Pide el Papa a sacerdotes no ser "suntuosos ni presuntuosos"

jueves, 17 de abril de 2014
MÉXICO, D.F., (apro).- Durante la tradicional misa crismal de jueves santo, en la que se rememora el día de la institución del sacerdocio, el Papa Francisco pidió a los curas "una renovada fidelidad a su única novia: la Iglesia". En un sermón en el que reafirmó el valor del celibato para la Iglesia católica, el pontífice se refirió a la alegría del sacerdote de tratar a la Iglesia como "su escogida y única amada y a serle siempre fiel". Sin embargo, dijo, no se trata "de que todos nosotros estemos inmaculados, porque somos pecadores". En la Basílica de San Pedro, frente a miles de sacerdotes y un centenar de obispos y cardenales, el Papa argentino señaló que los sacerdotes sólo pueden conservar su “alegría” si no se encierran en sí mismos y reciben la ayuda del pueblo y los fieles. Los curas católicos, apuntó, deberían vivir con alegría “incorruptible y misionera”, evitando convertirse en “suntuosos y presuntuosos”. Durante la homilía manifestó que los presbíteros son personas “muy pequeñas”, los “más pobres entre los hombres”, los “más indefensos” y “necios” si no se dejan guiar por Jesús. “Nadie más pequeño que un sacerdote dejado a sus propias fuerzas”, insistió en su largo discurso. Jorge Bergoglio estableció que la alegría del cura “puede estar adormecida o taponada por el pecado o por las preocupaciones de la vida”, pero en el fondo, advirtió, permanece intacta como el rescoldo de un tronco encendido bajo las cenizas y siempre puede ser renovada. El Papa confesó que él mismo vivió momentos “apáticos y aburridos” que a veces sobrevienen en la vida sacerdotal, producto de momentos de tristeza en los que, dijo, todo parece ensombrecerse y el vértigo del aislamiento nos seduce. En esos casos, señaló, la alegría es “custodiada por el pueblo” que “es capaz de protegerte, de abrazarte, de ayudarte a abrir el corazón y reencontrar una renovada alegría”. Según el Papa, esta alegría está vigilada por tres "hermanas": "sor pobreza, sor fidelidad y sor obediencia".