Gran Bretaña: La deuda estudiantil

lunes, 21 de abril de 2014
LONDRES (apro).- La mayoría de los estudiantes universitarios británicos estarán endeudados hasta sus 40 o 50 años, y muchos de ellos ni siquiera podrán pagar sus créditos durante sus vidas, debido al cada vez más costoso sistema de financiamiento de las universidades en el Reino Unido, el cual instauró en medio de mucha polémica el gobierno laborista de Tony Blair, en los noventa. De acuerdo con un informe de The Sutton Trust dado a conocer el jueves 10 ("¿Hora de pagar?: Deudas estudiantiles y pagos de préstamos"), 73% de los graduados en Inglaterra podrá pagar algo de su crédito, aunque muchos no podrán quitarse ese peso financiero hasta alcanzar los 40 o 50 años. En Inglaterra y Gales, la universidad fue arancelada por la administración laborista de Blair (1997-2007), y gran parte de los estudiantes recibe préstamos de bajo interés por parte del gobierno para ser pagados una vez que la persona se gradúa y obtiene un empleo. Según The Sutton Trust, una fundación creada en 1997 y dedicada a mejorar la movilidad social a través de la educación, el aumento en septiembre de 2012 de las cuotas universitarias a 9 mil libras esterlinas anuales (unos 15 mil dólares) dejará a los estudiantes cada vez más vulnerables, en momentos en que el costo de vida para sus familias va en aumento, agregó el reporte. Las cuotas eran de 5 mil dólares anuales en 1998, cuando el gobierno de Blair decidió modificar el sistema universitario. El documento, elaborado con la colaboración de académicos del Instituto de Estudios Fiscales (IFS), evaluó el impacto del nuevo sistema de cuotas universitarias en las finanzas de los estudiantes. La investigación concluyó que un estudiante promedio de Inglaterra y Gales terminará su carrera universitaria con una deuda "mucho mayor que antes", de unas 44 mil libras aproximadamente (cerca de 74 mil dólares). De acuerdo con los investigadores del IFS, un graduado con un salario promedio deberá solventar al menos 39 mil libras (65 mil dólares) para cuando tenga 40 años, y deberá pagar al menos mil 500 libras (2 mil 510 dólares) anuales hasta por lo menos cuando alcance sus 50 años. Incluso al llegar a los 50, muchos británicos deberán al Estado por deudas estudiantiles hasta 32 mil libras (53 mil dólares). El reporte estableció el salario promedio de un graduado en Inglaterra en 31 mil libras (51 mil 860 dólares) anuales para los 30; 38 mil libras (63 mil 550 dólares) para los 40, y 44 mil libras (73 mil 610 dólares) para los 50, teniendo en cuenta el índice de inflación en 2014, actualmente de 1.6% anual. "Estimamos que los estudiantes dejarán la universidad con casi 20 mil libras (33 mil 570 dólares) más de deuda en promedio (44 mil 35 libras bajo el nuevo sistema, comparado con las 24 mil 754 libas del viejo sistema)", destacó el informe. "La gran mayoría de este incremento es resultado de préstamos más elevados para cubrir cuotas cada vez más costosas", agregó. El documento indicó además que para los graduados con bajos ingresos, aquellos que no cobran más de 33 mil dólares al año, les llevará mucho más tiempo pagar sus deudas. En general, los graduados tardarán más tiempo en pagar totalmente sus préstamos y probablemente hasta que lleguen a los 40 o 50 años dejarán atrás esa carga, aunque muchos no podrán nunca quitarse la deuda universitaria. Conor Ryan, director de investigaciones del Sutton Trust, sostuvo que el gobierno "debe revisar los aranceles, préstamos y becas para lograr un balance más justo" del sistema. En ese sentido, el laborista Liam Byrne afirmó que las cuotas universitarias "se triplicaron desde su implementación, y ahora nos enteramos que nuestros hijos y nietos seguirán endeudados por préstamos universitarios hasta que cumplan los 50". "Este sistema ha perdido toda credibilidad fiscal y está perdiendo la confianza de la población", acusó. Para Claire Crawford, investigadora del IFS, profesora de la Universidad de Warwick (centro de Inglaterra) y coautora del reporte junto a Wenchao Jin, el nuevo sistema arancelario de las universidades "dejará a los graduados con una deuda mucho mayor que en el pasado". De todos modos, la experta dijo que a aquellos graduados que no les vaya demasiado bien en el mercado laboral "terminarán pagando menos que antes frente a aquellos graduados de clase media y alta, quienes terminarán pagando enormes cantidades". Sin embargo, un portavoz del Ministerio de Negocios, Innovación y Habilidades dijo que como resultado de las reformas actuales al sistema de aranceles universitarios, "cada vez más estudiantes de familias humildes acceden a la universidad". "La mayoría de los estudiantes no pagarán por adelantado para estudiar. Hay más préstamos, becas y fondos de ayuda para aquellos más humildes. Tenemos que proteger a aquellos de menos recursos al incrementar los aranceles y hacer que las universidades estén mejor financiadas a largo plazo", concluyó. El informe del The Sutton Trust se publicó meses después