Exprisionero de Guantánamo agradece a Mujica por abrirle las puertas de Uruguay

lunes, 8 de diciembre de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- Los seis expresos de la cárcel estadunidense en Guantánamo, Cuba, a quienes el gobierno uruguayo otorgó el estatus de refugiados, llegaron ayer a Montevideo y de inmediato fueron trasladados a un hospital militar para someterse a una revisión médica, luego de estar más de 12 años encarcelados en una de las prisiones más secretas del mundo. Se trata de Abdul Bin Mohammad Abis Ourgy, originario de Túnez; Mohammed Tahanmatan, de Palestina, y los sirios Ahmed Adnan Ahjam, Ali Hussain Shaabaan, Omar Mahmoud Faraj y Jihad Diyab. A través de su abogado estadunidense, Mahmoud Faraj envió una carta al presidente uruguayo, José Mujica, en la que narró su vida, su huida a Pakistán durante la guerra de Afganistán, su detención por el ejército estadunidense y su encarcelamiento en el “agujero negro” de Guantánamo, donde permaneció en espera de un juicio que nunca llegó. En la misiva, que reprodujo el periódico uruguayo El País, el exprisionero expresó su agradecimiento a los uruguayos “por la inmensa confianza que (…) han puesto en mí y en los otros prisioneros en abrirnos las puertas a su país”. Y aseguró que “brindaremos sólo buena voluntad y contribuciones positivas a Uruguay mientras aprendamos español y rehacemos nuestras vidas aquí”. Mahmoud Faraj agradeció a Mujica por “su acto noble de solidaridad con nosotros y por su compromiso a tratarnos como seres humanos plenos, en vez de actuar como otro carcelero”. Cuestión de principio El pasado viernes, Mujica, quien pasó 15 años de su vida en la cárcel por sus actividades guerrilleras en los años 70, aseveró durante una aparición televisiva que la acogida de los exprisioneros representaba una “cuestión de principio”. Según Mujica, Guantánamo “no es una cárcel, es un nido de secuestro” ya que “una cárcel supone una sujeción a algún sistema de derecho, a la presencia de alguna fiscalía, de algún juez, cualquiera que sea, pero ahí no hay nada de esto”. Por el contrario, el estatus de refugiados, abundó el mandatario, “es de las más nobles instituciones que hacen viable esta humanidad”. Desde su campaña de 2008, el presidente estadunidense Barack Obama ha insistido en cerrar la cárcel de Guantánamo, abierta en 2002 y cuyas condiciones de detención llevaron a un sinnúmero de denuncias internacionales contra Washington. El 22 de enero de 2009, Obama firmó un decreto en el que se comprometió en desaparecer el centro penitenciario durante ese año. Casi seis años después, todavía permanecen 136 presos de los 779 que pasaron por Guantánamo.