Temor en la CIA ante inminente publicación de informe sobre tortura

lunes, 8 de diciembre de 2014
México, D.F., (apro).- A pesar de los repetidos esfuerzos de la administración de Barack Obama para impedirlo, el Comité de Inteligencia del Senado estadunidense publicará esta semana un reporte que involucra a agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en casos de tortura desde el 11 de septiembre de 2001. Dicho documento, que “toma un punto de vista muy crítico de los interrogatorios a presuntos terroristas por parte de la CIA en los primeros años que siguieron el 11 de septiembre, cuestiona la eficacia de la tortura y revela más detalles sobre el programa”, según el New York Times, el cual subraya: “También sugiere que agentes de la CIA desplegados en el campo pueden haber engañado a oficiales en el Estado Mayor”. La inminente publicación de lo que podría ser una pequeña bomba política despertó reacciones anticipadas de los principales responsables del programa de interrogación de la CIA, los cuales multiplicaron las apariciones mediáticas estos últimos días para defender sus acciones. Así, el expresidente republicano George W. Bush, quién decidió de la invasión de Afganistán y de Irak, y puso en marcha al programa de tortura, defendió ayer a “estos patriotas” en una entrevista televisiva. “Tenemos suerte de contar con hombres y mujeres quiénes trabajan de manera ardua para la CIA, sirviéndonos”, comentó Bush, al añadir “son muy buena gente y estamos afortunados, como nación, de tenerlos”. El pasado viernes, el exdirector de la CIA, José Rodríguez, publicó en el Washington Post una columna en la que calificó a las críticas del programa de “indignante mentira” y denunció que el Senado “nunca habló con las personas involucradas en el programa, incluso el tipo que lo llevó a cabo, es decir, yo”. “El programa de interrogatorios fue autorizado por los niveles más altos del gobierno estadounidense, estimado legal por el Departamento de Justicia y comprobado efectivo por los estándares razonables”, recordó, al lamentar la “hipocresía” de los políticos que hoy critican al programa. Después de los atentados sobre las torres gemelas, estos políticos “estaban unánimes en su deseo de que la CIA haga todo lo que podía para debilitar y destruir Al Qaeda”, señaló. La senadora demócrata Dianne Fenstein recibió el pasado viernes una llamada del canciller John Kerry, quién le urgió de reconsiderar su decisión de publicar el reporte, los cual pudiera arriesgar la vida de ciudadanos estadunidenses capturados por grupos yihadistas. Fenstein informó a los medios de comunicación que durante meses luchó para publicar todos los hallazgos del documento, pero tuvo que aceptar que la mayor parte del documento se mantendrá consignada como confidencial.

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