Hong Kong: "Sostén el paraguas"

viernes, 26 de diciembre de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- Comenzó como una exigencia por el sufragio universal, y logró las manifestaciones más grandes en la historia de Hong Kong. A pesar de que los campamentos “ocupa” fueron desmantelados por la policía, la llamada Revolución de los paraguas dejó huellas profundas en el país asiático. La cronología de los hechos del popular movimiento no tiene un principio bien definido, pero sí un momento icónico. El pasado 28 de septiembre miles de manifestantes comenzaron a usar sombrillas para repeler el espray de pimienta que les rociaba la policía. Cubriéndose la cabeza con lentes y cascos de obrero, los jóvenes montaron esa noche acampadas por toda la ciudad. Nació entonces el nombre y el símbolo: Revolución de los paraguas. Además de los hechos del 28 de septiembre, hubo otros tres sucesos que ilustran bien el mayor movimiento chino desde Tinanamen en 1989: 4 de junio: más de 100 mil personas abarrotan las calles de Hong Kong. La ciudad se ilumina de noche con las velas que portan los manifestantes. Es el 25 aniversario de la matanza de la Plaza de Tiananmen. Algunos de los manifestantes exigen que el gobierno central chino cumpla con su promesa de permitir el sufragio universal para las elecciones de 2017. 1 de octubre: Leung Chun-ying, jefe ejecutivo de Hong Kong, mira --con rostro fruncido, las manos dentro del saco-- la ceremonia de izado de bandera durante el día nacional de China. Se le nota preocupado. Miles de jóvenes saldrían por cuarta noche consecutiva a protestar por la decisión del gobierno chino de que los postulantes para las elecciones del 2017 sean propuestos por un comité oficialista. Durante la ceremonia, varios estudiantes dieron la espalda a la bandera china y se cruzaron de brazos. 15 de diciembre: policías acarrean sillones. Vehículos de limpieza barren con casas de campaña. A 11 semanas desde que empezó el movimiento, Leung Chun-ying declara en conferencia de prensa: “Este episodio de ocupación ilegal que duró más de dos meses puede darse por concluido". Pero una enorme manta anaranjada resiste en las barricadas. En ella se lee en inglés: “Este es sólo el comienzo”. Y en el suelo, una enorme estampa, también anaranjada, dice en chino y en inglés: “Volveremos”. [gallery type="rectangular" ids="385234,383831,383830"] Auge y declive ¿Cómo llegó este país –centro mundial de las finanzas; que en 1997 dejó de ser una colonia británica para pasar a ser controlado por China-- a este punto de movilización social? En 2014 se llevaría a cabo una reforma en la que por primera vez Hong Kong elegiría representantes a través del sufragio universal. Antes, en enero de 2013, Tai Yiu-ting predijo que al menos 10 mil ciudadanos se unirían a la protesta y ocuparían la zona central de la ciudad en julio de 2014, si las elecciones para jefe ejecutivo de Hong Kong --así como para el Consejo Legislativo de 2020-- no llevaban a cabo de acuerdo con los "estándares internacionales. Si no, no tendremos otra opción que lanzar una campaña de desobediencia civil”. El 1de julio se registró una manifestación en el marco del aniversario de la cesión de soberanía de Hong Kong a China. Los organizadores: Occupy Central With Love and Peace (liderados por Benny Tai Yiu-Ting, un profesor de derecho de la Universidad de Hong Kong, Chan Kin-man, profesor de sociología, y Chu Yiu-ming, ministro de iglesia) y la organización estudiantil Scholarism. Todo esto fue publicado en 2013 por el diario de Hong Kong The Standard. Se preparaba el escenario para el 2014. En junio pasado 800 mil personas participaron en un referéndum que corroboraba el deseo de la población por este sufragio. Casi un millón de personas acudieron a las urnas instaladas en las calles o votaron por internet. Además, pidieron que la población pudiera nombrar al jefe de Gobierno local en las elecciones de 2017. Sin embargo, el 31 de agosto el gobierno chino decidió que en 2017 se elegiría al próximo jefe de gobierno de entre candidatos seleccionados por un comité de mil 200 miembros bajo control chino. En septiembre, los estudiantes iniciaron un paro estudiantil que desembocó en Occupy Central. En los campamentos se estudiaba, se leía, se tocaba música. Las fotografías muestran