Investigan si la CIA espió a sus detractores del Senado

miércoles, 5 de marzo de 2014 · 19:29
MÉXICO, D.F. (apro).- La Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) está siendo investigada por su propio órgano de control interno, que busca determinar si la agencia espió a los integrantes del Congreso federal encargados de redactar un reporte sobre el uso de la tortura durante los interrogatorios a presuntos terroristas, informaron hoy el New York Times y el portal de información ubicado en Washington, McClatchy. La CIA puso computadoras a disposición de los investigadores de la comisión de inteligencia del Senado para que consultaran sus bases de datos, llenas de millones de páginas, reportes secretos, cables y otros documentos. Las investigaciones se llevaron a cabo en el cuarto general de la CIA. Pero de acuerdo con la información que proporcionaron fuentes anónimas a los medios estadounidenses, la agencia monitoreó las computadoras y espió a los investigadores. Según The New York Times, los oficiales de la CIA sospecharon que algunos miembros del equipo del Congreso accedieron a documentos prohibidos durante el programa de investigación. Personas que tuvieron acceso a las conclusiones del reporte las resumieron a los medios. De éstas destaca el hecho que “la CIA engañó a la administración de George W. Bush, al público así como al Congreso en cuanto a la eficacia de sus métodos violentos de interrogación –como el método del “submarino”– en sus prisiones foráneas”. Asimismo el reporte aseveraría que la tortura no fue útil para obtener la información de inteligencia que permitió localizar y asesinar a Osama Bin Laden en Pakistán en 2011. A la fecha, el reporte de 6 mil 300 páginas se encuentra clasificado, a pesar de que el panel de investigadores lo aprobó y lo llevó a revisión hace 15 meses. Su redacción duró 4 años y costó 40 millones de dólares, informan los medios. “Desde que me uní al comité, la CIA siempre se ha negado a cooperar con buena fe en la investigación”, apuntó el senador demócrata Martin Heinrich hoy en un comunicado de prensa. Al contrario, “la CIA trató constantemente de poner en duda la veracidad y la calidad de este reporte al difundir al público falsas representaciones de lo que contiene o no”, añadió. En junio pasado, John O. Brennan, el director de la CIA, justificó la clasificación del reporte en un documento de 122 páginas, en el que negó hechos específicos destacados en las investigaciones así como las conclusiones finales. “La CIA minimizó la importancia del documento: lo caracterizó más como una recopilación de resúmenes de documentos clasificados que como un reporte analítico”, enfatizó Mc Clatchy. Sin embargo, en diciembre pasado el senador demócrata Mark Udall, que lidera las peticiones a la CIA para que publique el reporte, reveló la existencia de un estudio interno de la CIA que validaba las conclusiones del reporte y contradecía las palabras de su director, narra The New York Time. El senador recordó en una carta dirigida al presidente Barack Obama los “principios constitucionales de separación de los poderes”. Ante las “obstrucciones” que interpone la CIA, Udall pidió que la Casa Blanca se encargue de publicar el reporte. The New York Times recuerda que uno de los primeros actos de Barack Obama consistió en acabar con los programas de detención de la CIA, cuyos métodos de interrogación calificó de “tortura ilegal”. El senador Heinrich advirtió: “el público necesita conocer el acontecimiento exacto de este periodo asombroso de nuestra historia mediante la desclasificación completa del estudio del comité. Sólo así los estadounidenses entenderán el ámbito y el impacto de las acciones de la CIA”.

Comentarios