Venezuela: Villegas, el exembajador en México que tiende puentes

viernes, 14 de marzo de 2014
Bogotá (apro).- Vladimir Villegas, el exembajador de Venezuela en México a quien le tocó enfrentar la etapa más conflictiva en las relaciones entre las dos naciones, juega en estos días un papel de facilitador del diálogo entre la oposición y el gobierno de su país en medio de una crisis que parece estancada tras un mes de movilizaciones sociales. Villegas fue representante diplomático de Venezuela en México en los tiempos de Vicente Fox, cuando el entonces presidente (2002-2006) se enemistó con buena parte de América Latina. “El momento que vivieron las relaciones entre México y Venezuela con el gobierno de Fox fue lamentable, de confrontación y de desencuentro entre dos países hermanos, con profundos vínculos históricos, pero veo con satisfacción que hoy en día hay una buena relación entre México y Venezuela”, dice a Proceso el exdiplomático y periodista, quien es un leído columnista del diario Nacional de Caracas y conductor de programas de entrevistas en Unión Radio y en la televisora Globovisión. Sus buenas relaciones con sectores del gobierno chavista y de la oposición –algo muy poco común en Venezuela--, lo han ubicado en estos días de confrontación nacional como una figura con capacidad de tender puentes entre las partes. Es uno de los pocos venezolanos que puede desempeñar el papel de facilitador del diálogo y, en tal calidad, se sumó a la Conferencia Nacional por la Paz convocada por el presidente venezolano Nicolás Maduro el pasado 26 de febrero en el Palacio de Miraflores. Allí pidió al mandatario reunirse con los estudiantes que protagonizan las movilizaciones en las calles y con los periodistas de diversos medios que reprochan al gobierno las restricciones a la libre expresión en el país. “Estoy listo”, le respondió el jefe de Estado. De acuerdo con Villegas, quien por estos días recorre el país promoviendo el diálogo, “nosotros estamos haciendo todo el esfuerzo posible para que esta crisis con alto nivel de confrontación tenga una salida por la vía del diálogo. No creo que sea cuestión de días para que esto se supere, pero creo que se están haciendo todos los esfuerzos para crear espacios de diálogo entre el gobierno y los actores políticos de la oposición”. El periodista ha criticado los abusos de los organismos de seguridad contra los jóvenes manifestantes que cada día marchan o bloquean calles en las ciudades de Venezuela, y dice que así se lo han planteado al propio Maduro. “Ese punto lo he planteado también en las reuniones de la Conferencia Nacional por la Paz, en la que ciudadanos no identificados con el gobierno queremos ayudar a crear condiciones que permitan un diálogo con la oposición y el movimiento estudiantil”, indica. Un factor que puede contribuir a impulsar el diálogo en Venezuela es la misión que enviará a este país la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur),  que el pasado jueves 13 realizó una reunión de cancilleres en Santiago de Chile para analizar la crisis venezolana, donde han muerto una treintena de manifestantes en el último mes. La delegación de cancilleres de la Unasur que visitará Venezuela en el transcurso de este mes tendrá como propósito "acompañar, apoyar y asesorar" el diálogo político entre el gobierno, la oposición y los actores sociales en el marco de la Conferencia Nacional de Paz convocada por Maduro y de la cual forma parte Villegas. Agenda política Villegas respaldó y acompañó el proyecto político de Hugo Chávez hasta 2012, cuando formó parte de los fundadores del centroizquierdista partido Avanzada Progresista. Con el fallecido presidente fue diputado de la Asamblea Nacional Constituyente, embajador de Venezuela en Brasil y en México, presidente de la estatal Venezolana de Televisión y vicecanciller para Asia y Medio Oriente. Hoy es un crítico del chavismo que no ha roto vínculos en ese sector y que ya cubrió su cuota de militancia en la oposición. “Yo soy independiente –afirma--, hoy en día no tengo militancia. Estuve en el gobierno y estuve en la oposición. Ahorita estoy conmigo mismo. Tengo críticas muy serias al gobierno, a su modelo político, y tampoco estoy completamente de acuerdo con lo que hace la oposición”. --¿Hay condiciones para que la oposición y el gobierno se sienten a dialogar? –preguntamos a Villegas. --Hay conversaciones para que la oposición se siente a dialogar con el gobierno sin agenda previa.  El gobierno ha dicho que está dispuesto a discutir sin agenda previa y la oposición, por lo que yo he conversado con ellos, está de acuerdo. La agenda se construiría luego del primer contacto, en la primera reunión. --¿Y hacia dónde debe apuntar ese eventual diálogo? ¿Qué acuerdos debería propiciar? --Lo primero es acordar un mecanismo de diálogo y restablecer la confianza para crear un clima de entendimiento que permita solucionar los problemas. Hay que tomar muchas medidas económicas en Venezuela, y eso ya se está conversando con los empresarios en la mesa del ámbito económico, pero nada se puede implementar sin un clima político adecuado.  Hay que acercar al gobierno con los estudiantes y con los sectores más representativos de la oposición, que en su mayoría quieren el diálogo y llegar a acuerdos. --¿Ahí tendría que estar Henrique Capriles (el gobernador de Miranda y líder del ala moderada de la oposición)? Porque él ya se negó a acudir a una convocatoria del presidente con el argumento de que este pretendía imponer una agenda y ganar tiempo. --Tendría que estar Capriles, obviamente, es un actor muy importante, y no sólo él, sino los otros dos gobernadores opositores (Henry Falcón, de Lara, y Liborio Guarulla, de Amazonas), y los representantes de los principales partidos opositores. Lo que pasa es que hay algunos de ellos que no creen en el dialogo, pero es un sector minoritario. Y aquí, o nos montamos en la autopista del diálogo, o nos vamos por el barranco a la confrontación. Vladimir Villegas ha dado muestras de que aprendió de diplomacia y resolución de conflictos durante su paso por Brasil y México como embajador de Venezuela. Su estancia en Brasil coincidió con la campaña en la cual Luiz Inácio Lula da Silva ganó la Presidencia, en 2002. A México también llegó en una época electoral, en 2005, y fue acusado por dirigentes panistas de apoyar la campaña del entonces candidato presidencial perredista Andrés Manuel López Obrador. --¿Recuerda su llegada a México, en 2005? Las relaciones con Venezuela estaban en su peor momento. --Sí, bueno –exclama y ríe--, me tocó a mí ese caramelito, pero con el PRI las relaciones han mejorado. La política exterior del PRI siempre favoreció una buena relación con el resto de América Latina. Pero en ese campo he sido muy discreto, no he querido volver a tomar ese tema. Soy amigo México, me gustó estar ahí ese tiempo y lamento que no se haya prolongado mi permanencia. Extraño mucho las tortillas que dejé de comerme, y los pozoles.

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