En España rinden honores al fallecido Adolfo Suárez

lunes, 24 de marzo de 2014
MADRID (apro).- El primer presidente de la democracia española, Adolfo Suárez González –fallecido la tarde de este domingo a los 81 años– fue despedido hoy en el Congreso de los Diputados, por el rey Juan Carlos y todas las fuerzas políticas, incluido el pleno del gobierno de Mariano Rajoy y los tres exmandatarios Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero. Miles de ciudadanos visitaron la capilla ardiente ubicada en el salón de los Pasos Perdidos en la Cámara Baja, para rendirle homenaje al expresidente que, junto con el rey Juan Carlos, fue artífice de los acuerdos que dieron paso a la actual etapa democrática. Los ciudadanos, que empezaron a congregarse a primera hora, formaron filas tan extensas que rodean las principales calles adyacentes al Congreso y se extienden por más de dos kilómetros. La capilla ardiente estará abierta hasta las 12:30 horas de este martes. El monarca Juan Carlos de Borbón impuso a Suárez el Collar de Carlos III, la máxima condecoración que concede el gobierno, luego de ser aprobada la imposición por una sesión extraordinaria del Consejo de Ministros. El rey Juan Carlos, quien nombró a Suárez para iniciar la transición política del régimen dictatorial de Francisco Franco a la democracia, se notaba visiblemente afectado y sólo expresó a los periodistas que el fallecimiento de Suárez “es una gran pena”. Les unía una estrecha amistad. El domingo por la tarde la Zarzuela emitió un mensaje del monarca en el cual habló de su “gran dolor” y de la “permanente gratitud” que le tiene a Adolfo Suárez, al que calificó de “amigo leal” y “fiel colaborador”. El gobierno español dictaminó tres días de luto por la muerte de Adolfo Suárez, cuyo nombre será impuesto al aeropuerto internacional de Madrid-Barajas por disposición del gobierno. El féretro del ex jefe del Ejecutivo llegó al Congreso a las 10 horas, donde fue recibido por el presidente Rajoy, por los portavoces parlamentarios, los miembros de las mesas del Congreso y del Senado, los presidentes de los órganos constitucionales. En hombros de un grupo del ejército español en un acto solemne, el féretro entró al Congreso por la llamada puerta de los leones, que solo se abre para actos solemnes. El funeral de Estado en su memoria se realizará el lunes 31 de marzo a las 19 horas en la catedral de la Almudena de Madrid, dio a conocer el gobierno. Todas las cadenas de televisión y radio suspendieron su programación habitual para destinarla a programas especiales sobre la figura de Suárez, desde que se anunció su muerte pasadas las 15 horas del domingo y continuaron hoy. En estos programas se repasó la trayectoria del político que se formó en el movimiento falangista, brazo de la dictadura franquista, pero que logró conducir con éxito el paso a la democracia, gracias a su talante dialogante y a decisiones como la legalización de los partidos de la oposición –en particular el Comunista– y los sindicatos; destacaron que él le concedió la amnistía a los presos políticos. Pese a los logros, Suárez fue vilipendiado por la oposición, presionado por el Ejército que era encabezado por generales franquistas y por el terrorismo de ETA, de Grapo y de la ultraderecha, por lo que terminó su mandato en plena soledad. Casi todos destacaron su papel durante el intento de golpe de Estado el 23 de febrero de 1981. En 1977 se convirtió en el primer presidente electo en las urnas en España, al frente de Unión de Centro Democrático (UCD). Poco antes, en una visita a México se restablecieron las relaciones entre los dos estados, el español y el mexicano, durante el mandato de José López Portillo. El entonces presidente de México, Ernesto Zedillo le impuso en 1996 la banda del Águila Azteca, el máximo galardón que otorga el estado mexicano. Suárez será sepultado en la Catedral de Ávila este martes.

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