la zona, quien pidió la reserva de su identidad, aseguró que en ningún momento se presentó un forcejeo, que los guerrilleros llegaron por el río y que la versión de que se escondían en alguna vivienda no era cierta. No obstante, la primera versión entregada por el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, la noche del secuestro, indicaba que cuando desembarcaron, el general y sus acompañantes fueron sorprendidos por hombres armados con fusiles que los retuvieron, mientras la persona que conducía el bote regresó para informar sobre lo sucedido.

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