Fiscalía española pide exculpar a la Infanta Cristina por el caso Nóos

martes, 9 de diciembre de 2014
Madrid., (apro).- La Fiscalía Anticorrupción pidió el sobreseimiento provisional del juicio contra la Infanta Cristina de Borbón, hermana del rey Felipe VI, y así librar la acusación por su presunta participación en el caso Nóos, una trama de corrupción, delitos fiscales y blanqueo de dinero que encabezó su esposo, el duque de Palma, Iñaki Urdangarín. El fiscal del caso, Pedro Horrach, pidió que a Cristina se le imponga la llamada “doctrina Botín”, una jurisprudencia que se aplicó por primera vez al extinto banquero Emilio Botín, que consiste en impedir sentarla en el banquillo por delito fiscal si no lo solicitan la Abogacía del Estado y la Agencia Tributaria. Sin embargo, en el escrito que el fiscal presentó hoy al juez de Palma, José Castro, pide una pena de 19 años y medio de cárcel para el esposo de la infanta, Iñaki Urdangarín; 17 años para su socio Diego Torres y 11 años de cárcel para el expresidente de las Islas Baleares, Jaume Matas. Además, les pide pagar los 6.2 millones de euros que desviaron de las arcas públicas de Baleares, Comunidad Valenciana y Madrid. La actuación del fiscal Horrach ha sido cuestionada por iniciar una cerrada defensa de la infanta Cristina, pese a que su papel es de defensor de los intereses ciudadanos. Sin embargo, él ha argumentado que no ve elementos de prueba suficientes contra la hermana del monarca. Y en la petición de aplicarle a Cristina la “Doctrina Botín”, Horrach señala, “si el titular del bien jurídico supuestamente lesionado, Abogacía del Estado y la representación estatal encarnada por el Ministerio Fiscal, no ejercen la acción penal contra una persona determinada porque legítimamente consideran que no existe delito imputable a la misma”. En opinión del fiscal, el sindicato Manos Limpias, que se personó a la instrucción de este caso, no tiene legitimidad en el caso para sentar a la infanta en el banquillo. Horrach reprocha que se le acuse en base a “sospechas” y a un “raquítico ‘pudo saber’”, que le sitúa en una “posición de indefensión”, sostiene.