un organizado protocolo para mantener limpias las calles durante las movilizaciones que, sin embargo, aumentaban en tensión conforme los participantes se enfrentaban con la policía. Aunque el movimiento siempre aclaró que sus movilizaciones serían pacíficas, sufrió 655 detenciones, de acuerdo con datos de la policía. Incluso, miembros de triadas (grupos criminales con negocios en las principales avenidas de la ciudad) fueron usados para reprimir, según reportó la cadena de televisión CNN en un video titulado “Continúan enfrentamientos de Hong Kong en Mong Kok”. El pasado 2 de octubre el movimiento alcanzó tal fuerza que Lester Shung, vicesecretario de la Federación de Estudiantes, amagó: Si no renunciaba Leung Chun-wing, los jóvenes ocuparían las oficinas de gobierno. El 21 de octubre el gobierno intentó dialogar con los jóvenes. No se llegó a ningún acuerdo. Pero poco a poco el movimiento se fue desgastando. Sus últimas acciones fueron intentos fallidos de huelgas de hambre. El desalojo al que se enfrentaron en diciembre fue conseguido por transportistas que habían perdido dinero debido al bloqueo de calles. El 15 de diciembre 7 mil agentes barrieron la última de las tres acampadas que todavía existían. No sólo el gobernador de Hong Kong dio por terminadas las protestas, también diversos medios de comunicación. [gallery type="rectangular" ids="385705"] Un país, dos sistemas Quizás esta cronología podría comenzar con la dominación británica de Hong Kong (1839-1842). Durante de la Primera Guerra del Opio, librada entre el Reino Unido y China, los británicos tomaron diversas islas de la costa china para usarlas como bases de abastecimiento, de acuerdo con el reportaje “Hong Kong sufre bajo el peso de su propia historia”, publicado por el diario español El Mundo el pasado 1 de octubre, día de la fiesta nacional china. Hoy el territorio es oficialmente una “región administrativa especial” dentro de China. El gobierno regional es precedido por un “representante ejecutivo”. La isla de Macao tiene la misma categoría que Hong Kong. Los dos territorios administran sus aduanas y fronteras externas. A este régimen se le llama “Un país, dos sistemas”. Si bien en Hong Kong existe libertad de prensa y se conmemora cada año la matanza de Tiananmen, las elecciones desde 1997 se dan solamente entre un consejo afín al gobierno chino, aunque la Constitución de país habla de su deseo de tener voto universal. Justo después de las protestas por el 25 aniversario de Tiananmen, la Oficina de Información del Consejo de Estado de China publicó el Libro Blanco, una especie de declaratoria de 14 mil páginas en la que advierte que Hong Kong carece de “completa autonomía”. Su publicación azuzó el fuego de las protestas en los meses siguientes. El viernes 26 el presidente chino Xi Jinping y el primer ministro Li Keqiang recibieron a Leung Chun-ying en Beijing. Al final de la reunión, Li dijo en conferencia de prensa: “El desarrollo de la reforma política debe ser de acuerdo con los deseos locales; ser ordenada y de acuerdo con la ley. Además debe de conducir a la prosperidad de Hong Kong y a su estabilidad”. Dijo además que el gobierno de Hong Kong tenía su “inamovible respaldo”. El pasado 19 de diciembre llovía, fuertemente, durante la más reciente visita de Xi Ging Ping a Macao. No había un solo paraguas entre el público. A los asistentes, hasta los oficiales, se les dio impermeables. De acuerdo con el portal AsiaNews, media hora antes de la llegada del presidente chino se les negó el paso a estudiantes de Hong Kong, al igual que a periodistas del periódico Apple Daily. Meses antes, el 10 de julio, el diario español El País publicó el texto “Macao sigue los pasos de Hong Kong en su protesta contra Pekín”. El texto reporta que en mayo pasado se efectuaron manifestaciones insólitas de 20 mil personas en la excolonia portuguesa, que cuenta con 600 mil habitantes. En julio se dio un referéndum con la misma demanda de Hong Kong: sufragio universal. [gallery type="rectangular" ids="383828,383827,383826"] Volver Una encuesta realizada en este mes de diciembre dice que 43% de los entrevistados está a favor de boicotear la propuesta de elecciones hecha por China, aunque el 76% (contra el 33%) está en contra de ocupar de nuevo espacios públicos con campamentos: “Hay