de que el gobierno británico confirmó haber vendido deuda de estudiantes por un valor de 890 millones de libras esterlinas (unos mil 400 millones de dólares) a un comprador privado por 160 millones de libras, al indicar que crece el número de deudores que no pueden pagar sus cuentas. Las autoridades confirmaron que la venta al grupo Erudio Student Loans cubrió préstamos a cerca de un cuarto de millón de estudiantes, quienes comenzaron sus estudios entre 1990 y 1998. Del total de los préstamos afectados, 46% de los deudores ganaba menos del mínimo; 14% seguían repagando, y 40% no había podido comenzar a pagar su crédito. "La venta de las deudas de estudiantes fue un buen negocio porque ayuda a reducir la deuda pública neta en 160 millones de libras", declaró el secretario de Universidades y Ciencia, David Willetts. Erudio Student Loans forma parte de un consorcio liderado por el grupo de inversión privado CarVal Investors, así como de la organización de compra de deuda Arrow Global Limited. Arrow Global destacó que el acuerdo con el gobierno elevará sus bienes por deuda estudiantil a más de mil millones de libras (unos mil 700 millones de dólares), y agregó que la compañía está interesada en comprar más deuda estudiantil al gobierno en el futuro. Las autoridades británicas han dicho por su parte que evalúan vender toda la deuda estudiantil del Tesoro, por un valor total de 40 mil millones de libras (66 mil 950 millones de dólares), aunque hasta ahora no se ha concretado esa operación. Muchas universidades británicas se han visto obligadas a elevar sus cuotas anuales, debido en gran medida a una reducción en el número de estudiantes extranjeros, quienes pagaban los importes más elevados. De acuerdo con el Consejo de Financiamiento para la Educación Superior en Inglaterra (HEFCE, por sus siglas en inglés), el número de estudiantes extranjeros en las universidades de Inglaterra decreció en 4.595 en un año, la primera reducción en casi tres décadas, como consecuencia de fuertes controles inmigratorios por parte del gobierno de coalición. La cantidad de estudiantes internacionales y de la Unión Europea (UE) al país cayó de 311 mil 800 en el periodo 2011-2012, a 307 mil 205 en 2012-2013, según el HEFCE. Desde abril de 2012, el gobierno que encabeza el conservador David Cameron impuso regulaciones de visado más estrictas para estudiantes extranjeros, con el fin de reducir la migración neta al país. El HEFCE indicó que hubo un decline notable en el número de estudiantes procedentes de países del sudeste asiático, especialmente de India y Pakistán, tanto para carreras de grado como de postgrado. Por ejemplo, el número de estudiantes indios cayó de 18 mil 535 en 2010 a 13 mil 250 en 2011, y luego a 10 mil 235 en 2012. En 2010, el número de estudiantes pakistaníes era de 4 mil 580, pero en dos años cayó 38%, a unos 2 mil 825. La entidad también reveló que el número de estudiantes de grado a tiempo completo procedentes de la UE se redujo en casi 25% en un año, de 23 mil 440 en 2011, a 17 mil 890 en 2012, luego de años de una tendencia en aumento. Los estudiantes chinos representan 23% (26 mil 860) del total de estudiantes de postgrado a tiempo completo en Inglaterra, mientras que los estudiantes británicos conforman 26% (30 mil 320). Bajo el nuevo régimen inmigratorio, conocido como Tier 4, los estudiantes extranjeros enfrentan una serie de controles para ingresar al Reino Unido, incluidos demostrar que cuentan con fondos económicos suficientes para mantenerse sin ayuda pública y que su nivel de inglés es elevado. Muchos críticos a esas normativas sostienen que los controles desincentivan la llegada de estudiantes internacionales, un sector que le representa a la economía británica al menos 3 mil millones de libras esterlinas anuales (unos 5 mil millones de dólares). En mayo pasado, el secretario de Negocios, el liberal democrático Vince Cable, advirtió que las políticas inmigratorias de los conservadores amenazan con dañar "el redituable mercado" de los estudiantes extranjeros en Gran Bretaña. Sin embargo, la directora ejecutiva de la HEFCE, la profesora Madeleine Atkins, afirmó que los estudiantes internacionales "enriquecen" no sólo las universidades y colegios de Inglaterra, sino también a toda la sociedad, "tanto en el ámbito académico y cultural como en el económico". "Apoyar la educación internacional de alta calidad es una parte crucial para asegurarnos de que Gran Bretaña siga beneficiándose y participe de un mundo cada vez más interconectado", agregó. Para Nicola Dandridge, directora ejecutiva del grupo Universities UK, si Gran Bretaña quiere seguir creciendo en materia educativa, "debe contar con políticas que atraigan a estudiantes internacionales cualificados". "Es por ello que con mira en las elecciones generales (de 2015) pediremos a los partidos una estrategia para incrementar el número de estudiantes extranjeros, la cual esté acompañada por reglas inmigratorias y de visados proporcionadas y bien comunicadas", concluyó.