Alemania, los tanques de la discordia

lunes, 21 de abril de 2014
Berlín (apro).- A sólo 450 metros de la emblemática Puerta de Brandenburgo, en esta ciudad capital, dos enormes tanques T-34 flanquean la colosal estatua de bronce de un soldado ruso que da paso al monumento-mausoleo a los soldados del Ejército Rojo caídos durante la Segunda Guerra Mundial. Ahí yacen los restos de dos mil 500 combatientes rusos. A 65 años de su construcción,  el monumento -específicamente los dos tanques- son el ojo de un huracán mediático: el pasado lunes 14 los sensacionalistas diarios alemanes Der Bild y B.Z. anunciaron la presentación de  una solicitud formal ante el parlamento alemán para exigir al gobierno el retiro de los vehículos bélicos como respuesta a lo que llaman el belicismo de Vladimir Putin en el este europeo, específicamente en Ucrania. En su solicitud,  publicada en la primera plana de ambos diarios, invitaron a todos sus lectores a sumarse y firmar la petición para ejercer mayor presión. Ambos diarios pertenecen al conservador y poderoso consorcio editorial Axel Springer, que domina el mercado  de los periódicos en toda Europa. Tan sólo  Der Bild es el diario sensacionalista más leído del continente con más de 12 millones de lectores diarios. "En un momento en el que los tanques rusos amenazan la Europa libre y democrática no queremos más tanques soviéticos en la Puerta de Brandeburgo. En la frontera con Ucrania avanzan unidades militares rusas y amenazan la libertad de un estado soberano. Nosotros, los firmantes de esta petición, no aceptamos que la política de la violencia militar se convierta nuevamente en centro de la política europea. Por eso, llamamos al Bundestag para que se ocupe de retirar el par de tanques rusos del monumento  soviético en el Tiergarten", justifica la petición. El documento, deja en claro, que la iniciativa no pretende desprestigiar a los caídos rusos: "No queremos negar el sufrimiento indescriptible ni las víctimas del pueblo ruso durante la Segunda Guerra Mundial. Pero creemos que el recuerdo de los soldados del Ejército Rojo enterrados allí será igual de honorable si no se relaciona erróneamente con la política hegemónica seguida por la actual cúpula del Kremlin ni con los tanques de (Vladimir) Putin", dice. Las reacciones no se hicieron esperar, sobre todo por lo sensible del tema y por la delicada situación que justamente se vive en el este europeo. Aunque el Bundestag tiene dos semanas a partir de la fecha de entrega de la solicitud para dar una respuesta, el gobierno alemán se adelantó a expresar su postura: Alemania firmó en 1990 un Tratado que lo obliga a observar, conservar y cuidar el Monumento en Honor a los Solados soviéticos caídos. El gobierno alemán cumple y cumplirá con esa obligación, aseguró el vocero suplente de la canciller Angela Merkel, Georg Streiter. Al término de la Segunda Guerra Mundial, Rusia erigió en la capital alemana tres grandes monumentos para honrar a los alrededor de 23 mil soldados del Ejército Rojo que cayeron en la batalla por Berlín en 1945: uno en el corazón del Tiergarten, a un costado de la Puerta de Brandenburgo; el segundo, en el Treptow Park y el tercero en Pankow Schönholz. Durante el proceso de Unificación de las dos alemanias, la República Federal se comprometió, mediante la firma del Tratado referido, a conservar y mantener tal cual los tres sitios y fue a la ciudad de Berlín sobre la que recayó el cuidado de éstos. Así, la administración del Senado de Berlín también se pronunció al respecto y  aseguró que la petición de Der Bild y B.Z. ignora el fondo histórico que hay en torno al tema. A la petición se han unido hasta el momento no sólo lectores, sino también políticos y diputados, en su mayoría de la Unión Cristiano Demócrata (CDU, por sus siglas en inglés) de la canciller Merkel. --Llama la atención cómo un grupo editorial de tal magnitud no guarda la distancia correspondiente en un conflicto tan complejo como el de Ucrania. ¿Es correcta la forma de actuar de un medio que llega a millones y millones de lectores? -- No lo es, pero justamente es el estilo que conocemos del Bild: no conocen el significado de la ética periodística, señala en entrevista el analista político y periodista del diario bávaro  Süddeutsche Zeitung, Sebastian Schoepp. Más allá del contexto y respectivo valor histórico que poseen los monumentos conmemorativos de la Segunda Guerra Mundial en Alemania, Schoepp apunta hacia la rigurosidad periodística que en temas de este tipo debe haber y de la cual, desde su punto de vista, carecen los diarios que promueven la petición. “Además de que no veo posibilidad de que los tanques se muevan de donde están, lo que más bien percibo detrás de esta petición es una gran campaña comercial de estos diarios que buscan vender y vender a como dé lugar. No es nuevo este tipo de ejercicio, les gusta jugar con esta cosa a la que llaman 'periodismo interactivo', que no tiene otro objetivo más que levantar el polvo y vender así más periódicos", asegura.

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