un consistente apoyo al movimiento, pero se critica la estrategia hasta ahora adoptada”, dice la encuesta. Igualmente, revela que al menos 20% de la población llegó a visitar los lugares ocupados, alrededor de un millón 200 mil personas. El 19 de diciembre Nathan Law Kwun-chung, delegado de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Lingnan, confirmó que la mayor parte de los que participaron en el movimiento de desobediencia civil, no estarán en el grupo que integrará su comité en el próximo periodo. Algunos se ocuparán de sus estudios. Benny Tai Tiu-ting, otro organizador de las movilizaciones, dijo al diario The Standard que promoverán un frente unido que luchará por la democracia y el cual estará integrado por estudiantes, abogados, y otros grupos civiles sin ninguna figura central. Chan Kin-man y el reverendo Chu Yiu- ming dijeron también que su grupo tenía posiciones diferentes de los jóvenes entre lanzar un segundo diálogo con el gobierno o escalar las protestas, algunos incluso planean unirse a las elecciones de consejos de distrito en 2015 y al Consejo Legislativo en 2016. Mientras tanto, los arrestos de varios manifestantes continúan. Alex Kwok Siu-kit, uno de los organizadores de movimiento, fue arrestado el 21 de diciembre por “organizar y unirse a una asamblea ilegal” mientras asistía a un citatorio en la Estación Central de Policía. Ya había sido arrestado por ayudar a tirar órganos de animales cerca de las oficinas del medio Apple Daily. Salió con fianza. “La policía trata de crear terror entre los ciudadanos que se comprometen por luchar a favor de un sufragio universal genuino”, dijo al salir al diario The Standard. De acuerdo con la nota que publicó ese diario el pasado 22 de diciembre, es “inminente” el arresto de otros organizadores a quienes se acusa de los mismos delitos. Entre ellos nombró a Benny Tai Yiu-ting, Chan Kin-man, Chu Yiu-ming, Alex Chow Yong-kang y Lester Shung. Mencionó que otros 60 manifestantes podrían ser arrestados. A pesar de ello, el espíritu de las acampadas sigue presente. Incluso, se ha creado un Occupy Hotel que reproduce el ambiente de las protestas. En el negocio se pagan 100 dólares de Hong Kong por dormir en una carpa en Causeway Bay (justo el lugar donde fue desalojada la última acampada) rodeada de objetos alusivos al movimiento. Incluso, dice una nota AFP, hay una fotografía de Xi Jinping cargando una sombrilla amarilla y el rostro de Leung Chun-ying se encuentra impreso en el papel de baño. Stephen Thompson, el británico que comenzó este negocio, dijo en entrevista a The Standard: “Quiero que la gente que se lo perdió pueda acudir (…) El movimiento fue un logro en sí mismo, aunque no se haya conseguido el sufragio universal”. La nota hace referencia también a los largos banners que todavía aparecen en puntos emblemáticos, la venta de objetos usados en las protestas en mercados improvisados, y las pequeñas reuniones que todavía se dan. Y es que las protestas, las manifestaciones, esta vez con tinte navideño, todavía continúan. Una especie de “posada” donde las y los asistentes cantaban portando sombrillas amarillas fue filmada por periodistas del sitio especial que AppleDaily abrió para las protestas llamado Umbrella Revolution. En el video aparecen personas de todas las edades manifestándose pacíficamente. A su lado, un policía lleva una pancarta que muestra a los asistentes: “Aviso policial: Estás violando la ley. Puedes ser procesado” En el video se muestra como, al final del acto navideño, la policía golpea asistentes y los persigue por calles aledañas. Pero el paraguas no se cierra. De acuerdo con la nota, “Activistas mantienen la Sombrilla arriba con banners” de The Standard, el fin de semana antepasado al menos siete banners aparecieron en puentes y caminos de la ciudad de Hong Kong. Uno de ellos fue colocado afuera de la estación de policía de Wong Tai, pero fue removido rápidamente. La nota relata que un estudiante de la Colegio Inglés Católico de Shung Tak fue “disciplinado” por colgar un banner que decía “quiero voto universal genuino” en la escuela. El banner colocado a las 3 de la mañana en el camino de Lung Cheung decía: “Que el paraguas no se disperse. Sostén el movimiento”. [gallery type="rectangular" ids="383709,383542,383424,383422"]

Comentarios